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El “dedo de Dios” y otras acaloradas polémicas que generó el Chile-Uruguay

El defensor Jorge Fucile sufrió todo el partido los continuos ataques chilenos por su banda.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

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Chilenos y uruguayos se funden entre protestas y empujones en un partido muy disputado en el estadio Nacional de Santiago.Crédito: Getty.

Para Chile fue justo, para Uruguay no. O por lo menos no de la manera como se decidió el desenlace.

El fútbol suele ser blanco o negro y los grises aparecen sólo cuando el argumento comienza a debilitarse.

Así fue el durísimo partido entre Chile y Uruguay por los cuartos de final de la Copa América que terminó con triunfo local y desespero visitante.

Cada jugada fue vista por millones de ojos, desde el pitazo final se comenzaron a analizar con kilómetros de tinta y surgieron debates interminables que renacerán con el paso del tiempo.

Ni futuras generaciones podrán llegar a un consenso.

Mauricio Isla anotó su tercer gol con la selección chilena.Crédito: Getty.

Hubo algo de fútbol sobre el estadio Nacional, propuesto en su mayoría por Chile, pero lo que quedó en la retina y la memoria de la gente no fueron los regates ni malabares con el balón, de lo que hubo bien poco.

Ni siquiera el nombre del autor del gol, Mauricio Isla, se recuerda fuera de las fronteras que limitan al territorio chileno.

La imagen del partido, la foto que se multiplicó en los medios de comunicación y en las redes sociales, fue el llamado “El dedo de Dios” del chileno Gonzalo Jara a Edinson Cavani, quien reaccionó y fue expulsado.

No fue el único incidente de un partido trabado, con jugadas polémicas y explosivas reacciones, acciones por las que debate el mundo del fútbol.

CAVANI Y JARA

Cavani recibió la amarilla después de esta jugada con Arturo Vidal en el primer tiempo que el árbitro consideró infracción. La amonestación no fue por la falta sino por protestar.Crédito:AFP.

Comencemos por el preámbulo de la expulsión del delantero uruguayo.

Ocurrió en el minuto 29. Cavani baja a defender una acción en su campo y presiona a Arturo Vidal.

El balón queda suelto y ante la carga de Cavani, el chileno pone su cuerpo para proteger el balón y cae al suelo por un contacto con el uruguayo.

El árbitro brasileño Sandro Meira Ricci consideró que hubo infracción en la jugada a favor de Chile.
Cavani protestó airadamente la decisión e increpó al asistente Fabio Pereira, por lo que fue amonestado.
La falta es cuestionable, pero la reacción de Cavani no.

El delantero charrúa trabajó mucho durante el partido, pero casi siempre en labores defensivas.

Fue cuando llegó el minuto 63, en una jugada en el centro del campo en la que Chile se disponía a cobrar una falta sobre Alexis Sánchez.

El delantero uruguayo le recrimina a Jara su acción, que muchos consideran fue “desleal”.Crédito:AFP.

Hubo un pequeño intercambio de palabras entre Jara y Cavani cuando el primero trató de sacar la falta rápidamente y el segundo buscó evitarlo.

La acción se reanudó y fue cuando el defensor chileno se acercó a Cavani para seguir la discusión, provocando la reacción de Cavani que el árbitro vio y por la que le mostró su segunda cartulina amarilla y por ende la expulsión.

Lo que no vio el brasileño Ricci fue lo que hizo Jara, quien tocó con su dedo el trasero de Cavani y por eso el atacante del PSG reaccionó con una leve cachetada en la cara.

No está claro si habrá una sanción contra Jara y si su acción es considerada como una agresión por el reglamento.
El excapitán uruguayo Diego Lugano fue claro con su mensaje en Twitter: “Y con este muchacho ‘jarita’ habrá que ‘hablar’ cuando nos crucemos por el mundo!”.

Parte de la prensa destacó la “falta de códigos” de Jara, quien antes también estuvo envuelto en otra polémica con Luis Suárez al recibir un puñetazo en la cara durante un partido de eliminatorias para el Mundial de Brasil 2014.

FUCILE Y TABÁREZ

El árbitro brasileño Sandro Ricci le muestra la tarjeta roja a Fucile. Crédito: Getty.

El defensor Jorge Fucile sufrió todo el partido los continuos ataques chilenos por su banda, necesitando constantemente la ayuda de un inmenso Diego Godín por las llegadas de Mauricio Isla, Arturo Vidal, Jorge Valdivia y Eduardo Vargas.

En el minuto cuarenta del primer tiempo fue amonestado por llegar tarde a una acción sobre Eduardo Vargas, quien ya había soltado la pelota.

Pero la polémica ocurrió hacia el final de la segunda parte, en el minuto 88.

Alexis Sánchez busca un balón pero Fucile llega primero a la pelota con su pierna derecha estirada.
Con la izquierda barre por detrás al delantero chileno, quien cae al suelo.

El árbitro Ricci, quien estaba detrás de la jugada, consideró que había sido una entrada agresiva y mostró la segunda tarjeta amarilla a Fucile.

Para los jugadores uruguayos fue una decisión muy rigurosa y protestaron airadamente contra Ricci y su asistente, Emerson de Carvalho, quien fue rodeado y acosado por varios jugadores.

El colegiado brasileño no tomó ninguna acción en este caso y esperó a que se calmaran los ánimos.
También hubo protestas contra Sánchez, a quien culparon de haber exagerado la acción.

Durante la trifulca el técnico Óscar Tabárez entró a protestar en el terreno de juego y también fue expulsado.

EL “SISTEMA” URUGUAYO

La insistencia chilena tuvo su premio en el minuto 81 cuando Isla logró superar la resistencia de Uruguay. Crédito: Getty.

Uruguay es un equipo acostumbrado a competir y mermado por la ausencia de Luis Suárez planteó un partido muy compacto en sus líneas defensivas a la espera de su rival.

Fue similar al que jugó contra Argentina en la fase de grupos, que perdió con un fantástico gol de Sergio “Kun” Agüero, y al amistoso que ganó 1-2 contra Chile en Santiago en noviembre del año pasado.

Tal fue su estrategia sobre el campo que desde el primer saque lateral del partido comenzó a jugar con el tiempo, bajando el ritmo a las acciones.

Tuvo un par de acercamientos en los primeros minutos, pero a partir de allí el control de la pelota fue completamente de Chile.

Las estadísticas del partido señalan una posesión del 80% para los dirigidos por Jorge Sampaoli y 633 pases contra 160, además de 15 disparos para los chilenos por seis de los uruguayos.

Pese a estas diferencias en número, Uruguay aguantó de manera muy efectiva y el portero Fernando Muslera no tuvo que defender acciones de verdadero peligro, más allá de un disparo desde fuera del área de Vidal.

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