Bloomberg: Venezuela alcanza un nuevo fondo

Durante la semana pasada la crisis parece haber alcanzado un nuevo fondo: una suerte de resignación ante la miseria se esparce por una ciudad que otrora llegó a ser la envidia de Latinoamérica.

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Una joven recibe tratamiento respiratorio en la capital por la acción de la calima. Crédito: Wilfredo Riera/Bloomberg

(Caracas, Venezuela. Sumarium).- A medida que el fenómeno El Niño prolifera su impacto sobre la región, Venezuela alcanza un nuevo fondo en salud pública que se suma a todos los graves problemas que ya sostiene con su economía: aguas amarillas, represas en niveles críticos, nubes de ceniza y polvo enferman a los ciudadanos de una capital agobiada de tantos flagelos.

En un artículo publicado en Bloomberg relatan la historia de Yajaira Espinoza, una estilista de 55 años que tiene a su nieta de 8 meses enferma. El grifo de su casa solo funciona una vez cada dos semanas y cuando lo hace, el agua que trae es amarilla.

Mientras camina por los pasillos del hospital universitario de Caracas, puede presenciar múltiples casos de Zika en las habitaciones a su alrededor y al mirar por la ventana, se percata de la densa niebla llena de ceniza que ahoga a la ciudad.

“Lo siento tanto por mi hija, porque sé que sufre en silencio”, dice Espinoza. “La situación es difícil”.

Ha sido un año excepcionalmente doloroso para los venezolanos, sufriendo de crímenes violentos, escasez aguda, la caída de los precios del petróleo de los que dependen, deterioro de la salud y un gobierno fracturado. Sin embargo, durante la semana pasada la crisis parece haber alcanzado un nuevo fondo. Una suerte de resignación ante la miseria se esparce por una ciudad que otrora llegó a ser la envidia de Latinoamérica.

Una combinación repentina de desastres naturales se unió a errores hechos por el hombre. El esmog, conocido localmente como calima, es un fenómeno meteorológico que involucra nubes de polvo y ceniza, muy comunes durante esta época del año, pero que se han intensificado por una sequía prolongada atribuida a El Niño, que también a esparcido múltiples incendios forestales. Aunado a esto, los niveles de la represa El Guri, la cual produce el 40% de la energía eléctrica del país, cayeron a niveles récord de 242,33 metros este lunes.

CAMIONES CISTERNA ROBADOS

La falta de orden público comenzó a proliferar tras los fallidos intentos del gobierno por aliviar los problemas. En consecuencia, los camiones cisterna que son despachados para ayudar a reducir la escasez de agua están comenzando a ser robados continuamente.

“Dos o tres veces a la semana uno de los camiones cisterna que mandamos es robado”, dice Tatiana Noguera, presidenta del Instituto Municipal Autónomo de Aguas y Acueductos (IMAS). “Los camiones son detenidos por bandas que obligan al conductor a cambiar de ruta y descargar el líquido en una zona que ellos controlan”.

Por otro lado, más de 3,700 casos de enfermedades respiratorias que han derivado de la calima, han sido reportadas en los diversos centros asistenciales de Caracas desde el mes de marzo, aseveró el epidemiólogo Miguel Viscuna. Las medicinas, como el papel higiénico, el pollo y otros productos básicos son cada vez más difíciles de conseguir.

“El agua que está saliendo de las tuberías es muy amarilla, de muy mala calidad”, relató Ana Carvajal, una especialista de enfermedades infecciosa en el Hospital Universitario de Caracas. “Estamos viendo proliferar diversas enfermedades, especialmente diarrea. La falta de aguas limpias esta causando problemas en la piel como sarna y foliculitis. No hay medicina. Todo lo que podemos hacer es prescribir jabón de azufre”.

ENFERMEDADES ESTOMACALES

La presidenta de un consejo comunal al este de Caracas, Kiomara Scovino, denunció haber visto diversas enfermedades estomacales y problemas respiratorios por la calima.

Luis Felipe Pedroso, un taxista de 59 años, afirmó tener problemas para dormir por dolor de garganta, irritación de los ojos y congestión nasal por las nubes de calima. A su vecino le llega el agua tres días a la semana.

“Durante los días en que llega, es solo por pocas horas y es muy sucia. Esto es increíble, el gobierno no ha tomado ninguna medida para solventar estos problemas”.

A principios de abril, el presidente Nicolás Maduro anunció un plan de 60 días para ahorrar electricidad, declarando cada viernes hasta mayo como no laborable para los trabajadores públicos. El pasado jueves, dijo que el fin de semana duraría cinco días para los empleados públicos y que cambiaría el uso horario para aprovechar más la luz solar.

30 MINUTOS VENEZOLANOS

El uso horario ya había sido modificado por el fallecido Hugo Chávez en 2007, cuando era presidente de Venezuela, con la idea de que le permitiría a los jóvenes regresar caminando a sus casas con la luz del sol. Sin embargo, el resultado se tradujo en oscuridad para los venezolanos que salían de sus trabajos y un incremento del consumo eléctrico y el crimen.

En 2015 la economía venezolana, totalmente dependiente de la renta petrolera, se contrajo 5.7% y se espera que se contraiga un 8% adicional este año, según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional. La moneda ha perdido un 98% de si valor en el mercado negro desde que Maduro asumió el cargo en 2013. Las proyecciones de la inflación la ubican en 500% este año.

Todo esto ha hecho que Maduro no sea un líder muy popular. Sus opositores alcanzaron una abrumadora victoria en las elecciones legislativas de diciembre. Pero cada esfuerzo que han hecho por enrumbar al país en una nueva dirección mediante nuevas legislaciones, ha sido bloqueado por el Jefe de Estado y la Corte Suprema que él mismo designo tras perder los comicios electorales.

“Votamos y ganamos” dijo Mendoza, la estilista, sin poder contener las lágrimas. “Pero ahora vemos que todo ha sido para nada”.




Categoría: Venezuela