“Mi regreso está cerca”, las revelaciones de Carlos Vecchio desde el exilio

Vecchio tomó la que considera ha sido la decisión más difícil de su vida, irse de Venezuela

"La única forma en la cual yo siento un desahogo, es cuando llevo la palabra de los venezolanos con cada líder y espacio donde pueda"

"La primera foto de mi bebé, que fue un eco, la vi estando escondido, me la mandaron por teléfono"

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Cada vez que el miembro de VP se dirige a un ente internacional, mantiene la frase de Leopoldo: “El que se cansa pierde”. Crédito: Sumarium

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Hace mucho que los venezolanos aprendieron a decirle adiós a su país. Perseguidos o amenazados, se ven forzados a planificar una única salida: el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar. Muchos de ellos son políticos, de esos que solemos criticar si se van, si se entregan, si callan o hablan.

El vivo ejemplo de eso es Carlos Vecchio, líder de Voluntad Popular (VP), abogado y activista social, quien se mantuvo en la clandestinidad para luego irse de Venezuela tras conocer una orden de captura en su contra por los delitos de instigación pública, daños a la propiedad pública y privada, incendio intencional y asociación para delinquir por los hechos de violencia de febrero de 2014.

“Esa etapa de clandestinidad es dura, porque la persecución que se me hizo fue algo que me llegó y no lo habíamos contemplado, porque sí habíamos evaluado el escenario de que se pudiera dictar una orden de detención contra Leopoldo (López). Cuando eso ocurre, yo estoy manejando lo que va a ser la presentación pública de Leopoldo y eso lleva a una persecución durísima contra mi persona”, cuenta Vecchio, a poco más de un año de haber huido.

Vivió 108 días en el olvido, con una enorme tensión, “donde recibimos amenazas de todo tipo, sobre todo cuando aparecimos públicamente después de la marcha del 22 de marzo, donde arreciaron las amenazas de muerte, visitaron mi casa, golpearon a unos vigilantes que estaban en el edificio. Igual salí públicamente porque era una forma de demostrarle a la gente que estábamos juntos en esta lucha”.

Cuando me fui del país lloré, porque no entendía cómo en pleno siglo XXI se tiene que abandonar su país por razones políticas.

Vecchio tomó la decisión más difícil de su vida, irse de Venezuela. “Digo que es difícil porque Leopoldo estando preso, lograr entender que él tiene un rol y yo otro no era fácil, y nos tocó decir: ‘tú tienes que ser una voz afuera, no pueden estar los dos presos, no hacen nada con eso, en este momento es fundamental que puedas salir y como una persona perseguida y de la oposición, puedas ser una voz afuera’. En ese momento, que fue una operación complicada salir del país, yo lloré, porque no entendía cómo en pleno siglo XXI se tiene que abandonar su país por razones políticas, pero al mismo tiempo me reafirmaba que esa lucha tenía que seguir”.

SALIR DE VENEZUELA

La justicia venezolana reclama a Vecchio por, presuntamente, incitar a la violencia. Al dirigente le dictaron a finales de febrero de 2014 una orden de captura para procesarlo, al igual que su compañero de partido Leopoldo López, quien se entregó a las autoridades el 18 de febrero del mismo año.

Los incidentes por los cuales lo acusan dejaron 42 muertos, 873 heridos y unos 2.500 detenidos.

Las autoridades venezolanas desestimaron los cuestionamientos y denunciaron que los opositores emprendieron una serie de acciones para dar un “golpe de Estado” contra el gobierno de Nicolás Maduro, que tras poco más de un año en el poder, enfrenta una severa crisis económica.

DESPUÉS DE LA CÁRCEL, LO PEOR ES EL EXILIO

Para el dirigente político llevar una vida “prestada” no es para nada fácil, por eso, cada día reafirma, que después de la cárcel, lo peor es el exilio. “¿Por qué? Porque simplemente estás en un sitio donde no quieres estar, y es como una vida prestada, todo es prestado, no sabes hasta cuándo va a durar esto, no te permites establecerte porque tienes el deseo diario de regresar”.

