El 90% de los médicos que emigran “no quieren volver”

Yo nunca me iría de Venezuela porque yo decidí luchar por este país y decidí seguir como médico y luchar para que nuestros hospitales cambien.

Publicada por: el anbar2526@gmail.com

Cámara y edición: Alex Urbina / Sumarium

(Redacción Sumarium).- Como si se tratara de una huida desesperada, muchos venezolanos han decidido armar sus maletas y con ello decirle adiós a su terruño, pero también a sus empleos, a lo mucho o poco que hayan podido construir en la nación suramericana, a sus costumbres y lo más traumático, a sus familiares, mismos que se quedan poniéndole el pecho a la dura realidad que se vive en un país controlado por las fuerzas chavistas.

Docentes, ingenieros, abogados, periodistas, médicos, son algunos de los talentos que han abandonado el país, lo que ratifica lo planteado por el presidente de la Asamblea Nacional (AN) Henry Ramos Allup, en días pasados: “Cada vez exportamos menos petróleo y más gente y sobre todo jóvenes”, algo preocupante ya que “un país no puede progresar sin gente”.

A juicio del parlamentario de la Bancada de la Unidad, José Manuel Olivares, el éxodo de profesionales es lamentable, pero más lamentable aún es la migración del personal de la salud ya que en especial el sistema sanitario de Venezuela atraviesa una de las peores etapas de su historia.

Que médicos, enfermeros, anestesiólogos se vayan del país “me genera dos sentimientos, uno de tristeza y otro de orgullo, tristeza porque están abandonando a sus pacientes, a su tierra, a su gente, y orgullo porque donde quiera que se encuentren están desarrollando un gran trabajo”, dijo Olivares, quien funge además como médico oncólogo en el Hospital Universitario de Caracas.

El asambleísta, que no descarta formar parte de la gobernación del estado Vargas, lamentó que el país forme a médicos tanto en universidades como en postgrados para que luego decidan irse, pero reconoce que entre los sueños y los argumentos pesan más los últimos.

“Yo he criticado mucho a mis amigos médicos que se van, he peleado mucho con mis amigos, pero cuando vamos a la discusión, argumento con argumento, tú te quedas con el sueño, con la tierra, con la historia, con la patria, con nuestro país y el que se va te da el argumento de vida, del tipo de medicina que estamos haciendo, de la inseguridad, de un mejor futuro, de que no quieren que lo maten en una guardia a las tres de la mañana por no poder operar a un herido por arma de fuego. Pero lo critico porque todos sabíamos que Venezuela estaba así y pese a eso decidimos formarnos como médicos”.

A juicio de Olivares, “el 90% de los médicos que emigran no quieren volver a Venezuela”, esto a diferencia de años atrás cuando los médicos “salían del país a prepararse y desesperados regresaban para trabajar en cualquier hospital o clínica”.

RESPONSABILIDAD Y SENTIDO DE PERTENENCIA

Aunque no comparte el abandono de los médicos, comprende las razones que los llevan a tomar la dura decisión de alejarse y reconoce que entre ellas se encuentra el ser uno de los profesionales peores pagados en el país.

“Somos los peores pagados, un médico gana 13 mil bolívares cuando la canasta básica está en 300 mil, comparas ese sueldo en dólares y somos los peores pagados del mundo, a eso le sumas la inseguridad en los hospitales, la falta de tecnología, el tener que darle la cara a alguien y decirle: ‘No te puedo operar porque no hay cómo hacerlo’; la violencia diaria en los centros de salud, sumamos la vida en Venezuela donde todo está inaccesible, entonces lo más cómodo es decir: ‘Yo me voy a ser médico en otra parte’”.

Pese a los tantos y tantos motivos que pueda tener un venezolano y en especial un médico para decir adiós a una nación que lo formó, Olivares sostiene que es necesario tener un poco de sentido de responsabilidad y gratitud. “Aquí nos formamos de una manera gratuita mientras que en cualquier parte del mundo llegas a las 50 años pagando tus estudios médicos, aquí somos médicos y no le debemos nada a nadie, a fin de cuentas a la universidad que nos formó y al esfuerzo de uno. Hay que tener un sentido de pertenencia y responsabilidad”.

Yo nunca me iría de Venezuela porque yo decidí luchar por este país y decidí seguir como médico y luchar para que nuestros hospitales cambien. Yo no voy a descansar hasta que en Venezuela los hospitales sean mejores que las clínicas, como llegó a ser en algún momento.