Continúan los dimes y diretes en el caso Nisman

Aún siguen estancadas las averiguaciones y continúan las dudas de si se trató de un suicidio, suicidio inducido o asesinato.

Continúan los dimes y diretes en el caso NismanLa eliminación de información en los aparatos del fiscal no fue “una operación de borrado simple". Crédito: Diario El Tributo
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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Tras cuatro meses de investigaciones sobre el caso de la muerte del fiscal argentino Alberto Nisman, aún siguen estancadas las averiguaciones.

En esta oportunidad, el diario Clarín supo que en el peritaje realizado a los aparatos tecnológicos de Nisman, se pudo comprobar que hubo, al menos, diez ingresos remotos para cambiar el horario y fecha de la computadora y que se borraron archivos.

Asimismo, confirmaron la presencia de un virus troyano en su teléfono celular y que eliminaron información en el móvil. Sin embargo, los expertos designados, Gustavo Presman (por la querellante y exesposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado) y Marcelo Torok (por la defensa de Diego Lagomarsino) y los técnicos de la División de Cibercrimen de la Policía Metropolitana que trabajan en el análisis de las computadoras y teléfonos del fiscal, no han podido precisar la fecha exacta en que eliminaron información.

Fuentes vinculadas al hecho explicaron al diario argentino que la eliminación de información en los aparatos del fiscal no fue “una operación de borrado simple”, sino que se utilizó un software para hacerlo.

Por su parte, la fiscal encargada de la causa, Viviana Fein, espera el resultado del informe tecnológico para avanzar en el caso, que tras más de cuatro meses no ha logrado definir si se trató de un suicidio, suicidio inducido o asesinato, según reseñó la agencia de noticias EFE.

SIGUEN LAS DUDAS

El periodista argentino Claudio Savoia señaló en un artículo publicado en Clarín que “cada dato que trasciende respecto al esperado análisis sobre las computadoras y teléfonos del fiscal, disipa las pocas certezas que habían logrado establecerse en una causa envuelta en brumas, operaciones políticas y negligencias de dudosa ingenuidad”.

De igual modo, indicó que “todo se dio vuelta”, puesto que “la conexión simultánea de tres pendrives a las 20:04 de ese domingo, los reiterados accesos remotos para cambiar el día y el horario de la computadora, y el borrado de montones de documentos y comunicaciones del fiscal en esa laptop –que sorprendentemente no tenía ninguna protección contra virus y ataques– y su teléfono celular, también ponen en duda la veracidad de aquella conexión a la web del domingo 18 de enero a la mañana. O peor: pudo haber sido hecha por otra persona, mientras Nisman yacía muerto”.

Por su parte, el jefe del Gabinete argentino, Aníbal Fernández, tildó de “traída de los pelos” la tesis de que el fiscal Alberto Nisman fue asesinado, puesto que a su juicio no hay “ningún elemento” de que “haya sido atacado” ni que se hubiera “defendido” de una eventual agresión.