Colombia, las Farc y su camino para “descalar” el conflicto

La canciller colombiana María Ángela Holguín también se incorporará a las mesas de diálogo.

Colombia, las Farc y su camino para “descalar” el conflictoIván Márquez, jefe negociador de la delegación de la guerrilla de las FARC en las conversaciones de paz con el gobierno colombiano, a la izquierda, llega a una nueva ronda de negociaciones acompañado de Pastor Alape, a la derecha, y Carlos Antonio Lozada. Crédito: AP /Desmond Boylan
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(La Habana, Cuba. EFE).- El Gobierno de Colombia y las FARC retomaron hoy sus diálogos en La Habana apremiados por la necesidad de impulsar el proceso de paz con decisiones como el refuerzo del equipo negociador del presidente Juan Manuel Santos y propuestas de la guerrilla para agilizar las conversaciones.

Los diálogos continúan en La Habana. Crédito: TeleSur

El inicio de la trigésimo séptima ronda de diálogo llegó precedido del anuncio de Santos en la víspera de incorporar a su delegación de paz a la canciller colombiana, María Ángela Holguín, y al líder empresarial Gonzalo Restrepo, una decisión que busca fortalecer el perfil de su equipo con el objetivo de acelerar el proceso.

No ha trascendido aún cuándo viajarán a La Habana Holguín -que continuará siendo titular de la cartera de Exteriores colombiana- y Restrepo para incorporarse a la mesa de negociación, pero no es probable que lo hagan en este ciclo, que finalizará el 31 de mayo, según dijeron a Efe fuentes del equipo gubernamental.

A esas novedades se suma también el relevo del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, designado embajador en EEUU y cuyo sustituto es Luis Carlos Villegas, quien fue miembro del equipo negociador de Santos en los diálogos de La Habana, por lo que ese movimiento parece también encaminado a impulsar el proceso.

Las FARC eludieron este miércoles pronunciarse sobre esas decisiones del presidente Santos pero sí aprovecharon el inicio del ciclo negociador para plantear algunas propuestas de cara a “agilizar” la negociación.

En concreto, la guerrilla se mostró dispuesta a acordar con el Gobierno “nuevos gestos de desescalamiento del conflicto” para dinamizar el plan de desminado acordado el pasado marzo, “afrontar el tema ineludible de los desaparecidos” o “viabilizar el cambio de custodia de menores de 15 años refugiados en campos guerrilleros”.

En una declaración leída por la guerrillera Victoria Sandino (alias de Judith Simanca), las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) plantearon además iniciar “de inmediato” el análisis del informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas y conformar cuanto antes las comisiones de esclarecimiento del fenómeno del paramilitarismo y la de “verdad y no repetición”.

La apertura de la 37 ronda de negociación estuvo marcada también por la noticia de la muerte de una niña de 7 años en el departamento de Cauca tras la explosión de una mina frente a una escuela, un suceso que se produce cuando el gobierno y la guerrilla están iniciado la puesta en marcha de su plan piloto para limpiar Colombia de esos artefactos.

En un acto de solidaridad y condena por esa muerte, el equipo negociador del Gobierno colombiano compareció ante los medios en La Habana con una de las perneras del pantalón remangada, el gesto simbólico que se emplea en Colombia en apoyo a las víctimas de las minas.

“Llegó la hora de que las FARC asuman el compromiso de no sembrar una mina más”, reclamó el jefe de la delegación de paz del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle.

A su juicio, es “una paradoja que cuando comienza el programa piloto (sobre desminado) ocurra este hecho que conmueve a los colombianos y que merece la condena más vehemente”, añadió De la Calle, quien además llamó a “terminar con la guerra”.

Colombia es el segundo país del mundo, solo por detrás de Afganistán, más afectado por las minas antipersona y se calcula que más de la mitad de sus municipios están sembrados con estos artefactos explosivos que han causado unas 11.000 víctimas desde 1990.

El pasado 7 de marzo, el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron un acuerdo de desminado para reducir la intensidad del conflicto colombiano, tarea que será realizada de manera conjunta y con la coordinación de la organización Apoyo Popular Noruego y que comenzará en los departamentos de Antioquia (noroeste) y Meta (centro).

Victoria Sandino miembro de las Farc. Crédito: Enrique de la Osa / Reuters

Este jueves fueron retomadas las negociaciones. Crédito: Enrique de la Osa / Reuters