El artículo de La Vanguardia sobre la crisis eléctrica en Venezuela

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Suarium).- El diario La Vanguardia publicó un artículo en el que evidencian todas las consecuencias que ha traído para el país, la medida de restricción del suministro eléctrico en los centros comerciales y tras recopilar el testimonio de varias fuentes, se parece afirmar que la propuesta del gobierno, lejos de solventar los problemas, acentúa más la crisis que atraviesan los venezolanos.

Venezuela está #sinluz

Melissa Silva Franco

Laura Rodríguez está desesperada. Su día a día depende del número de apagones que se den en la ciudad donde vive. “Si se va la luz, en la escuela suspenden las clases y tengo que buscar qué hacer con mis tres hijos. Todo se colapsa, los semáforos, las tiendas, los hospitales… Aquí nadie tiene planta eléctrica”.

Laura vive en Bolívar, una región al sur de Venezuela donde está situada la hidroeléctrica del Guri, la mayor generadora de energía del país y la tercera más grande del mundo. Pero sirve de poco. Es justo en esta zona donde más apagones se reportan al día.

“Aquí se va la luz de tres a cuatro veces al día. Imagínate que estás en la peluquería con el cabello mojado, tienes una reunión importante de trabajo, y se va la luz. Pues tienes un problema, porque lo peor es que no se sabe cuántas horas va a durar.

Para Luis Morales el problema fue mayor. Este estudiante de educación infantil pagó las consecuencias de esta crisis eléctrica con su salud. Luis asistió al hospital para ser operado de cataratas y justo cuando su operación estaba a media hubo un apagón incluso en el quirófano. “Por suerte sólo fueron 15 minutos, pero igual los resultados son un desastre, ahora tengo que reunir dinero para volver a operarme en una clínica privada”.

Un afectado

Un estudiante se vio afectado por un corte de luz durante una operación de cataratas y las consecuencias han sido desastrosas. Tendrá que operarse otra vez.

Esta situación se repite en todas las ciudades del país. Ya se han organizado una veintena de asociaciones civiles para reclamar al Gobierno las consecuencias económicas que traen estos apagones, siendo el daño de aparatos electrodomésticos una de las mayores denuncias.

Las quejas por esta crisis eléctrica se reflejan a través de las redes sociales. El hashtag #sinluz lleva dos meses ocupando los primeros lugares en la lista de tendencias en Venezuela. También en los barrios más populares se están reportando barricadas como medida de protestas. Son estas zonas donde más apagones o racionamiento eléctrico hay, llegando a estar hasta una semana sin electricidad.

Pero no se trata de un problema reciente. La ola de apagones se vive en el país desde comienzos de 2010. Las causas de esta crisis son diversas y contrarias, según a quien se le pregunte.

El Gobierno nacional argumenta que los apagones responden a un sabotaje por parte de sectores de la oposición que quieren desestabilizar al país. El propio presidente Nicolás Maduro ha lanzado esta acusación. Ocurrió ante la paralización del metro de Caracas y de la refinería de petróleo más grande del mundo por falta de electricidad. El primer mandatario se defendió a través de la teoría de que existe “un plan para sabotear los servicios públicos del país” en un acto oficial.

Sobre el racionamiento de la electricidad, el Ministerio de Energías ha publicado una nota de prensa rechazando que exista una crisis eléctrica en el país y atribuye este racionamiento a la sequía y a la alta demanda.

Falta de mantenimiento

Los sindicatos de las principales empresas eléctricas denuncian que un 50% del sistema generador está inactivo por falta de mantenimiento

Los sindicatos de las principales empresas eléctricas denuncian que un 50% del sistema generador está inactivo por falta de mantenimiento. Además que la distribución de energía se ve afectado por la crisis de divisas e importaciones que vive Venezuela en la actualidad.

“Si quieres cambiar un transformador quemado, resulta que no puede porque no hay dólares aprobados por el Gobierno para comprarlo. Luego consigues el transformador y no puedes ir a instalarlo porque el camión no tiene batería, entonces tienes que esperar a que haya dinero para la batería. Es como el pez que se muerde la cola” explica José Gutiérrez, un técnico de la empresa gubernamental Corpoelec.

Sin centros comerciales

Desde el pasado miércoles, el Gobierno aplicó un nuevo plan de racionamiento de electricidad que pone en jaque la economía local. Se trata de reducir el suministro de energía a 4 horas en los centros comerciales, un lugar clave de la economía local y de actividades en el país.

En estos espacios comerciales los venezolanos pueden encontrar desde farmacias, supermercados, restaurantes, tiendas hasta entidades bancarias, clínicas y oficinas administrativas.

El Gobierno afirma que se trata de una medida ante la sequía producida por el fenómeno natural “El Niño”, que puede extenderse a tres meses más y que ha dejado a los embalses del país muy por debajo de las medidas mínimas para funcionar.

Claudia Itriago, directora ejecutiva de la Cámara Venezolana de Centros Comerciales (Cavececo) aseguró que esta medida pone en peligro más de medio millón de puestos de trabajos en todo el país.

Ante la situación, los dueños de los centros comerciales solicitan al Gobierno nacional que se modifiquen los horarios del racionamiento. Ellos proponen que la restricción comience a las 7 de la noche en vez de a la 1 del mediodía, horario de mayor actividad económica.

Puestos de trabajo, en peligro

El racionamiento energético en los centro comerciales pone en peligro más de medio millón de puestos de trabajos en todo el país

El presidente de la Cámara de Comercio e Industrias del municipio Caroní (Camcaroní), Yormán Hernández, acompañado de más de 100 empresarios expresó su preocupación por la estabilidad de los puestos de trabajo y de la economía nacional, debido a que desde 2014 el aporte al producto interno bruto ha retrocedido un 10%.

Pedro Yamín es un comerciante con más de 30 años en el sector. Para él, la economía está sumergida en una profunda crisis “porque en este país no se permite ser productivo al sector industrial nacional. Por la falta de asignación de divisas por parte del Gobierno y por este otro problema grave que terminará de afectar a los pocos valientes que aún invierten o permanecen con sus empresas en el país”.

Las empresas privadas sufren las consecuencias de este racionamiento desde el 2009, cuando el expresidente Hugo Chávez dictó la primera política de restricción de energía.

“El primer problema para las empresas es que no están programados estos cortes de energía, cuando esto ocurre hay que llamar a Corpoelec para preguntar qué ha pasado y cuánto durará el racionamiento. Esta informalidad impide que pueda planificarse un plan b en las plantas de producción, y esto genera una serie de horas extras a la empresa y los costes se duplican” explica Rafael Barrios, trabajador de una empresa en Valencia, al norte del país.

Algunas empresas han comprado plantas eléctricas para cubrir estos racionamientos, pero la gran mayoría están a la espera de que el Gobierno apruebe la compra de divisas para poder hacer la compra. “Por otra parte, los trabajadores hemos dejado de percibir bonos por no cubrir la producción del mes, esos bonos son importante porque representan hasta un 30% del sueldo mensual”, añade Barrios.

Un panorama oscuro para un país al que el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó una recesión del 8% y una inflación del 720% para 2016, tendencia que, de darse, aumentaría la ya tensa situación socioeconómica.

Categoría: Venezuela