Conductores caraqueños se sumergen en la oscuridad al viajar de noche

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Viajar por las principales arterias viales de Caracas de noche significa sumergirse en una completa oscuridad, autopistas como la Francisco Fajardo o la Cota Mil no ofrecen el suficiente alumbrado para hacer el trayecto menos angustiante, en una sociedad con un alto índice delictivo.

En el oeste de Caracas, desde los primeros tramos recorridos, puede apreciarse que la falta de luz es algo característico, reseñó 2001. A la altura de Plaza Venezuela hay luz pero poca, y dismiuye al avanzar hacia el distribuidor El Pulpo.

Al avanzar un poco y encontrarse en Bello Monto, la luz es intermitente, algunos faros funcionan y otros no. Un Toyota Starlet se encuentra accidentado al continuar al nivel del Centro Comercial El Recreo, posiblemente debido a uno de los huecos que se encuentran con regularidad en la vía. El afectado no logra develar la causa del accidente, un funcionario policial que custodia se lo impide.

A lo largo de la Francisco Fajardo, solo se observan a lo lejos los focos de los autos, a los bordes, las luces de los establecimmientos comerciales iluminan tenuamente.

Siguiendo por La Carlota, la oscuridad aumenta, el alumbrado público no funciona. Sumado a eso, es el sector que más estropeado se encuentra. En contraparte, hay mayor afluencia de vehículos que se desplazan a una alta velocidad.

El chofer de una Pick-up blanca detenida parece arreglar una falla mecánica, su rostro expresa una notable preocupación por el lugar y circunstancia en que se encuentra, al temer por su seguridad propia y la de su auto. Al ser consultado, no da su nombre ni ningún tipo de información, parece solo desear estar en otro sitio y no tan expuesto a un accidente mayor.

Al llegar a la altura de Altamira, la penumbra disminuye, parece ser el único 10% de la extensa autopista con iluminación. El efecto no dura mucho, pues culmina en el distribuidor Los Ruices, donde la luz vuelve a desaparecer.

COTAL MIL OSCURANA

Al entrar en la avenida Boyacá, también conocida como Cota Mil por su ubicación sobre el nivel del mar, da la sensación de que el camino estará lleno de luz, incluso donde conecta con la avenida principal de Maripérez, posee un alumbrado público que funciona.

En esta zona caraqueña la función de los postes eléctricos también dura poco. No hay luz hasta pasar el distribuidor La Florida, donde algunos focos logran funcionar.

La luz lunar tampoco ayuda, no se ve. Lo único que parece estar de lado de los conductores en esta zona caraqueña es el pavimento, pues al ser transitada el vehículo no realiza movimientos bruscos que asomen la existencia de huecos o troneras.