Cantinas escolares no se escapan de la crisis del país

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Muchos padres prefieren darles dinero a sus hijos para que compren sus desayunos, almuerzos o merienda en los colegios, pero han notado que en el período escolar pasado (2014-2015) y el recién que se está iniciando hay una baja calidad en los alimentos que ofrecen en las cantinas debido a la escasez de alimentos y crisis económica que está atravesando el país. Ante esta problemática las ventas en los planteles han caído de forma notable puesto que ahora solo venden empanadas y arepas con un solo relleno.

De acuerdo a la publicación del diario 2001 en su edición impresa, se pudo conocer que en el colegio San Agustín del Paraiso, una empanada está valorada en Bs 450, el pastel en 500, la malta en 700 y los cachitos en 750. El director Javier Herrero, comentó que anteriormente la mayoría de los estudiantes almorzaban allí pero con la situación actual eso quedó en la historia.

Por su parte, Jean franco Bellapianta, dueño de uno de los cafetines del plantel, señaló que tuvieron que rebajar la cantidad de comida que hacían antes, primero por los insumos y segundo porque no hay ventas. Agregó que no puede rebajar más sus precios ya que todo lo compra revendido.

Asimismo, dio a conocer que de 100 almuerzos que vendía en 2015, ahora solo despacha 12. “El almuerzo más económico que es pasta a la boloñesa sale en Bs 2.800″, aseguró.

En el colegio San Martín, la crisis económica también golpea a Maria del Carmen García, quien es la encargada de la bodega escolar, ya que de 60 empanadas que vendía a diario en 2015, ahora vende 10 y 5 pastelistos si acaso. García comenta que ya su negocio no le posee ninguna ganancia, pues durante el periodo de vacaciones se dedicó a comprar insumos y estos no le salieron nada económicos, según ella un kilo de azúcar lo encontró en Bs 3.500, la harina de maiz en 2.500 y el litro de aceite en 3.000.

“Duele ver a tantos niños que vienen a la cantina con cara de tengo hambre, y que se den media vuelta cuando les decimos los precios de los desayunos”, agregó la trabajadora.