AN despidió el 2016 en desacato y sin concretar soluciones

La única ley que consiguió aprobar el Parlamento por unanimidad fue la del Bono de Alimentación para Jubilados y Pensionados, que hasta la fecha no ha sido puesta en ejecución

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Crédito: Alex Urbina/ Sumarium

(Caracas, Venezuela. Sumarium).- El Poder Legislativo cerró el año 2016 sancionando 17 leyes, de las cuales solo una fue aprobaba por unanimidad y ocho fueron declaradas inconstitucionales por el Tribunal Supremo de Justicia. Se sostuvieron 76 sesiones ordinarias, al menos 37 fueron suspendidas por falta de quórum y concluye un año -que se suponía era de victoria para la oposición- manteniendo el desacato y sin recursos para su funcionamiento.

La gestión legislativa de la oposición arrancó el pasado 5 de enero tras pasar 15 años en manos del chavismo, se esperaban grandes retos y desafíos, pero nadie se imaginó que se daría inicio al mayor conflicto institucional de las últimas décadas en el país. El primer golpe lo da la oposición, eliminando todos los retratos del ex presidente Hugo Chávez y la nueva imagen del Libertador Simón Bolívar de todos los espacios de la AN.

Apenas cinco días de haber iniciado sus funciones al mando del veterano dirigente de Acción Democrática, Henry Ramos Allup, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó la desincorporación de los tres diputados del estado Amazonas tras un supuesto fraude perpetrado por la oposición durante las elecciones legislativas en esa entidad.

Se pensó que la visita del presidente Nicolás Maduro al Hemiciclo para presentar su Memoria y Cuenta del 2015 apaciguaría los ánimos y abriría la puerta para una tregua entre el gobierno y la oposición. Sin embargo, la Asamblea devolvería el golpe del Tribunal Supremo rechazándole al Jefe de Estado el Decreto de Emergencia Económica que le permitía tomar medidas excepcionales a raíz de la grave crisis del país.

De esta manera estuvo determinado el resto del año, con la autoridad de un Poder sobre el otro. Ante el rechazo en el Parlamento Nacional, el presidente Nicolás Maduro no volvió a acudir al Legislativo y se amparó en la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia para gobernar a su antojo y tachar de inconstitucional todos los actos que se le ocurrieran a la oposición, desde la destitución del ministro Rodolfo Marco Torres, hasta un abanico de leyes como la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional que se proponía liberar a todos los presos políticos del país.

Durante la presentación del balance legislativo que tuvo lugar la semana pasada, el diputado Henry Ramos Allup aseguró que “se determinaron bienes extraviados, vehículos inoperantes y trabajadores fantasmas”. Asimismo, denunció que durante las administraciones anteriores nunca se pagó el servicio eléctrico y por ello, cortaron la luz en varias sesiones.

INCERTIDUMBRE DE CARA AL 2017

Por su parte, el jefe de la bancada del Gran Polo Patriótico (GPP), Héctor Rodríguez, criticó el hecho de que la oposición se enfocara en “derrocar al presidente Maduro” en vez de trabajar en función de los venezolanos.

Rodríguez aseguró que los diputados de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tuvieron más del “60% de inasistencias en todo el año y más de 37 veces que no han tenido sesión por falta de quórum o que su sesión ha sido ilegal porque ellos han sesionado sin el número de diputados requeridos”, fallando incluso, en designar a dos nuevos rectores para el Consejo Nacional Electoral (CNE) por no conseguir la mayoría necesaria de 109 parlamentarios en su última actuación.

Todo esto sin tomar en cuenta, que la instancia legislativa sigue siendo considerada en desacato por parte del Poder Judicial al no realizar la desincorporación formal de los diputados de Amazonas -desincorporados en enero y reintegrados en el mes de julio por la AN- tal y como se acordó en las negociaciones de diálogo entre el gobierno y la oposición.

A pesar de que el diputado Henry Ramos Allup ratificó que el Legislativo seguirá discutiendo la responsabilidad política y el abandono el cargo del presidente Nicolás Maduro en las sesiones de 2017. El chavismo ya ha advertido en varias oportunidades y a través de varios dirigentes, como el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, que a los parlamentarios de la oposición les llegará “una sorpresa” durante los últimos días del año.

“El 5 de enero no va a haber Asamblea y nosotros vamos a seguir adelante porque aquí hay un pueblo en la calle”, adelantó Cabello.

El diputado Elías Jaua también amenazó a la oposición con consecuencias si no sale del desacato: “Cuando llegue el 5 de enero y el señor Ramos Allup se vaya, como tiene que irse, la directiva que ellos elijan será nula de toda nulidad”.

De esta manera cierra el primer año legislativo de la oposición al mando de la Asamblea, desaprovechando una oportunidad clave para influir en la política del país, sin encontrar ni una sola solución a los problemas que aquejan a todos los venezolanos y cuyo único cambio significativo fue permitir el acceso a los medios de comunicación en el Hemiciclo para que puedan transmitir las sesiones.