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Cambiar la ley a conveniencia no es el mejor ejemplo de “regeneración ética”

Mónica Almiñana, senadora catalana por el PSC, no cumple los requisitos contemplados en la legislación administrativa de la Comunidad Valenciana.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Editorial El Mundo)- A los valencianos les han bastado poco más de dos meses para saber a qué se refería Ximo Puig en su primer discurso como presidente de la Generalitat valenciana. Entonces, el líder socialista, aupado a la presidencia autonómica gracias a los votos de Compromís y de Podemos, afirmó que su gobierno tendría como banderas la “regeneración ética” y la lucha “contra la corrupción”.

Sin embargo, poco dicen de ese compromiso las maniobras emprendidas por su ‘consellera’ de Sanidad, Carmen Montón, para colocar al frente del mayor hospital de la región a su compañera Mónica Almiñana, senadora catalana por el PSC, que no cumple los requisitos contemplados en la legislación administrativa de la Comunidad Valenciana.

Según la normativa vigente, sólo pueden acceder a la dirección de un centro hospitalario trabajadores de la red pública sanitaria con plaza en propiedad, es decir, obtenida por oposición. 

Sin embargo, Montón, la ex diputada socialista que pidió varias veces en el Congreso de los Diputados la dimisión de Ana Mato alegando razones de ética política, ha decidido incluir una salvedad en la ley para que su compañera de partido pueda optar al cargo. Y así, aunque el nombramiento de Almiñana ya se había anunciado, el ‘Diario Oficial de la Generalitat’ publicó ayer la convocatoria de la plaza de gerente del Hospital de La Fe, el buque insignia de la sanidad valenciana, incluyendo la posibilidad de que pueda “participar también simultáneamente personal ajeno a la administración”.

De esta forma, y aunque otras personas podrán presentar su candidatura al puesto, Montón pretende garantizar que la plaza sea adjudicada, ahora sí ‘legalmente’, a Almiñana.

No entienden por qué la Generalitat pretende saltarse la ley para adecuarla a sus intereses

No es de extrañar el malestar que se ha creado entre el personal sanitario de La Fe, que, reconociendo los méritos de Almiñana como gestora en materia de sanidad en Cataluña, no entienden por qué la Generalitat pretende saltarse la ley para adecuarla a sus intereses. Por eso, no sólo Montón, miembro, además, de la Ejecutiva Federal del PSOE, sino Ximo Puig deben dar explicaciones convincentes sobre lo hechos que denuncia hoy nuestro periódico. Cambiar la ley para colocar en puestos clave a personas de su confianza no es la mejor carta de presentación para un Gobierno que prometió acabar con los abusos del pasado.

Categoría: Opinión