El caso de Leopoldo es un “ejemplo del abuso de poder”

Advirtió que "la vida de Leopoldo López está en manos del régimen, cualquier cosa que le ocurra es responsabilidad directa del Gobierno".

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de Human Rights Watch (HRW), señaló en una entrevista exclusiva al diario ABC de España que “el caso de Leopoldo López representa hoy en América Latina el principal ejemplo del abuso de poder”.

Asimismo, indicó que no tiene permitida la entrada a Venezuela, dadas las reiteradas condenas al Gobierno de Nicolás Maduro: “Cada vez que ha aumentado la preocupación por la situación de Leopoldo, el régimen se ha irritado por la presión mundial y lo han sometido a a castigos adicionales. Le han requisado con violencia incluso los dibujos de sus hijos que le llevan a prisión”.

El Gobierno de Maduro es un régimen que no tiene límites, si quieren castigar aun mas fuerte a Leopoldo, lo van a hacer y lo han hecho”, precisó.

Advirtió que “la vida de Leopoldo López está en manos del régimen, cualquier cosa que le ocurra es responsabilidad directa del Gobierno“.

Lo que sucede en Venezuela no tiene parangón en América Latina: se han desmontado todas las instituciones”, sumó Vivanco.

A CONTINUACIÓN LA ENTREVISTA PUBLICADA POR EL MEDIO:

La presentación del libro de Leopoldo López con sus diarios de la cárcel es un arma más de presión al régimen de Nicolás Maduro. «El momento es ahora», dijo a ABC la hermana del opositor encarcelado, Diana López. Sin embargo, pese a que no será comercializado en Venezuela por parte de la editorial -«por razones políticas, alegan»-, desde el entorno de Leopoldo se temen más represalias por las denuncias recogidas en sus notas.

«El caso de Leopoldo López representa hoy en América Latina el principal ejemplo del abuso de poder», asegura José Miguel Vivanco (Santiago de Chile, 1961), director de la División de las Américas de Human Rights Watch (HRW), presente ayer en el acto de la Comunidad de Madrid. Por sus reiteradas condenas al régimen de Maduro, Vivanco tiene prohibida la entrada al país. «Cada vez que ha aumentado la preocupación por la situación de Leopoldo, el régimen se ha irritado por la presión mundial y lo han sometido a a castigos adicionales. Le han requisado con violencia incluso los dibujos de sus hijos que le llevan a prisión», apunta.

Para Vivanco, «el Gobierno de Maduro es un régimen que no tiene límites, si quieren castigar aun mas fuerte a Leopoldo, lo van a hacer y lo han hecho». Eso sí, avisa: «La vida de Leopoldo López está en manos del régimen, cualquier cosa que le ocurra es responsabilidad directa del gobierno». El director de HRW insta a que no solo sea Mauricio Macri, presidente argentino, quien denuncie de forma rotunda en la región lo que ocurre en Venezuela.

—¿Qué apoyos le quedan a Venezuela?

-Hoy día el descrédito del régimen venezolano es casi unánime, son contados con los dedos de una mano quienes apoyan al régimen, como Ecuador, Bolivia y Nicaragua. No hay más.

—¿Mantener preso a Leopoldo López es uno de los mayores errores políticos del chavismo?

-Están cada vez más aislados y eso se debe al gravísimo deterioro de las libertades públicas. A las denuncias sobre corrupción, al desabastecimiento, a los niveles de seguridad, pero creo que, efectivamente, la detención de Leopoldo López ha sido un factor muy importante que ha contribuido al descrédito de un régimen que solo guarda una fachada democrática cada vez más débil.

—¿Ve posible que salga adelante la ley de Amnistía?

