Adquirir productos para los bebés es un desafío en Venezuela

“La necesidad ha hecho que compremos los artículos de bebé a los bachaqueros”, así lo expresó María Pérez una madre indignada.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Si comprar alimentos de la canasta básica se ha convertido en un dolor de cabeza para los venezolanos, poder adquirir productos para los más pequeños de la casa es un verdadero desafío.

Pañales, leche completa, fórmulas infantiles, compotas, jugitos y hasta los productos de aseo personal como: hisopos, cremas protectoras, champú, entre otros están desaparecidos de los anaqueles no solo de Puerto La Cruz estado Anzoátegui, la situación es la misma en todos los estados del país, en algunos más críticos en otros.

De acuerdo a un recorrido que realizó el equipo reporteril del diario El Tiempo durante su visita esta semana por varias farmacias, supermercados y abastos del municipio Anaco del estado Anzoátegui.

“Conseguir los productos para los bebés es el trabajo más difícil, no sólo para los papás, sino para todos los familiares. Hasta los tíos, abuelos, padrinos y madrinas se involucran para ayudar a los bebés de la familia”, comentó la diseñadora Jemary Martínez, quien desesperadamente busca fórmula infantil sin lactosa para un sobrino de 2 meses de nacido.

Ante la difícil tarea de encontrar los productos para sus hijos las madres terminan comprando en el mercado informal con un precio excesivamente alto.
Para María Pérez, “la necesidad ha hecho que compremos los artículos de bebé a los bachaqueros”, al mismo tiempo manifestó que “ya tenemos tres años con esta escasez. Hace dos días compré un pote de Nestum en Bs. 600 bolívares”.

Mientras, Mariana Espinoza, habitante del municipio Anaco todos los viernes se despierta bien temprano para hacer cola en Farmahorro, es su día para poder comprar productos reculados, según su número de cédula. Su única esperanza: “Conseguir algo para mi bebé”.

Los productos de bebés escasos en los anaqueles han convertido en una pesadilla el día a día de las familias venezolanas que viven de cola en cola para poder encontrar aunque sea uno o dos artículos de los tantos que necesitan los más pequeños de la casa y según los testimonios en el peor de los casos recurrir a los bachaqueros que si tienen de todo, pero con un precio que triplica y hasta más del costo real.