Cada vez más aliados apoyan impeachment, pero Rousseff no se “rinde”

Rousseff también se refirió a la posibilidad de que se llame a nuevas elecciones como forma de superar la crisis política.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Brasilia, Brasil. dpa) – Mientras la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, reafirma que luchará “hasta el último minuto” contra el pedido de apertura de un juicio político en su contra que tramita en el Congreso, dos partidos aliados se sumaron hoy a la lista de ex socios de su Gobierno que votarán a favor de la acción.

(Lucharé) hasta el último minuto contra este intento de golpe

Dijo la mandataria, en referencia al proceso que busca su destitución y que será votado el domingo en el plenario de la Cámara de Diputados.

En una entrevista que concedió a diez periodistas brasileños en Brasilia, Rousseff dijo que su Gobierno “tiene todas las condiciones de ganar en el Congreso Nacional”.

Sin embargo, los anuncios realizados en las últimas horas por partidos que integran -o integraban- la coalición oficialista, van en dirección contraria.

En la tarde-noche de hoy, las bancadas legislativas del Partido Social Democrático (PSD), del ministro de Ciudades, Gilberto Kassab, y del Partido Laborista Brasileño (PTB, por sus siglas en portugués), anunciaron que votarán a favor del “impeachment”.

En declaraciones al canal GloboNews, el líder del PSD en la Cámara Baja, Rogério Rosso, dijo que cerca del 80 por ciento de los 38 diputados que componen la bancada votarán el domingo a favor de la continuidad del proceso contra Rousseff.

También la bancada del PTB, que tiene 19 legisladores en ejercicio, anunció que votará para que la acción siga su curso en el Senado, que debe primero evaluar la admisibilidad de la misma y luego, si la admite, juzgar a la presidenta.

“De forma unida, el PTB llegó a la conclusión de que Brasil vive la peor crisis política y económica de los últimos tiempos. Brasil ya no puede recomponerse con este Gobierno. El PTB decidió votar por el sí (al juicio)”, dijo Wilson Filho.

Estas disidencias en filas oficialistas se suman a dos golpes similares sufridos por el Gobierno en las últimas 24 horas. El que era su mayor aliado, el derechista Partido Progresista (PP), con 47 legisladores, y el conservador Partido Republicano Brasileño (PRB), que tiene 22, decidieron romper con el bloque oficialista y apoyar el “impeachment”.

El PP, que tiene la cuarta mayor bancada en diputados, decidió además que todos sus miembros con puestos en el Gobierno pongan sus cargos a disposición, entre otros el ministro de Integración Nacional, Gilberto Occhi, que hoy oficializó su renuncia.

La desbandada de partidos aliados atenta contra las posibilidades de que el oficialismo logre evitar que quienes defienden la salida de Rousseff logren los 342 votos que necesitan como mínimo para que el proceso no sea archivado.

Según los últimos sondeos realizados por el portal del diario “O Estado de Sao Paulo” entre los legisladores, los defensores del juicio político tendrían hoy 326 votos, contra 125 del oficialismo.

Los datos, no exactos ni científicos, reflejan un margen de 62 diputados indecisos o que no revelan su voto. En teoría, el resultado estaría abierto. El problema es que los números favorables al juicio pueden dispararse a partir del anuncio del PSD y PTB.

El cuadro se perfila tan sombrío, que según informó hoy el diario “Folha de Sao Paulo” hay ministros próximos a Rousseff que ya evalúan que la batalla está virtualmente perdida en Diputados.

No obstante, la presidenta minimizó esa situación. “Ahora en la recta final vamos a sufrir una guerra psicológica con el objetivo de crear un efecto dominó”, dijo sobre el abandono de algunos partidos.

“Los partidos salen del Gobierno pero las personas se quedan. Hay variantes. No hay una relación tan lineal entre el líder y los liderados”, indicó, al referirse a las decisiones de los partidos como tales, y el voto que puedan dar luego los legisladores.

Anunció incluso su intención de que si el Gobierno logra un triunfo en Diputados, y la petición de enjuiciamiento es archivada, propondrá un “nuevo pacto entre todas las fuerzas políticas”.

“Un pacto en el que no haya vencidos ni vencedores. No se hace un pacto con odio”, afirmó. Y agregó: “Tenemos que mirar a todos los lados de Brasil. Respetar las conquistas adquiridas. (Participarían) trabajadores y empresarios. Todas las fuerzas económicas y las representadas por los movimientos sociales”.

En sentido opuesto, dijo que pasará a ser “una carta fuera del mazo”, si el Gobierno fracasa no solo el domingo en Diputados, sino después en el Senado.

Rousseff también se refirió a la posibilidad de que se llame a nuevas elecciones como forma de superar la crisis política, algo que fue defendido desde diversos sectores.

Al respecto, dijo que en este momento no discutiría “esa hipótesis que contraría lo que yo defiendo”. Pero acotó: “Yo respeto la propuesta que pase por el voto popular. Mi visión no es esa, pero la respeto”.