-El problema de Venezuela es que a pesar de las grandes mayorías que se expresaron en las urnas el 6 de diciembre exigiendo un cambio en 180 grados y castigando electoralmente al Gobierno de Venezuela, el régimen se ha parapetado en el Tribunal Supremo. Lo controla desde hace más de diez años (2004), al estar integrado por incondicionales del chavismo, y esos son quienes se encargan de bloquear cualquier norma o proyecto, como la liberación de Leopoldo López. Es perfectamente previsible que el proyecto de amnistía recibirá un bloqueo antidemocrático del Tribunal Supremo que opera como brazo político del Ejecutivo.

—El poder judicial no existe como tal…

-Existe formalmente, pero es solo un ropaje que se le da a unos empleados, con el título de abogados que responden las instrucciones del ejecutivo y eso ocurre desde 2004, mediante la modificación de la estructura de la suprema corte. Desde entonces se ha dedicado a convalidar cada una de las decisiones del Ejecutivo. La suprema corte puede prescindir de los jueces que están de forma interina, más del 70% de los jueces no tienen inamovilidad y pueden ser destituidos de la noche a la mañana. No solo no hay una identificación política absoluta, sino que el resto de los jueces dependen en sus carreras de la buena imagen y relación con la Suprema Corte.

—¿El chavismo se ha parapetado tanto en las instituciones que es muy difícil de revertir?

-Lo que sucede en Venezuela no tiene parangón en América Latina: se han desmontado todas las instituciones. Lo único relativamente parecido fue el desastre institucional que provocó Fujimori cuando gobernó Perú: extorsión, corrupción, presiones de toda naturaleza, eso es lo es más cercano. En Argentina con Kirchner subsistieron unos medios de comunicación independientes que lograron mantener a pesar de las presiones. Además, el poder judicial se mantuvo muy firme en la defensa de sus fueros.

—¿Habrá otro «caracazo»?

—Espero que la situación no pase a mayores, que no se agrave más. Pero dada la actitud recalcitrante de Maduro, la arbitrariedad con la que gobiernan, la indefensión de los críticos, la comunidad internacional debe ejercer las presiones necesarias sobre el Gobierno chavista.

—El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cree que Venezuela debería elegir cuanto antes un Gobierno «legítimo», al tiempo que anuncia su viaje en los próximos días a Cuba donde tiene previsto acudir a un partido de béisbol con Raúl Castro, ¿tolera el caso de La Habana y tiene una doble vara de medir? ¿Es peligroso acudir a un evento así con Castro?

—No creo que Obama haya dicho que tolera la situación de Cuba. Lo que ha hecho Obama en torno a Cuba es lo que hay que hacer por parte de cualquier gobernante norteamericano que está interesado en influir, incidir y mejorar la situación de derechos humanos en Cuba. Creo que el presidente Obama se ha atrevido a abandonar una reliquia de la Guerra Fría.

Ahora, el viaje a Cuba se inserta en esta nueva política pero ojo, la credibilidad de la politica y su compomiso por los Derechos Humanos (DD.HH.) dependerá de cómo se desarrolle ese viaje. Estaremos muy atentos para examinar qué ocurrirá. ¿Será Obama capaz de dar un discurso firme claro, sencillo, que sea transmitido en vivo sin censura, en castellano a todo el pueblo cubano, donde incida en las falta de libertades y respeto de DD.HH.?

No puede dar por la mañana un discurso comprometido y por la tarde disfrutar junto al dictador cubano de un buen partido de béisbol. Eso generará confusión para los cubanos que han sufrido la represión castrista, al ver al campeón de la democracia y de los derechos humanos que habla claro y firme pero que luego termina disfrutando con el actual dictador cubano. Ojala no se dé y se minimice ese evento porque el presidente de EE.UU. no va a Cuba para pasarlo bien ni estar de vacaciones.

—¿Puede repetir Obama con Venezuela errores de EE UU con Cuba?

—No va a repetir los errores con Cuba, ni entrará en intercambios retóricos fuertes. De hecho, está constantemente dejando pasar provocaciones y acusaciones de estas típicas de Maduro, de conspiraciones que EE.UU. no responde para no escalar en esta distracción que Maduro busca generar en una tensión con Washington.