Colombia reconoce responsabilidad en genocidio de partido de izquierda

El pacto de paz será firmado el 26 de septiembre por Santos y el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño -alias "Timochenko"-, y será sometido a un plebiscito el 2 de octubre para que los colombianos lo avalen o rechacen

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Bogotá, Colombia. Reuters).- El Estado colombiano, en un hecho inédito y sin una orden judicial, reconoció el jueves su responsabilidad en el genocidio de un partido de izquierda y se comprometió a garantizar que no se vuelvan a cometer asesinatos por razones políticas en el país sudamericano.

El presidente Juan Manuel Santos admitió la responsabilidad del Estado colombiano en el exterminio de la Unión Patriótica (UP), como parte de los acuerdos de paz que se lograron en La Habana con las FARC, un acto con el que dejó en claro que se brindarán las garantías necesarias para poner fin a un conflicto de más de cinco décadas que ha dejado 220.000 muertos.

“Esa tragedia jamás debió haber ocurrido, debemos reconocer que el Estado no tomó medidas suficientes para impedir y prevenir los asesinatos, los atentados y las demás violaciones a pesar de la evidencia de que esa persecución estaba en marcha”, dijo Santos en un acto al que asistieron unos 200 sobrevivientes y familiares de víctimas de la Unión Patriótica.

La UP fue un partido político de izquierda que surgió a mediados de la década de 1980 de una negociación de paz entre el Gobierno del entonces presidente Belisario Betancur y las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Pero más de 5.000 dirigentes y militantes de ese partido, incluidos dos candidatos presidenciales, fueron asesinados en ataques selectivos y sistemáticos atribuidos a escuadrones paramilitares de ultraderecha que contaron con el apoyo de algunos efectivos de las Fuerzas Armadas.

“Me comprometo solemnemente hoy ante ustedes a tomar todas las medidas necesarias y a dar todas las garantías para que nunca más en Colombia una organización política vuelva a enfrentar lo que sufrió la UP”, aseguró el mandatario.

“Nosotros como Gobierno tenemos que cumplir con el compromiso de asegurar que nadie que participe en política sea víctima de las armas y muy especialmente que ningún miembro de ningún partido, incluido el nuevo movimiento político que surja del tránsito de las FARC a la vida civil, sea víctima de la violencia”, agregó.

El acuerdo de paz, que cerraron el Gobierno de Santos y las FARC en agosto, contempla que la guerrilla deje sus armas y se transforme en un partido político.

El pacto de paz será firmado el 26 de septiembre por Santos y el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño -alias “Timochenko”-, y será sometido a un plebiscito el 2 de octubre para que los colombianos lo avalen o rechacen.