El contrabando sigue a pesar del cierre de la frontera

La comercialización de productos venezolanos en Cúcuta y el Área Metropolitana, siguen vendiéndose casi con normalidad.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium)– A pesar del bloqueo y la militarización de los puentes fronterizos ordenado hace 18 días por el presidente Nicolás Maduro, los productos venezolanos siguen vendiéndose -casi con normalidad- en el mercado local de Cúcuta y el Área Metropolitana

De acuerdo con José Andrés Ríos Tangua, en una entrega para La Opinión, aunque prohibir el paso por las vías y las trochas entre Venezuela y Norte de Santander provocó la desaparición casi inmediata de los puntos de venta de combustible ilegal, la comercialización de otros artículos continúa.

LA CARNE

La venta de este rubro durante los últimos años se transformó en uno de los negocios más lucrativos del mercado negro que se mueve en la frontera, y hoy, al parecer no se ha detenido.

Tras un recorrido por Cenabastos, el principal centro de abastecimiento de la capital nortesantandereana, La Opinión pudo comprobar que el único efecto que ha generado la parálisis fronteriza es el “aumento de la clientela”, porque la carne sigue llegando sin problemas.

Si bien es cierto que no se puede comprobar que el producto que se ofrece sea venezolano, varios vendedores reconocieron que normalmente se vende 50 por ciento de carne nacional y 50 por ciento de contrabando, aunque ellos lo único que hacen es recibir el producto en el mesón.

De dónde viene, poco interesa, lo que sí importa es el precio.

Uno de estos vendedores, que prefirió no revelar su identidad, aseguró que el ganado sigue pasando vivo desde Venezuela y se sacrifica en mataderos ilegales del departamento.

El diario colombiano señala que es claro que no hay escasez y que los frigoríficos legales no han aumentado el índice de sacrificio. Al respecto, el presidente ejecutivo del Comité de Ganaderos de Norte de Santander (Coganor), Andrés Hoyos, dijo que el aumento de trabajo en los tres frigoríficos que existen no supera las 50 reses diarias, es decir, que no se ha presentado el aumento que se esperaba tras el cierre fronterizo.

Lo que aparentemente sí ha cambiado en el mercado de la carne son los precios, que presentaron la última semana un aumento entre 500 y 1.000 pesos por kilo. Además, hay una notoria escasez de asadura, por la masiva llegada de personas a comprar estas partes que antes adquirían en San Antonio, Venezuela.

LO QUE ESCASEA EN VENEZUELA

El arroz, la harina, la leche, el aceite y demás productos de la canasta básica que escasean en Venezuela, siguen exhibiéndose con normalidad en los anaqueles y en los negocios callejeros del Área Metropolitana. Sin embargo, dejaron de llegar con la misma frecuencia y en la misma cantidad con la que lo hacían antes.

Según una de las vendedoras de Cenabastos, en su local de víveres aún permanecen varios rubros de Venezuela, pero ha tenido que surtir con más productos colombianos, porque muchos de los que venían por la frontera no volvieron a llegar.

El problema, explicó ella, es que a los artículos nacionales se les gana un máximo 300 pesos, mientras que los venezolanos dejaban una utilidad superior a 1.000.

Por su parte, Lucila Garrido, una vendedora del centro de Cúcuta, dijo que está dejando de ser tan rentable la venta de elementos de Venezuela.

Un ejemplo es el arroz, que tras la crisis fronteriza empezó a llegar a 2.700 pesos el kilo, el mismo precio que el arroz nacional. Detalló que este fenómeno de incremento de costos se está presentando en casi todos los artículos venezolanos.

A los artículos nacionales se les gana un máximo 300 pesos, mientras que los venezolanos dejaban una utilidad superior a 1.000.

Por otra parte, señala José Andrés Ríos en su artículo que, mientras la carne y los otros productos de la canasta básica siguen atravesando de manera ilegal la frontera entre Norte de Santander y Venezuela, el aguacate venezolano no se ve por ningún lado.

Al respecto, uno de los comercializadores mayoristas, Jaime Rico, explicó que normalmente después de agosto, el 100% de los aguacates que se venden en Cúcuta y el área metropolitana provienen de Venezuela, con un costo que va de 1.000 a 1.800 pesos el kilo.

Ahora, toda la carga llega del eje cafetero y el costo del kilo supera los 3.000 pesos.