“Cuando la política fracasa”… el análisis de Briceño León

El delito organizado sustituye al Gobierno. Y a veces, el Gobierno al delito organizado.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El director del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), Roberto Briceño León, advirtió en una entrevista a El Tiempo que en el país cabe más violencia y que solo “con buenas políticas se puede evitar”.

Explicó que “cuando la política fracasa se pasa a las armas”. Llamó a desarmar a los colectivos y a las milicias al tiempo que sostuvo que al Gobierno lo desarma “el pueblo desarmado”.

A CONTINUACIÓN LA ENTREVISTA COMPLETA

–¿Su versión sobre la masacre de Tumeremo?

–Una guerra entre bandas, sin y con uniforme, por un botín.

–¿Cabe más violencia en Venezuela?

–Aunque usted no lo crea.

–¿Las nuevas modalidades delictivas?

–La extorsión, que es el bachaqueo de malandros y funcionarios. Hay mayor letalidad y más delincuentes no-profesionales.

–¿Quién tiene la culpa de los linchamientos?

–Quien no hace cumplir la ley.

–¿Incentiva el populismo a la delincuencia?

–Incentiva el camino fácil y ese puede ser delictivo.

–¿La delincuencia organizada desorganiza al Gobierno?

–El delito organizado sustituye al Gobierno. Y a veces, el Gobierno al delito organizado.

–¿La violencia invisible?

–El miedo a ser víctima.

Apologías perversas

–¿La violencia de la Asamblea Nacional?

–La de quienes no se han enterado de que perdieron.

–¿La violencia legal?

–La única que puede reducir la violencia.

–¿La apología más perversa?

–Fotografiarse con los bandidos.

–¿A qué tienta el Gobierno?

–A un golpe de suerte.

–¿Y la oposición?

–Al apoyo popular.

–¿Ha bajado el resentimiento en los barrios?

–Ha cambiado su destinatario.

–¿Es curable el resentimiento?

–Sí, con diálogo y futuro común.

–¿Volverán a bajar?

–Cuando se agoten los productos al final de la cola.

–¿La violencia de la Fanb?

–Ignorar el hambre del pueblo.

–¿La violencia de las expropiaciones?

–Algunas fueron asaltos a mano armada.

–¿Se ha reunido con el Gobierno el Observatorio Venezolano de la Violencia que usted dirige?

–Cada vez que nos han invitado hemos asistido.

–¿Imagina al oficialismo pidiendo a un nuevo gobierno la liberación de sus líderes?

–De seguro que algunos lo harán… En Alemania y Rusia todavía hay gente que alaba a Hitler y a Stalin.

–¿Es violento el legado de Chávez?

–Convirtió al país en el segundo más violento del mundo.

–¿Y el diálogo?

–Sigue siendo monólogo.

–¿La piedra de tranca del diálogo?

–No reconocer al otro diferente.

–¿La violencia del discurso oficial?

–Usar la lucha de clases y la pobreza para enriquecerse.

–De no desarraigarse esta violencia, ¿qué pasaría?

–Ya está pasando, más delito y violencia.

–¿Hubo violencia en el discurso de Leopoldo López?

–Ni los ventrílocuos que denunció el fiscal pudieron demostrarla.

–¿La violencia de los indiferentes?

–Creer que esto se resuelve solo.

–¿Quién desarma al Gobierno?

–El pueblo desarmado

–¿Y a la Fanb?

–La desarman quienes roban sus pertrechos para venderlos en la calle.

–¿Y a los paramilitares?

–La unión de la sociedad.

–Docente en el doctorado de Parasitología de la UCV, ¿el parásito social más dañino?

–Los rentistas que destruyeron al país y se enriquecieron, y ahora descubren que el rentismo es malo.

–Además del paludismo, ¿otra plaga que volvió luego de ser erradicada el siglo pasado?

–El caudillismo.

–¿La violencia del comunismo?

–La destrucción del esfuerzo y el mérito personal.

–¿Del capitalismo?

–La indiferencia ante el dolor ajeno.

–¿Del socialismo del siglo XXI?

–La estafa de haber ofrecido el paraíso y terminado en infierno.

–Como sociólogo, ¿cuáles sectores, tradicionalmente honestos, cree usted que se han corrompido?

–Una supuesta izquierda que presumía de honestidad

–¿La peor patología del manifestante?

–Confundir las metas políticas con los sentimientos, por justos que sean.

–¿La violencia del fanatismo?

–Igualarse al represor.

–¿El antídoto?

–La humildad y la perseverancia.

Sana paranoia

–¿La violencia del TSJ?

–Usar la ley para destruir la ley.

–¿De la Defensoría?

–Ignorar al pueblo.

–¿Hay ahora más racismo?

–A pesar de que se quiso usar políticamente, no se logró. Venezuela es, quizás, la sociedad menos racista de América.

–¿Un consejo al proceso para mitigar la violencia?

–Hay que perseguir y castigar a los bandidos, no a los estudiantes.

–¿Una recomendación a la población?

–Hay que cuidarse de los bandidos, la paranoia puede ser sana.

–¿El sector menos violento?

–Las mujeres.

–¿Pagará el crimen algún día?

–Depende de la voluntad y eficiencia del cobrador.

–¿Qué haría con la GNB?

–Refundarla. La pervirtieron; es peor que la que criticaba Chávez. Necesitamos una fuerza pública que no sea ni de izquierda ni de derecha.

–El oficialismo asegura que la tortura no es doctrina del Estado venezolano…

–¿Algún Estado en el mundo acepta que tortura? Aquí hacen el trabajo sucio y miran hacia el techo.

–¿Es la persecución una política de Estado?

–Es la consecuencia de postular que el que piensa distinto es enemigo, traidor, vendido.

–¿Entre la violencia religiosa y la política?

–Siempre estaremos peor. Una sociedad mejor se construye aceptando al otro diferente.

–¿Necesita la policía una policía que la vigile?

–No una, sino varias A quien se le da poder se le debe controlar.

–¿Es hoy otro el venezolano por la violencia?

–Es otro por el miedo y el dolor. Y también porque valora más la democracia y la seguridad.

–¿El umbral entre la contención de una protesta y el terror?

–El respeto por la disidencia.

–Superada la crisis, ¿resonará el odio?

–Está represado, hoy hasta en los chavistas frustrados. Pero hay que aplacarlo con justicia.

–¿Vislumbra más violencia?

–Tristemente sí. Pero no es una maldición, con buenas políticas se puede evitar. Decía Von Clausewitz que “la guerra es la continuación de la política por otros medios”. La política es el arte de evitar la guerra. Cuando la política fracasa se pasa a las armas.

–¿Desarmarán a los colectivos y a las milicias?

–Si no lo hacen, los militares saben a quiénes se tendrán que enfrentar. Por primera vez un grupo civil armado tiene el apoyo del Gobierno y la fuerza pública… Otra paradoja: en su plan de seguridad el Gobierno negaba la represión porque era de izquierda; ahora la emplea como cualquier gobierno de derecha.

–¿Y si los colectivos se negasen a ser desarmados?

–No se puede ser tolerante con los intolerantes.