¿Cómo ingresan los productos básicos no regulados provenientes de Colombia?

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Suamarium) – La reinante escasez en los anaqueles venezolanos está dando un giro inesperado, pero solo en el estado Zulia y bajo condiciones que podrían no ser consideradas como las ideales.

Recientemente en varios establecimientos de la entidad, exhiben la demandada harina de maíz precocida, mantequilla, mayonesa y otros rubros de primera necesidad, que los consumidores pueden adquirir sin colas pero con un precio hasta 1000% mayor a su valor regulado. 

No se trata de productos revendidos, sino provenientes de Colombia y que aparentemente no entran bajo la regulación de la Superintendencia Nacional en Defensa de los Derechos Socioeconómicos (SUNDDE).

Pero ¿cómo ingresan estos productos al país?, ¿no son nacionalizados?

Según un artículo realizado por el Diario La Verdad, estos artículos no cuentan con la validación necesaria para se expendidos de manera legal en territorio venezolano.

Para Elías Matta, diputado de la Asamblea Nacional, los productos importados de Colombia entran de manera ilegal y se trata de una “competencia desleal” por el alto diferencial de sus precios. “No pagan impuestos, no pagan aduana y no se nacionalizan”.

El parlamentario considera al gobernador, Francisco Arias Cárdenas, como el responsable de esta realidad, pues únicamente en Zulia se experimenta este fenómeno, mientras que la escasez se mantiene en las otras provincias que comparten frontera con Colombia.

Arnaldo Arteaga, representante de ventas del canal mayorista de una importante cadena de alimentos del país, aseguró que estos productos son trasladados a Venezuela sin supervisión, no cuentan con la validación de las autoridades venezolanas y el permiso SPE, una patente con la que cuenta cualquier producto de producción nacional.

Por su parte, Eliseo Fermín, diputado al Consejo Legislativo del estado Zulia, considera que esta práctica  “vulnera las leyes de distribución y legaliza el contrabando en Venezuela”, pues son vendidos ante “la mirada cómplice” de las autoridades de la región sin cumplir los estatutos legales para su venta.