Así se viven las colas en los supermercados

Conviven en el área con el objetivo de pasar la noche en el lugar o esperar a sus acompañantes quienes se encuentran haciendo cola

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Crédito: Anibal Barreto

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Las colas se han convertido en el pan de cada día para los venezolanos, desde altas horas de la noche y en diferentes lugares, se puede apreciar la existencia de personas que permanecen en el sitio para lograr adquirir los productos de primera necesidad.

La gente se queda fuera de los establecimientos bien sea con cartones o colchonetas improvisadas, algunos hasta se preparan y cuelgan hamacas entre los árboles para pasar la noche con mayor comodidad. Luego de la compra, se puede ver gente que duerme junto con sus adquisiciones y pertenencias. Según datos tomados del Correo del Caroní.

Por otra parte, los niños pequeños y bebés en coches no se salvan de estas condiciones, los cartones y las bolsas negras han servido de ayudar para taparse, bien sea de la lluvia o del inclemente sol.

Esto genera una gran cantidad de basura y por ende el daño de los establecimientos y sus alrededores. Los individuos no toman conciencia y dejan cualquier cantidad de desechos por el piso, lo que empeora más esta situación.

Sitios como la Plaza del Hierro, frente al Abasto Bicentenario del Centro Comercial Zulia, se ven afectados ya que, hay ocasiones en las que se pueden contar hasta casi cien personas que comen, duermen, descansan, hablan y conviven en el área.

NEGOCIOS Y BACHAQUEROS

Alberto García, es dueño de la Panadería Santa Maria Caroní en Puerto Ordaz, cuenta que los bachaqueros y demás personas hacen colas en La Fuente, la cual es un expendio de víveres situado al lado de su negocio.

“Cuando hay bachaqueros cerca usan la parte frontal del negocio para dormir o sentarse, además que orinan o botan los pañales sucios. Si se quedan desde la noche anterior para comprar, duermen en el negocio, y la cuestión empeora si llega a llover”. Añadió García.

Por otra parte comentó, que esta situación le ha causado varios problemas ya que su clientela ha disminuido a raíz de esto. Mucha gente se abstiene de ir al comercio por miedo a los bachaqueros. “También ha ocurrido que defecan y orinan entre los carros estacionados frente a la panadería, que normalmente son de los clientes”.

Vecinos comentan que El Bicentenario es el único sitio donde se pueden adquirir “los productos a precios justos”. Malvis Muñoz, es una de las madres afectadas y añadió que, hace el sacrificio de estar ahí. “En mi casa en este momento no hay nada, y como hoy no pude comprar, me toca salir a conseguir comida cara con los bachaqueros”.

Se conoció que, la gente está decidida a quedarse a dormir en la plaza, creen que si no lo hacen no podrán comprar, ya que hay personas que comienzan a hacer cola de desde las 4:00 de la mañana hasta las 7:00 de la noche y aun así no logran comprar nada.

“Ancianos y descapacitados tambien pasan todo el día haciemdo cola. Existen personas que se aprovechan de la necesidad de los mismos y venden su lugr en la fila o los números”, aseveró Alexandra González.