Dos factores jugaron a favor del “No”: el desprecio por las FARC y por Santos

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(Caracas, Venezuela. Redacción Samarium).- El periodista y analista político Juan Pablo Salas conversó con Sumarium Radio sobre lo que le espera a Colombia tras el sorpresivo triunfo del No en el plebiscito sobre el acuerdo de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC celebrado el domingo 2 de octubre.

Para Juan Pablo Salas, el país no está solamente dividido entre las dos mitades que votaron, sino además hubo un 63% de los colombianos que no votaron. Es decir que más de la mitad del país no votó, y la otra parte del país que si votó quedó dividida en dos fragmentos claramente visibles. Esta situación, en su opinión, lleva a avanzar en una nueva visión y a ser creativos en sentido político, jurídico y social a fin de reconfigurar esta negociación. “Es preferible una buena derrota a una mala victoria, porque un acuerdo sea bueno o malo, pero mal refrendado con una división tan claramente visible entre los colombianos hubiera sido muy difícil de implementar”. Así que toca devolverse a la mesa de dibujo, considerando que hay un muy buen avance, pues van varios años de negociación, la voluntad política de las FARC ha cambiado, y la voluntad política de los del No también ha cambiado, pues tras su triunfo finalmente se abren ahora a la oportunidad de negociar, algo que ellos no estaba dispuestos a hacer. “De modo que depende del liderazgo de nuestro país, y depende de la actitud que asuma nuestra sociedad el hecho de que podamos convertir este desastre en una gran oportunidad”.

Para el periodista Salas lo importante de lo que ocurrió durante estos años de negociación entre la guerrilla y el gobierno, fue que al final dos enemigos se miraron a las caras y se reconocieron mutuamente, algo a lo que no han accedido todavía el Centro Democrático y muchas de las personas que votaron por el NO. No querían reconocer la existencia, la presencia y el valor de la propuesta política, armada es cierto, de la guerrilla de las FARC. “De manera que lo que hay que va a ocurrir es que en virtud del triunfo del No, que todos sabemos que fue mínimo pero es un triunfo no obstante, los del No están en posición de abrir su espectro para incorporarse a un dialogo nacional del cual estaban ellos mismo excluidos, pero hacerlo con muchas más fuerza de la que tenían antes y con la obligación histórica de negociar un acuerdo que permita que las tres partes de este rompecabezas: el gobierno y los del SI, la guerrilla, y el Centro Demócratico y los del No, finalmente logren un acuerdo que pueda unificarnos a todos en un propósito común y nos permita resolver, además pronto porque vienen unas eleciones presidenciales en el 2018 que puede corromper velozmente este proceso si no se actúa de manera rápida”. Por eso dice el periodista Salas que su llamado ha sido a bajarle la temperatura al lenguage, ponerle un paño de agua fría a la fiebre que vive el país, y con premura y mano firme lanzar en un nuevo camino de negocian resolver lo que quedo pendiente del acuerdo anterior. “No se debe perder de vista que las FARC tuvieron un gran cambio en este proceso y es que están llegando prácticamente unificadas a este proceso de desmovilización, y que si se prolonga demasiado este tiempo esa unidad de las FARC se puede disolver.”

Explicó que ciertamente fue sorpresivo el triunfo del NO, pero que en realidad a favor del NO jugaron dos factores claves: el desprecio de la gente por las FARC y el desprecio por el Presidente Santos. Por su parte, quienes estaban a favor del SI estaban obviando las fallas de esos dos factores. El otro factor que jugaba en contra del SI era que había dos posibilidades que perdiera el plebiscito y una sola que ganara, porque el plebiscito podía perderse si no se alcanzaba el umbral mínimo de votos o si ganaba el NO. Y un día como el domingo en el que hubo los embates del huracán Matthew en la costa atlántica, que era uno de los bastiones del Presidente Santos, pues tienen un efecto negativo en el resultado y perfectamente pudiera haber invertido la balanza.