Congreso de EEUU aprueba ley “Nica Act” de sanciones contra Nicaragua

La "Nicaraguan Investment Conditionality Act HR1918", conocida como "Nica Act", prevé que Estados Unidos vete los préstamos de organismos multilaterales a Nicaragua si no se celebran elecciones "libres, justas y transparentes" y si no hay cambios en el orden institucional del país centroamericano.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Washington/Managua. dpa) – La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó hoy una ley para aplicar sanciones económicas al Gobierno de Nicaragua, el cual reaccionó de inmediato a la decisión legislativa norteamericana calificándola de “irracional”, “retrógrada” e “injerencista”.

La “Nicaraguan Investment Conditionality Act HR1918”, conocida como “Nica Act”, prevé que Estados Unidos vete los préstamos de organismos multilaterales a Nicaragua si no se celebran elecciones “libres, justas y transparentes” y si no hay cambios en el orden institucional del país centroamericano.

Además, la ley permitiría a Estados Unidos investigar y sancionar a altos funcionarios del Gobierno de Nicaragua por presuntos actos de corrupción, tal como ya lo ha hecho Washington con personeros de la administración del venezolano Nicolás Maduro.

La “Nica Act”, que ahora deberá ser aprobada por el Senado, fue patrocinada por los congresistas de origen cubano Ileana Ros-Lehtinen -republicana- y Albio Sires -demócrata.

“Esta ley pretende ayudar al pueblo de Nicaragua”, dijo Ros-Lehtinen sobre la iniciativa, que se había presentado en 2016 para tratar de incidir en los comicios generales de noviembre de ese año, cuando el presidente Daniel Ortega logró su segunda reelección.

Ed Royce, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, afirmó antes de la votación: Ortega “ha estrechado su control del poder debilitando instituciones gubernamentales y a la oposición, y asegurándose el poder para él y su familia, excluyendo a observadores electorales internacionales”.

GOBIERNO DE ORTEGA LA REPUDIA

En una nota de prensa divulgada en Managua por la vicepresidenta, Rosario Murillo, el Gobierno calificó el polémico proyecto de ley como una “acción irracional, ofensiva y lesiva de los derechos humanos de los nicaragüenses”.

“Consideramos esta iniciativa de ley como una violación a la soberanía de Nicaragua y una negación de todos los procesos políticos, sociales, culturales y económicos que en nuestra patria bendita, unida y siempre libre se desarrollan para mejorar la vida de todos y promover alegría, armonía y bienestar”, señaló el documento.

Agregó que “ciertos congresistas” estadounidenses mantienen “posiciones retrógradas, injerencistas e irrespetuosas“.

La “Nica Act” generó alarma en la iniciativa privada de Nicaragua, que apoya al Gobierno de Ortega, y motivó intensos cabildeos del oficialismo nicaragüense para tratar de frenar su marcha.

Según medios de prensa, al menos tres empresas fueron contratadas en menos de un año, la última de ellas por la Cámara de Comercio Americana-Nicaragüense, AMCHAM, para hacer “lobby” en el Congreso estadounidense en contra de la ley.

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, advirtió antes de la aprobación que la ley afectará programas de desarrollo en beneficio del pueblo.

“Cuando se dan ese tipo de decisiones, que los congresistas las dirigen obviamente no en contra del pueblo sino del Gobierno, el resultado es lo contrario: el efecto es contra el pueblo y no contra el Gobierno”, dijo Aguerri.

Mientras, dirigentes opositores que en 2016 viajaron a Washington para reunirse con los congresistas norteamericanos, culparon a Ortega por el impacto negativo que la ley tendría sobre proyectos sociales y económicos en Nicaragua.

“La ‘Nica Act’ es consecuencia de los abusos y atropellos de Daniel Ortega a los nicaragüenses”, dijo a periodistas el ex vicecanciller sandinista y hoy opositor, Víctor Hugo Tinoco.

“Nadie sensato puede estar contento (con esta ley) pero no es nuestra responsabilidad, es la de quien desgobierna este país”, escribió en su cuenta de Facebook la ex diputada y disidente sandinista Edipcia Dubón, destituida del Parlamento junto a otros 28 legisladores opositores en julio de 2016.

Daniel Ortega, de 71 años, estuvo al frente del país entre 1979 y 1990. El líder sandinista retornó al poder en 2007 y fue reelegido en dos elecciones consecutivas (2011 y 2016), que la oposición calificó de “fraudulentas”.

Además de manejar al Ejecutivo, el partido Frente Sandinista tiene fuerte influencia sobre los poderes Judicial y Electoral, y controla 63 de los 91 escaños del Palamento.

El 5 de noviembre se celebrarán en Nicaragua elecciones municipales, cuestionadas por la oposición. La Organización de Estados Americanos (OEA) anunció que enviará 60 observadores al país, conforme un acuerdo establecido con Ortega.




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