Claves para entender el conflicto

La definición de esa Zodimain significaba una delimitación territorial unilateral por parte de Venezuela, dejando a un lado los mecanismos diplomáticos.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El decreto 1.787 del gobierno venezolano motivó la nueva tensión entre Colombia y Venezuela. En él, Venezuela estableció las Zonas Operativas de Defensa Integral Marítima e Insular (Zodimain).

¿Es una amenaza a la soberanía nacional? ¿Se están sobredimensionando los alcances de dicho decreto? Semana realizó un artículo especial respondiendo algunas interrogantes de esta nueva tensión diplomática.

DIFERENDO

Colombia y Venezuela sostienen uno de los diferendos más antiguos del continente por sus fronteras marítimas en el Golfo de Coquibacoa o Golfo de Venezuela. Colombia asegura que el archipiélago de Los Monjes, que prácticamente es la entrada al golfo, se encuentra dentro de su mar territorial. Venezuela, por su parte, sostiene la tesis que esos islotes están dentro de su plataforma continental.

En 1952 el canciller colombiano, Juan Uribe Holguín, mediante una nota diplomática, reconoció la soberanía venezolana sobre Los Monjes, pero el Congreso colombiano no avaló tal decisión.

En 1958, en la primera conferencia de Naciones Unidas sobre el derecho del mar se estableció la llamada Línea Media como principio para demarcar las aguas compartidas. La decisión favoreció a Colombia, pero Venezuela nunca acogió este acuerdo. Desde entonces Colombia y Venezuela no han llegado a acuerdo alguno.

DECRETO

El pasado 26 de mayo, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, expidió el Decreto 1.787 que estableció las zonas denominadas Zodimain. Abarcan desde las aguas aún no delimitadas con Colombia, hasta aguas situadas al norte del territorio francés de la Guyana Francesa.

Según esa ley, las “zonas operativas de defensa integral” son “una agrupación territorial de fuerzas y medios en un espacio geográfico (…) donde se conducirán las operaciones para la defensa…”.

En la práctica, la definición de esa Zodimain y su publicación oficial significaba una delimitación territorial unilateral por parte de Venezuela, dejando a un lado los mecanismos diplomáticos.

PELIGRAN LOS LÍMITES CON COLOMBIA

El excanciller Julio Londoño Paredes es de la idea que ese decreto de Venezuela no pone en peligro los límites de Colombia. Lo califica como un acto inamistoso, contrario a las normas y principios del derecho internacional. “No tienen ningún efecto en el derecho internacional”, asegura.

Teresita García, senadora de la comisión de asuntos internacionales del Congreso, dice que la Constitución establece que los límites solo pueden ser modificados por el Congreso, previo tratado entre los países en litigio.

NOTA DE PROTESTA

El pasado 17 de junio, según un comunicado oficial, la Cancillería colombiana le envió una nota de protesta, por la vía diplomática, a través del embajador de Venezuela en Colombia, Ricardo Urdaneta. Londoño Paredes considera que era el mecanismo adecuado. Sin embargo, Miguel Ceballos, ex viceministro y decano de la facultad de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Sergio Arboleda, la califica de “tardía e insuficiente”.

Ceballos considera que ante esta actitud inamistosa Colombia bien podría adoptar hasta sanciones económicas, como han hecho otros países, para pedir la rectificación del decreto.

GOLFO DE VENEZUELA

Cuando el canciller Juan Uribe Holguín decidió entregar en 1952 el archipiélago de Los Monjes, dijo que eran rocas sin mayor valor económico. Pero la zona es una importante reserva de gas y petróleo, según explica Miguel Ceballos.

CORTINA DE HUMO

Dirigentes políticos colombianos, incluso de oposición, han coincidido que la decisión del presidente Nicolás Maduro puede ser una cortina de humo para tapar la difícil situación que atraviesa Venezuela y su baja popularidad, recurriendo a la estrategia del nacionalismo que ha sido utilizada, en el pasado por otros mandatarios con difíciles situaciones internas.

VÍA DIPLOMÁTICA

Lo que Colombia espera es que el presidente Maduro rectifique el decreto. De no hacerlo, Ceballos considera que podría haber una relación bilateral hostil que a ninguno de los dos países conviene. Se podría recurrir a organismos multilaterales, la OEA, la Celac, incluso Unasur, pero en estas instancias el ambiente puede ser más favorable a Caracas que a Bogotá, dice.