Crónicas de un comprador: con Bs. 500 es casi imposible comer en la calle

La crónica de esta semana se basa en un recorrido por algunos reconocidos establecimientos de comida rápida para comparar los precios y tener un aproximado del monto necesario para comprar un menú y almorzar en la calle. Ante el aumento del 10 por ciento del salario mínimo, la mayoría de estos comercios aumentaron también sus precios.

Crónicas de un comprador: con Bs. 500 es casi imposible comer en la calleEn Burger King las papas son adicionales al combo. Crédito: Mariely Márquez / Sumarium.
Publicada por: el marquezmarielyc@gmail.com @PeriodistaMarie

(Caracas, Venezuela) – Definitivamente comer en la calle se ha convertido en un lujo. Y es que en los establecimientos de comida rápida, que hasta el año pasado eran una alternativa para saciar el hambre y poder comer algo diferente con un precio relativamente accesible, actualmente ante la situación país, el panorama es otro.

Si usted cuenta con menos de 500 bolívares no se atreva a salir a comer en la calle porque lo más probable es que solo le alcance para un aperitivo y no para un almuerzo como Dios manda. Además, si es de buen comer, regresará a su destino con depresión y en el peor de los casos con el estómago vacío. No quiero ser pesimista, pero es la realidad.

Antes, en una feria de comida de cualquier centro comercial, la tarea más difícil era escoger qué tipo comida le provocaba, pero ahora la mayoría de las personas recorre hasta dos veces el lugar no para decidir qué comer, sino para cazar la oferta del día. El menú para una sola persona puede acarrear un gasto “mínimo” y limitado de Bs. 499, hasta precios que oscilan los 600 y 950 bolívares.

Con el nuevo aumento del 10 por ciento que entró en vigencia este 1 de julio, el salario mínimo pasó de Bs. 6.746,97 a Bs. 7.421,67, situación que los establecimientos de comida rápida aprovecharon y amanecieron este miércoles con nuevos precios. Ese aumento de 674,7 mensual, que diario corresponde a Bs. 22,49, solo puede alcanzar para un almuerzo, no familiar, sino individual y de comida conocida como “chatarra”.

Una persona que gane sueldo mínimo quincenalmente cobrará Bs. 3.710,83, y si le tocara comprar comida hecha en la calle todos los días, solo le alcanzaría aproximadamente para seis días, calculando cada egreso sobre los 600 bolívares y sin incluir otros gastos.

¿Resignados?

Al parecer ya los venezolanos están resignados a que cada día los precios amanezcan por las nubes, pero aseguran que no les queda otra opción que seguir comprando, aunque la mayoría de las personas consultadas por el equipo de Sumarium.com admitió que sus almuerzos en la calle ya son limitados; si antes se comían tres piezas de pollo ahora son dos y sin bebida. Si era una hamburguesa, tenía que ser la más grande y con extras, pero ya no es así, actualmente tiene que ser la más sencilla y si las papas son opcionales, tampoco entran en el menú para evitar más costos.

Iván Gutiérrez, quien se encontraba en una feria de comida de un centro comercial del este de Caracas, nos comentó que cuando no lleva almuerzo para su trabajo, unas tres veces a la semana, le toca recurrir a uno de los tantos establecimientos de comida rápida o por peso, algo que afecta sensiblemente su presupuesto porque “los precios están altos”. Sin embargo, nos confesó que si quiere ahorrarse un poco aprovecha una promo de McDonald’s.

“Por lo general gasto sobre los 600 bolívares cuando me apetece comer algo sustancioso”, reconoció.

Por su parte Milly Peña señaló que “todo” está muy caro, y por “como está la situación país”, solo puede darse “el gusto” de comer en la calle una vez a la quincena.

Algunos son más osados o tienen otras posibilidades, como la estudiante Ingrid López. Recorrió la feria y cuando vio el plato que se le antojó sacó la cuenta del dinero que tenía ahorrado y se dio un real gusto: un almuerzo que constaba de pollo, arepas, papas fritas y refresco, con un costo de… ¡920 bolívares!

VENDEDORES SE JUSTIFICAN

Durante el recorrido por algunos de estos establecimientos, tanto encargados como vendedores admitieron que realmente los precios son altos, pero que la situación económica del país obliga. Argumentaron que cada vez que les llegan los productos, tienen otro precio.

“Todo está muy costoso, uno trata de tener los precios un poco por debajo de los demás establecimientos, pero por lo general están parecidos”, comentó un vendedor que prefirió guardar el anonimato.

El encargado de un establecimiento de churros destacó que las ventas están atascadas por los precios de los productos, a lo que se suma la escasez de agua para trabajar y vender. Sin embargo, se las ingenia para salir adelante. “La gente llega, ve los precios, los vuelve a observar detalladamente y finalmente es cuando se decide y pide agua. La compra, se echa para atrás… yo lo comprendo, después de un dulce hay que tomar agua”, dice medio en chanza. Aseguró que en toda la feria de comida no hay agua y la poca que le llega trata de venderla solo si la persona compra los churros.

¿Quien podría imaginar que un plato que ni siquiera es de un restaurante reconocido pueda llegar a costar casi mil bolívares? La verdadera pregunta es ¿Cómo hacen las personas que ganan sueldo mínimo y que además deben mantener a una familia? Mientras que el Gobierno dice que Venezuela es uno de los países de América Latina con el salario mínimo más alto, la realidad demuestra que la inflación lo absorbe en menos de una semana. 

Vendedores admiten que las ventas han bajado en los dos últimos meses. Crédito: Mariely Márquez/ Sumarium.

La mayoría de los establecimientos en las ferias de comida amanecieron con nuevos precios. Crédito: Mariely Márquez/ Sumarium.

En McDonald’s el combo con papas incluidas puede llegar a costar hasta más de 900 bolívares. Crédito: Mariely Márquez/ Sumarium.

KFC también tiene los precios parecidos a otras franquicias de venta de pollo y hamburguesa. Crédito: Mariely Márquez/ Sumarium.

Las ensaladas que eran un acompañante del plato principal se convirtieron en un solo plato ante sus exorbitantes precios. Crédito: Mariely Márquez/ Sumarium.

Los dulces como los churros también están sobre los 500 bolívares. Crédito: Mariely Márquez/ Sumarium.

Los comensales recorren varias veces la feria antes de decirse por la mejor opción. Crédito: Mariely Márquez/ Sumarium.

Uno de los combos más económicos, con una salsa extra, en Arturo’s, y sin refresco, cuesta 530 bolívares. Crédito: Mariely Márquez/ Sumarium.

Que una sola persona coma en los establecimientos de sushi cuesta entre 500 y más de 1.000 bolívares. Crédito: Mariely Márquez/ Sumarium.

Precios que van de 230 hasta 1.400 bolívares un menú por persona. Crédito: Mariely Márquez/ Sumarium.

Categoría: Venezuela | Claves: Economía venezolana