Dólares, joyas… lo que ahora piden los secuestradores

Expertos calculan que 99% de los secuestros en Caracas son exprés, pues los delincuentes intentan concretar el pago del rescate en el menor tiempo posible.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium)– Los plagios registrados en el país en las primeras 32 semanas entre el primero de enero y la segunda semana de agosto de 2014 y de 2015 demuestran que este año los secuestros aumentaron de 109 a 154, lo que representa un incremento de 41,3%, y las víctimas se elevaron de 127 a 203, lo que equivale a 59,8%, según datos extraoficiales del Cicpc.

La escasa denuncia ciudadana, a juicio del criminólogo Fermín Mármol García, consultado por El Nacional, conduce a evaluar el delito del secuestro desde la percepción y no desde el punto de vista casuístico.

El delincuente ha sido hábil y ha tenido la madurez de mutar en el delito

“Tenemos un 2015 con aumento del secuestro breve, sin lugar a dudas. Me atrevo a decir que la percepción de aumento está por encima de 60%. El delincuente ha sido hábil y ha tenido la madurez de mutar en el delito. En la actualidad el secuestrador está retomando el robo en bienes inmuebles y los paseos millonarios, en los que recorren cajeros automáticos con las víctimas”, precisó Mármol García.

LAS NEVERAS

El comisario general Miguel Dao, exdirector del Cicpc, explicó que las “neveras” (vivienda rural donde mantienen a las víctimas retenidas), que conoce desde principios de 2015, son una opción que utilizan los plagiarios según cómo fluya la transacción del pago del rescate de las víctimas.

“Cuando hay un retardo en la negociación, las víctimas pueden estar cautivas hasta el siguiente día. Hemos tenido conocimiento de casos en los que las víctimas son llevadas a ‘neveras’ donde hay hasta tres personas cautivas”, explicó.

Dao calcula que 99% de los secuestros en Caracas son exprés, pues los delincuentes intentan concretar el pago del rescate en el menor tiempo posible.

Asimismo, Mármol García señala que en la premura por finalizar la operación los plagiarios piden pago en dólares, y en caso de no completar la suma, la concretan con otra moneda extranjera o con relojes y joyas.

HORARIOS

“La incidencia del delito es de lunes a jueves entre las 6:30 pm y las 10:30 pm. Hay algunos delincuentes rezagados que consiguen una buena oportunidad después de las 11:00 pm, pero no es el común de la actividad”, precisó Dao.

Mármol García, por su parte, advirtió que algunos grupos delictivos, a cuyos integrantes denomina “mañaneros”, operan de lunes a viernes entre las 4:30 am y las 6:00 am: “Estas bandas son más peligrosas porque asumen más riesgos que las que operan de noche. Tienen más logística para prolongar los secuestros y mantener cautivas a sus víctimas hasta que se concrete el pago”.

TRES FIGURAS

De acuerdo con el criminólogo Fermín Mármol García, en la estructura organizativa de las bandas delictivas dedicadas al secuestro existen tres figuras: los pegadores, quienes interceptan a las víctimas y en algunos casos son los líderes; los negociadores, encargados de contactar a familiares de las víctimas -en algunos casos desde centros penitenciarios-; y los cuidadores, quienes esperan instrucciones para mantener en un lugar a las personas o moverse.

“Por lo general, cada banda está integrada por un mínimo de 6 individuos y por un máximo de 18″, indicó el especialista.

Ambos expertos consultados por El Nacional insisten en que las víctimas de plágios denuncien ante la División Antiextorsión y Secuestro del Cicpc.

DISTORSIÓN EN LAS CIFRAS

El criminólogo Fermín Mármol García expuso que, además del Cicpc, la Fiscalía y la Guardia Nacional Bolivariana reciben denuncias y adelantan investigaciones que generalmente no son incorporadas a las cifras de la policía.

Otros casos los trabajan cuerpos de seguridad regionales y municipales. En junio, por ejemplo, la Policía del municipio Vargas detuvo a ocho agentes de Polinacional cuando intentaban llevarse a un empresario aduanero utilizando vehículos oficiales. Este caso no figura en las cifras del Cicpc.

La policía de investigación, además, despliega su trabajo antisecuestros a través de siete bases dispersas a lo largo de la zona norte del país; tres de ellas se encuentran en Distrito Capital y en Miranda. De allí que la mayoría de las averiguaciones iniciadas por sus agentes sean de esos lugares.

Adicionalmente, hay casos de secuestros convencionales en estados como Barinas, Guárico y Bolívar que son conocidos directamente por la GNB sin participación del Cicpc, y esos tampoco entran en las cifras divulgadas.