A la Iglesia también le preocupa Ceballos

Con esto la Iglesia se une a las distintas voces que piden en traslado de Ceballos.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) La Conferencia Episcopal Venezolana expresó su preocupación ante la necesidad de trasladar al exalcalde Daniel Ceballos desde el centro de reclusión 26 de julio en San Juan de los Morros.

“El sorpresivo traslado en condiciones humillantes, se hizo sin informarles a sus familiares ni abogados, y pone en grave e inminente peligro al ex alcalde Ceballos, quien se encontraba detenido en el centro de procesados militares (Cenapromil) en Ramo Verde desde hace más de un año”, expresaban en un comunicado.

“Tal como lo ha recomendado el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, exhortamos con carácter de urgencia a las autoridades venezolanas para que todos los detenidos por razones políticas y en especial el ex alcalde Daniel Ceballos, quien está en precario estado de salud, tenga acceso a atención con un médico de su confianza y puedan reunirse con sus abogados y familiares”, prosigue.

Asimismo, solicitan la visita de la Cruz Roja y otros organismos de carácter humanitario, aseverando que “el derecho humano a la vida y la salud prela ante cualquier posición ideológica y el Estado está obligado a respetarlo y garantizarlo”.

Estas visitas buscarían “constatar el estado de reclusión de las personas detenidas, recibir directamente sus inquietudes y comentarios al respecto y observar de manera independiente el cumplimiento de las condiciones de detención que estas personas tienen siguiendo los estándares de derechos humanos establecidos en nuestra Constitución y en la normativa internacional vinculante”, señalan en el comunicado firmado por Roberto Luckert León.

Con esto la Iglesia se une a las distintas voces que piden en traslado de Ceballos, quien fue retirado de Ramo Verde el sábado 23 de mayo.

El 25 de marzo de 2014 el TSJ declaró a Ceballos culpable de desacato y fue condenado a 12 meses de prisión. Dos meses después fue presentado a la Fiscalía e imputado por rebelión y agavillamiento.