Cuando el NYT ayudó a convertir a Hitler en un seductor de masas

"A finales de los años 30, los medios de todo el mundo lo describían como un individuo delicado y cariñoso, con buen gusto para la decoración de interiores".

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Despina Stratigakos, historiadora de la Universidad de Buffalo, en su reciente libro “Hitler at Home” cuenta cómo, con ayuda del The New York Times, convirtieron a un sociópata (Adolf Hitler) en el irresistible hombre de Estado, antes de desencadenar el capítulo más negro de la historia moderna.

“Los años 30 marcan el principio de la cultura de las celebrities, cuando llega el cine sonoro, la radio y las revistas aspiracionales”, explica la académica. Y el gabinete de propaganda nazi aprovechó la oportunidad para transformarlo en lo que no era, un hombre interesante y refinado con una gran categoría moral y gusto por la arquitectura.

“Lo consiguieron enfatizando su vida privada, mostrándole como un hombre que juega con sus perros y al que le gustan los niños, haciendo cosas domésticas en entornos diseñados para evocar una sensación de calidez. A finales de los años 30, los medios de todo el mundo lo describían como un individuo delicado y cariñoso, con buen gusto para la decoración de interiores”, explica Stratigakos.

El 20 de agosto de 1939, el New York Times le sacaba un fotogénico reportaje en su bonito chalé de madera en los Alpes Bávaros cerca de Berchtesgaden que se compró en 1927 con fondos del partido y al que llamaban Haus Wachenfeld.

La casa, “adornada con armonía, según la mejor tradición alemana” y cargada con cortinas limpias y alfombras hechas a mano para “crear una atmósfera de callada alegría”, había sido decorada por su diseñadora favorita, Gerdy Troost, que le fue fiel hasta el último minuto.

Crédito: El Diario

Crédito: El Diario

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Categoría: Sociedad | Claves: Adolf Hitler Historia