Buscan un “enemigo externo” para “imputarle su responsabilidad” en la crisis

- José Guerra, candidato a la Asamblea Nacional por la oposición, afirma que el Estado pretende echarle la culpa a los extranjeros de los problemas nacionales.

- Con una mayoría en la Asamblea impulsarán una ley que le otorgue a los beneficiados con la GMVV los títulos de propiedad de sus viviendas.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium)– Desde ya comienza una cuenta regresiva que tendrá su fin el 6 de diciembre, fecha en la que el pueblo venezolano en ejercicio pleno de sus derechos asistirá a las urnas para elegir a los nuevos representantes del Parlamento.

La bancada opositora reiteradamente ha dicho que las encuestas le dan una clara ventaja y que, ganar mayoría en la Asamblea les permitirá ejercer una serie de medidas que logren el rescate de la independencia de los poderes, así como consolidar una Ley de Amnistía que permita conceder la libertad a presos políticos como Leopoldo López, y que dirigentes que permanecen en el exilio puedan regresar al país.

Sin embargo, aunque el tema político es menester en Venezuela, hay otro aspecto que ocupa y preocupa a los venezolanos y es la crisis económica. Desde el año pasado el Banco Central de Venezuela no publica cifras de inflación, pero expertos y economistas afirman que supera los dos dígitos.

Al respecto, el economista y candidato a diputado por el Circuito 4 del Distrito Capital a las elecciones parlamentarias, José Guerra, expuso a Sumarium que la oposición trabaja en un proyecto de Ley de Protección al Salario, a la Pensión y a la Jubilación, así como en una Ley de Fomento de la Producción Nacional, y una dirigida a otorgar los títulos de propiedad a quienes viven en casas de la Gran Misión Vivienda Venezuela. “Cuando lleguemos a la Asamblea vamos a impulsar estos proyectos de ley con mucha fuerza, entre otros”, señaló.

Guerra también se refirió al informe presentado por Transparencia Internacional en el que Venezuela alcanzó los últimos lugares en materia de proceso presupuestario. Para el economista esto solo evidencia la falta de transparencia y la destrucción de la institucional que prima en el país caribeño.

A su juicio, las técnicas con las que se establece el presupuesto deben cambiar: “Ninguna se cumple en materia de precios del petróleo, en materia de inflación, en materia de crecimiento económico. Son premisas falsas. Lo otro es que no hay información estadística suficiente para hacer la evaluación, y finalmente, creo que hay que hacer una reconstrucción del Ministerio de Finanzas, está muy deteriorado”.

De acuerdo con Guerra una de las razones de este deterioro es “la intolerancia política”: “No quieren trabajar por razones ideológicas (…) los buenos técnicos se van”.

CRISIS FRONTERIZA

Sobre las tensiones entre Venezuela y Colombia -a raíz de la medida de estado de excepción decretada por el gobierno nacional- y sus consecuencias en la economía, el candidato a la Asamblea espetó que el Ejecutivo “trata de imputar a otros la responsabilidad propia”.

“Lo que estamos viendo es que están buscando echarle la culpa a los extranjeros de los problemas nacionales. El problema de escasez no es por Colombia, es un problema de control de precios y control de cambio”, dijo.

Asimismo, afirmó que a través de esa búsqueda del “enemigo externo” pretenden enrarecer el proceso electoral, en el que, además, el gobierno ostenta “un mercado muy poderoso”.

MAYORÍA OPOSITORA

Según una encuesta de la firma Datanálisis en el mes de abril, el oficialismo perdería la mayoría que ostenta en la Asamblea Nacional en las elecciones de fin de año al sólo alcanzar el 25 por ciento de los votos, frente al 45,8 de la oposición. Al respecto, Guerra señala que la clave está en traducir esa ventaja en votos.

Sin embargo, analistas y expertos han advertido que la oposición no ha aprovechado esa superioridad porcentual, ante lo que el candidato responde que, aunque “a lo mejor es verdad… también hay que ponerse del lado nuestro y ver las dificultades mediáticas que tenemos hoy para comunicarnos con la gente”.

“Son tres horas de incidencia del gobierno en la televisión contra cinco minutos de nosotros, entonces, es muy fácil decirlo desde afuera”, sentenció.