Cadena perpetua para dos londinenses que planeaban atentado

El fiscal Brian Altman indicó que Hassane y Majeed se encontraban "muy influenciados" por el auge experimentado por el Estado Islámico.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Londres, Inglaterra. EFE) .- Dos londinenses fueron condenados hoy a cadena perpetua por conspirar para perpetrar atentados terroristas en la capital británica en 2014, inspirados en los ataques del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

El estudiante de físicas Suhaib Majeed, de 21 años y residente en el oeste de la ciudad, recibió una sentencia de un mínimo de 20 años de cárcel antes de poder ser considerado para posibles medidas atenuantes, mientras que el otro condenado, Tarik Hassane, de 22 años, deberá permanecer un mínimo de 21 años en prisión.

Ese hombre, presidente de la Sociedad Islámica de la prestigiosa Universidad King’s College de Londres, recibía órdenes de su amigo Tarik Hassane, apodado “El Cirujano” y considerado el líder de la operación.

Este último, también residente en el oeste de Londres, estudiaba medicina en Sudán, aunque se desplazó a la capital británica, donde se encargó de identificar como posibles blancos de los ataques una comisaría de policía y un barracón del Ejército en la capital empleando la aplicación del buscador de Google “Street View”.

Durante el proceso judicial, Hassane admitió haber conspirado para asesinar y haber preparado actos terroristas, si bien Majeed ha negado los cargos.

Otros dos acusados en ese mismo caso, Nyall Hamlett, de 25 años, y Nathan Cuffy, de 26, fueron exonerados de formar parte de la conspiración pero también recibieron sentencias de cárcel por haber proporcionado un arma a los otros imputados.

Durante el juicio, el fiscal Brian Altman indicó que Hassane y Majeed se encontraban “muy influenciados” por el auge experimentado por el Estado Islámico.

La Policía Metropolitana de Londres reveló además durante el proceso que esos cuatro individuos hicieron presuntamente un juramento de alianza con militantes del EI y dispusieron la compra de un revólver equipado con un silenciador.

Según Scotland Yard, los acusados estaban en posesión de material yihadista, entre el que figuraban artículos con imágenes gráficas de la decapitación por el EI del periodista británico Steven Sotloff, secuestrado en Siria en 2012.