Andreína Pinto no sabe si regresará a las piscinas después de Río 2016

"Seguramente me van a destruir porque quede fuera de la final y no saben lo que uno siente, son cosas con las que hay que lidiar"

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Andreína Pinto se despide en Río de Janeiro de los Juegos Olímpicos: fueron tres ediciones que dejaron muchas frustraciones a esta venezolana de 24 años, al no clasificar a la final de los 800m libres de Katie Ledecky.

Pinto registró un sólido segundo lugar en su ‘heat’, pero sus 8:30.92 la relegaron al duodécimo lugar de la tabla, fuera del corte de ocho.

Obtuve una de mis metas principales que era estar entre las dos primeras, pero el tiempo me preocupa muchísimo, pensé que iba para menos (…). En Londres me metí con 8:22 y octava”, indicó después de la prueba, cuando aún no acababa la eliminatoria y tenía una pizca de esperanza.

Pinto, natural de Maracay (norte de Venezuela), registró en su debut olímpico de Pekín-2008 los mismos 8:30 que hoy y entonces la dejaron fuera de la final.

En Londres-2012 clasificó y quedó octava.

“Ya no sé qué pensar, no sé qué hacer, me tiene frustrada el hecho que entrenas demasiado y las cosas simplemente no se dan”, lamentó Pinto, que viendo el monitor de la zona mixta hacía rápidamente la matemática que le ratificaba que estaba fuera.

“No es humana”

La clasificación de los 800m libres la lidera estadounidense Ledecky, que en la clasificación fijó un nuevo récord olímpico: 8:12.86, que desplazaba al fijado por Rebecca Adlington en 2008.

No es posible que sea un ser humano, los tiempos que hace, la forma como camina, lo relajada que está, a pesar de tener todas las miradas. Es increíble, yo me siento más presionada que ella y no soy nadie, imagínate”, expresó entre risas la venezolana.

Pinto, bronce Panamericano en los 800m en Toronto, entrena desde 2011 en Estados Unidos, algo que asegura le ayudó a mejorar su desempeño considerablemente.

“Desde que me fui mi mentalidad cambió, si me hubiera quedado en Venezuela hubiera sido más difícil. Este deporte es 60% mental y 40% de entrenamiento”, explicó.

En Río participó de tres pruebas -400m y 800m libres y 200m mariposa- sin los resultados esperados.

En los 400m, explicó, salió a “comerse la carrera” y casi se “desinfla”. En los 800 se concentró más. “Me repetía, quédate con ellas, tranquila, los segundos 400 serán tuyos y a medida que iba pasando me iba sintiendo mejor”, relató.

“Tuve una buena prueba, no es mi tiempo tampoco, pero no supero que no haya entrado en la final, no me veía fuera” y “seguramente me van a destruir porque quede fuera de la final y no saben lo que uno siente, son cosas con las que hay que lidiar”, lamentó.

¿Y ahora?

“Me voy a tomar unas largas vacaciones, no sé si vuelva a las piscinas, pensé que ésta era mi última competencia. Sé que otro ciclo olímpico no haré, quizás uno, dos años más y listo”, zanjó.