El cambio climático también afecta a las mascotas

Las pulgas y garrapatas -por ejemplo- cada vez son más pequeñas, pero hay más, comen con más frecuencia y causan problemas en los que eran considerados los meses más fríos.

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Los bichos son más activos en meses cálidos, pero los dueños de perros ya no pueden basarse en el calendario para saber cuándo deben preocuparse y cuándo pueden relajarse. Crédito: AP Photo

(Los Ángeles. AP) — El cambio climático no sólo afecta el hábitat de la vida silvestre, también afecta a perros y gatos.

Las pulgas y garrapatas cada vez son más pequeñas, pero hay más, comen con más frecuencia y causan problemas en los que eran considerados los meses más fríos.

La enfermedad del gusano del corazón se propaga por mosquitos, pero esos mosquitos, antes limitados a ciertas regiones, ahora llevan la enfermedad a todo Estados Unidos.

Las temperaturas más elevadas han convertido la estación de gatitos en un evento de todo el año en lugar de un ritual de la primavera.

RECONSIDERAR EL CUIDADO PREVENTIVO

NASA recientemente anunció que el 2015 fue el año más caliente en la Tierra en 136 años de registros con una temperatura promedio de 14,8 grados centígrados (58,62 Fahrenheit).

Para los dueños de perros, esos cambios podrían significar que reconsideren el cuidado preventivo, como darles repelentes de pulgas y garrapatas, y pastillas para la enfermedad del gusano del corazón.

Las garrapatas provocan la enfermedad de lyme en perros y humanos. Los bichos son más activos en meses cálidos, pero los dueños de perros ya no pueden basarse en el calendario para saber cuándo deben preocuparse y cuándo pueden relajarse.

Margery Cooper, dueña de un perro en Brooklyn, Nueva York, dijo que su querido perro Scout murió por complicaciones de la enfermedad lyme hace algunos años. Ahora tiene a Penny, una mestiza rescatada, y está al pendiente de las garrapatas, sobre todo cuando van juntas de excursión.

CAMBIOS HASTA EN LA HIBERNACIÓN

Madeline Bernstein, presidenta de la Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales en Los Angeles, incluso notó cambios en sus tortugas de 18 años, George y Mulan. Suelen hibernar desde octubre o noviembre, hasta abril o mayo. Pero esta temporada empezaron después y a mediados de enero una de ellas caminaba afuera en un clima de 21 grados (70 Fahrenheit), dijo Bernstein.

Se aseguró que no comiera. “Volver a dormir con comida sin digerir podría matarla”, dijo.

En el trabajo, a Bernstein la rodea más evidencia del clima climático: el doble de gatitos. “La temporada de pulgas también era estacional, pero ahora tratamos por pulgas todo el año”, agregó.

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