Bandas criminales unidas en contra de la justicia

La Cota 905 opera como una “zona de paz”, un calificativo que usa el Ejecutivo para referirse a un proceso de negociación con bandas delictivas para promover el desarme voluntario.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium). Siete funcionarios de Policaracas resultaron heridos el viernes cinco de junio en el enfrentamiento con bandas criminales en la Cota 905. Ese día, dos funcionarios que se desplazaban en una patrulla y fueron atacados desde la parte alta del cerro, luego dos comisiones de Policaracas llegaron para apoyarlos en la emboscada.

Los ataques a funcionarios policiales en esta zona se han hecho comunes. Según explica El Nacional en uno de sus artículos la emboscada tuvo una explicación: el corredor que forman los barrios Moscú, Las Brisas, El Naranjal y Las Quintas, este último en la parte alta del cerro, es una área donde la policía no puede entrar, no solo por la ley que imponen las bandas, sino por “órdenes de sus superiores”.

La Cota 905 opera como una “zona de paz”, un calificativo que usa el Ejecutivo para referirse a un proceso de negociación con bandas delictivas para promover el desarme voluntario y la reinserción de los jóvenes delincuentes, al tiempo que restringe la acción policial sobre esos grupos.

A 20 funcionarios de Policaracas les abrieron un proceso de sanción y posible destitución por haber ingresado a la Cota 905 sin notificarles a sus superiores, y los siete oficiales que resultaron lesionados también son investigados, reseña el diario.

Durante el enfrentamiento se hizo evidente lo bien dotadas de armamento que están las bandas que operan en estos barrios. Con fusiles y granadas fustigaron a los cuerpos policiales y amenazaron con derribar el helicóptero que sobrevolaba en la zona. Asimismo, se pudo conocer que “contactaron a la banda de El 70 y a la del Primero de Mayo, que mantienen el control en El Valle, y a la del “Gaspe” y a la del “Coqui”, que operan en El Cementerio. En estas zonas los grupos se pueden desplazar fácilmente. Lo hace la banda del Sanjón que opera en El Cementerio y se mueve por la Cota 905, y también la del “Coqui”, señalada por el asesinato de un PNB, que también opera en El Cementerio y ahora se desplaza por el barrio Las Quintas”, así lo explicó un oficial de Policaracas.

LAS TROCHAS Y LOS PACTOS

Según la fuente citada por le diario de circulación nacional, un funcionario policial, los delincuentes de esa zona levantaron una trocha por la parte alta de las Torres de La Vega que comunica con la parte alta de El Valle, Las Quintas y la Cota 905. Vecinos de El Valle, El Cementerio, la Cota 905 y funcionarios de Policaracas modificaron su rutina desde que en estos tres sectores del sur de Caracas los grupos delictivos lograron una coordinación. “En el barrio hay códigos impuestos por los delincuentes que los vecinos hemos tenido que asumir. Si un jeep sube por los barrios de El Valle y no hace cambio de luces las bandas saben que no es de la zona y se ponen alerta”, contó un vecino de la calle 18 que habló con El Nacional.

Poe su parte, un agente dijo: “Estamos de manos atadas. Varios de nuestros compañeros fueron remitidos a otras sedes desde que eso es zona de paz”.

En el barrio San Andrés de El Valle, 10 bandas se unieron para coordinar la venta de drogas. Cada grupo acordó respetar sus territorios que están marcados con graffitis, pero se unen frente a las “amenazas externas”.

LAS ZONAS DE PAZ

En barrios como los citados anteriormente, los pactos “de paz” se han logrado con la intermediación de personalidades públicas insertadas en el Movimiento Por la Paz y la Vida y de funcionarios como José Vicente Rangel Ávalos, quien desarrolla el programa de “zonas de paz” desde septiembre de 2013 y recientemente fue nombrado viceministro de Asuntos para la Paz.

De acuerdo con lo publicado en la Gaceta Oficial 40680 este organismo está encargado de la “articulación, integración, formulación e impulso de políticas y acciones de prevención, abordaje, rescate y reinserción de los ciudadanos en la sociedad para instaurar una cultura de paz en todo el territorio nacional”.

Se repite el principio de las “zonas de paz” probado en barrios de Barlovento y Valles del Tuy, y en algunos sectores de los estados Aragua, Falcón y Sucre. En el caso de Miranda, la policía regional ha denunciado que esos sectores se han convertido en territorios para delinquir abiertamente, sin control del Estado.

Categoría: Venezuela | Claves: sucesos