Todas las mañanas Vecchio se despierta con una interrogante: “¿Cómo hago para sumar y contribuir mi grano de arena a ese cambio político en Venezuela? Y eso nos ha llevado a muchas partes del mundo, donde yo puedo decir que existe un balance internacional importante, que está claro de lo que está ocurriendo en el país”.

Alrededor del exilio hay muchas cosas que no se ven, problemas migratorios, personales, legales, familiares, “donde no puedes estar en el plano de lucha, en el que quieres estar que es en tu país. La única forma en la cual yo siento un desahogo, es cuando llevo la palabra de los venezolanos con cada líder y espacio donde pueda expresar la situación de Venezuela y en el que puedo lograr un compromiso de ese gobierno, partido o líder, a favor de nuestra causa”.

APOYO INTERNACIONAL

Cada vez que el miembro de VP se dirige a un ente internacional, mantiene la frase de Leopoldo, “el que se cansa pierde”, y él no se cansará de llevar la palabra de millones de venezolanos. “Indudablemente que siempre hay reuniones o encuentros mejores que otros, pero lo que me levanta es el espíritu de lucha de cada venezolano, que a pesar de los atropellos y abusos, ahí están, de pie“.

Al momento de observar los respaldos internacionales, que han ido más allá de lo que muchos esperaban, “tú dices que vale la pena esta lucha, entendiendo que la lucha la vamos a resolver los venezolanos, pero sí estoy convencido que donde estamos en esta etapa, la comunidad internacional nos debe acompañar para buscar una salida pacífica a nuestros problemas”.

Es como una vida prestada, todo es prestado, no sabes hasta cuándo va a durar esto, no te permites establecerte porque tienes el deseo diario de regresar

A su modo de ver, no existen fronteras ni nacionalidades desde el punto de vista moral, ético y de principios, “para que la comunidad internacional, que estoy convencido que ya lo entiende con más claridad, acompañe al pueblo venezolano para poderle dar una salida a esta crisis“.

Cuando se trata de derechos humanos y de principios democráticos, nadie puede quedarse callado, “tienes que hablar, tienes que decirlo, yo sí veo clave que acompañen a Venezuela, porque lo que ha pasado en el país, para mí, es que se rompió la convivencia democrática porque esos tipos destrozaron las instituciones. Yo creo que esa élite corrupta que hoy está en el poder se alejó incluso de su base (…) y creo que la comunidad internacional se ha convertido, en cierta forma, en un grupo que acompaña a esa lucha y yo lo he reafirmado en este año que llevo acá”.

ACCIONES EN EL EXTRANJERO

Vecchio, desde Miami, reiteró que “los derechos humanos no tienen frontera ni nacionalidad”. Crédito: @soniaosoriog

El coordinador político del partido Voluntad Popular ha procurado mantener fuera de nuestras fronteras su intensa actividad política, prueba de ello fue el acompañamiento desde Miami a la manifestación convocada por Leopoldo López, desde donde pidió que “no dejemos sola a nuestra tierra Venezuela”.

Otra de las acciones relevantes del dirigente, la realizó en febrero pasado, cuando en nombre de la oposición, pidió en una carta a la Organización de Estados Americanos (OEA) que se pronuncie sobre la situación política en Venezuela y reconozca que el país “se aparta de los principios democráticos” que establece el organismo interamericano.

La misiva fue dirigida al secretario general de la organización, José Miguel Insulza, y entregada en la sede de la OEA, en Washington. “Los elementos base de una democracia no solo son unas elecciones libres y justas, que no se han dado en Venezuela, sino también libertad de expresión y pluralidad política, no ser perseguido por la manera en la que piensas. Nada de eso se está cumpliendo”.

SEBASTIÁN, SU MOTOR

Cuando Carlos Vecchio partió de Venezuela, su esposa estaba embarazada de su hijo Sebastián, quien se convirtió en la fuerza inspiradora para seguir luchando, “para dejarle un país distinto a tus hijos, y no lo digo como retórica, lo digo porque lo siento, cómo esto nos enciende la llama y el motor sigue andando para producir ese cambio”.

