Asistió a su propio velorio porque lo creían muerto

Kiro recordó sonriendo que sus hermanos nunca le regalaron un par de alpargatas, pero una vez que supieron que "había muerto", le compraron las mejores.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Crédito: Ángel Zambrano / El Impulso

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – José Francisco Oviedo, de 50 años, llegó la noche del miércoles a su casa, en el estado Lara, para asistir a su propio velorio, pues su familia lo creía muerto, reseñó el diario El Impulso.

Este larense conocido como “Kiro” sorprendió a sus allegados: “¿Qué están haciendo? Yo estoy vivo, mírenme”, acotó en el centro de su casa cuando velaban a quien supuestamente sería él.

Según contó, la persona que estaba dentro del ataúd era un hombre que fue asesinado en horas de la mañana del miércoles, en la zona de Cordero, vía El Guayabal, norte de Iribarren.

Kiro siempre se la pasaba en esa localidad, por lo que los vecinos le informaron a la mamá y hermanos de Oviedo, quienes viven en San Jacinto, que le habían disparado. Los efectivos del Cicpc trasladaron el cuerpo del otro hombre a la morgue de Barquisimeto.

Uno de los hermanos de José Francisco llego a las 2:30 de la tarde al lugar para reconocer el cuerpo. Lo hizo pero desde lejos, porque le dio miedo. Tras “verificar” que era él, procedió a realizar la diligencias funerarias.

El hermano de Oviedo declaró su defunción ante la Oficina de Registro Civil, donde le dieron un certificado oficial que acreditó el fallecimiento.

Luego, contrató un servicio funerario valorado en 30.000 bolívares, también ropa nueva: un pantalón de vestir y una camisa manga larga para darle el último adiós.

A las 9:00 de la noche, el hermano llamó a una de las hijas del señor que vive en Yaritagua, estado Yaracuy, para darle la “mala noticia”, pues no había tenido el valor para decirle sino hasta ese momento.

Sin embargo, la joven le comentó José Francisco estaba con ella desde hace seis días. Para comprobarlo, una de las sobrinas de Kiro sacó el vidrio del féretro, abrió la boca del difunto y expresó que ese no era su tío, porque él “no tiene dientes, yo sabía que no era”.

FE DE VIDA

Kiro recordó sonriendo que sus hermanos nunca le regalaron un par de alpargatas, pero una vez que supieron que “había muerto”, le compraron las mejores: “Hasta bonito me hubiera visto yo con esa camisa amarilla que la pude haber usado el 31 de diciembre”.

Asimismo, aseveró que tenía un cierto parecido con el difunto pero Kiro tiene vellos en pecho, mientras que el otro no. “Todo esto me puede traer problemas”, agregó.

Informó que fue anulado el certificado de defunción fue anulado, pero tendrá que sacar una fe de vida para evitar inconvenientes.

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Crédito: Ángel Zambrano / El Impulso

Crédito: Ángel Zambrano / El Impulso

Categoría: Venezuela | Claves: sucesos