La primera foto del bebé, que fue un eco, yo la vi estando escondido, me la mandaron por teléfono

El embarazo de su esposa se convirtió en su mayor temor: el perder a su hijo. “Eso me venía mucho a la mente porque las presiones que estábamos recibiendo eran muy fuertes, y yo no sabía cómo iba a reaccionar ella; mi temor era ese, que perdiera al niño. La primera foto del bebé, que fue un eco, yo la vi estando escondido, me la mandaron por teléfono, y eso al mismo tiempo me sirvió de fuerzas para tener serenidad y tranquilidad; ese fue mi temor y a la vez mi motor”.

Siempre, en situaciones difíciles, hay un estímulo, algo o alguien que te inspira y te empuja hacia adelante; en el caso del dirigente, ese era Sebastián. “Esa es mi llama que se levanta para que el motor siga encendido y creo que todos tenemos a un Sebastián a quien mirar, y en esos momentos complejos lo ves y dices que vas a seguir”.

LUCHAR DESDE AFUERA Y NO DESDE ADENTRO

“Yo siento que Venezuela ha sido un pueblo libertario, siempre ha luchado por la libertad (…), al final del día esta lucha sí es por la libertad y cada vez que levanto la bandera, es la de nuestros libertadores, de querer vivir y morir libres. Campeones nos debemos sentir todos los venezolanos, que a pesar de tantos atropellos, aún estamos luchando”.

Dos roles distintos, el irse y vivir como exiliado, o quedarse y sobrevivir como un preso político; uno de esos roles es el que ocupa Vecchio. “A mí me gustaría estar luchando en mi tierra, es mi deseo, pero por algo el destino y Dios nos puso acá, y creo que mientras esté aquí hay que dar lo mejor de uno para que pueda contribuir a ese cambio”.

La diferencia de esos roles, evidentemente es el ambiente, el discurso es distinto, “hay que tener credibilidad en lo que dices, porque allá te pueden conocer, pero aquí te preguntan ¿quién eres tú? ¿a qué vienes? ¿cuál es tu bandera? Y eso requiere que presentes los hechos con claridad y también dar una solución a la crisis”

Vecchio, pese a la lejanía, se siente más cerca de Venezuela que nunca. “No te lo sacas, lo sientes muy cerca, sabes del sufrimiento que está allá y creo que el exilio es una palabra que tenemos que borrar. El venezolano que está afuera se ha convertido en un actor clave del cambio, porque han hecho contactos con gobiernos, líderes, medios, que son los que han llevado nuestro mensaje”.

Exiliados venezolanos hay miles, por diferentes motivos, el querer desterrar a una persona por una razón política es un ejemplo, pero hay cosas que no van a poder eliminar jamás, y así lo dice Vecchio: “Hay dos cosas que no nos van a poder quitar, uno, que nacimos en esa tierra; y dos, lo que hoy somos se lo debemos a esa tierra, y tenemos la obligación moral de entregar todo lo que tenemos y no olvidarnos de la gente que lucha en Venezuela”.

SU REGRESO

Su deseo, y lo reiteró en muchas oportunidades, es regresar a Venezuela, pero solo ha podido sentirlo. “El 30 de mayo, que fue la convocatoria de López, lo sentí, quería estar allí, todos los días quiero, pero ese sábado me levanté con un deseo enorme de estar en Venezuela“.

Como él mismo dice, todo lo ha anunciado en su oportunidad, y su regreso también va incluido. “Mi regreso, lo único que te puedo decir hoy, es que está más cerca que nunca”. Mientras eso ocurre, y como diría Miguel de Cervantes, “unas veces huían sin saber de qué, y otras sin saber a dónde”, algunos otros siguen diciéndole “¡adiós!” al país que los vio nacer, pero con la esperanza de verlos volver.

Para el dirigente político, llevar una vida “prestada” no es para nada fácil, por eso, cada día reafirma, que después de la cárcel, lo peor es el exilio. Crédito: Sumarium