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El día que los centros comerciales quedaron desiertos

El tiempo libre va hasta las 3PM y luego se reactiva de 7PM a 9PM, que son los horarios pautados por el gobierno de Nicolás Maduro para racionar la luz en medio de la sequía.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

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No es el primer programa de racionamiento de energía que se aplica en Venezuela en los últimos años. Crédito: AFP

A la 1PM, el centro comercial quedó desierto, como si fuera la madrugada.

Un mesero aprovechó para hacer mercado, una tendera pudo recoger a sus hijos por primera vez en meses y los empleados de un centro de cómputo se reunieron a jugar dominó.

El tiempo libre va hasta las 3PM y luego se reactiva de 7PM a 9PM, que son los horarios pautados por el gobierno de Nicolás Maduro para racionar la luz en medio de la sequía.

Pero Nancy Delgado, la gerente de unos quioscos en el centro comercial Lido del este de Caracas, culpa del racionamiento al gobierno, que según ella no ha hecho mantenimiento del sistema eléctrico ni previó los efectos del fenómeno El Niño, dando origen a una nueva serie de cortes de luz en el país petrolero.

“Esto lo que da es rabia”, dice Delgado, que siente el racionamiento a centros comerciales en un horario de alto consumo como un castigo a un grupo que no suele ser simpatizante de la revolución socialista: los comerciantes.

A su alrededor una decenas de colegas celebran sus diatribas contra el gobierno, mientras la gente sube a pie por las escaleras eléctricas y las puertas de hierro de los comercios se cierran como quien da por terminada la jornada.

CRISIS ELÉCTRICA

Crédito: AFP

Esta no es la primera vez que el gobierno lanza un programa de racionamiento eléctrico en Venezuela.

De hecho, en 2009 el entonces presidente Hugo Chávez declaró una emergencia eléctrica en medio de otra sequía, y desde entonces los cortes se han convertido en parte de la rutina de millones de venezolanos.

En ocasiones anteriores, el gobierno ha responsabilizado a sectores opositores de los cortes, que supuestamente se producen por saboteadores que buscan desestabilizar al gobierno bolivariano cortando cables o derrumbando torres eléctricas.

En esta ocasión, no obstante, el gobierno alega que la sequía, que puede prolongarse tres meses más, tiene a los principales embalses del país muy por debajo de su nivel promedio, con lo que la generación eléctrica se dificulta enormemente.

“Aquí no hay un toque de queda (…) el Estado venezolano está en total normalidad, no hay apagones (…) usted puede ir a sus centros comerciales, no se ha establecido ninguna normativa contra teatros o cines”, dijo el ministro de Energía, el mayor general Luis Motta Dominguez, en una rueda de prensa el miércoles.

Según él, las versiones de que los horarios de racionamiento dejarán a los venezolanos sin cines, teatros y comercios son parte de una guerra mediática contra el gobierno de Maduro.

EL HORARIO: CAUSA Y EFECTO

La medida provocó el rechazo de la Cámara de Centros Comerciales, Comerciantes y Afines (Cavececo). Crédito: AFP

Como en varios países de América Latina, una significativa parte de la vida social de los venezolanos se da en los centros comerciales, sobre todo después de que la inseguridad se volvió rampante.

A veces incluso van al centro comercial “a pasar el rato” o “a vitrinear”, especialmente en el horario de almuerzo y después de la jornada laboral.

Jimena Montañés, la dueña de una peluquería en el centro San Ignacio del este de Caracas, no se explica por qué el horario se estableció cuando hay más actividad comercial.

“Digamos que yo entiendo que la sequía obliga a que haya racionamiento, pero por qué tienen que hacerlo justo cuando nosotros estamos en el auge de nuestro negocio”, le dice a BBC Mundo.

Como en varias capitales de América Latina, parte de la vida social de los venezolanos se da en los centros comerciales. Crédito: AFP

La misma crítica emitió la Cámara de Centros Comerciales, Comerciantes y Afines (Cavececo), que propuso al gobierno ajustar el horario de racionamiento para que haya una jornada continua de 12PM a 7PM.

El gobierno dice que la ley prevé este escenario: según una resolución de 2013 del Ministerio de Energía, quienes consuman más de 100 kilovatios en momentos de crisis deben autogenerar su energía.

Y, precisamente a medio día y al final de la jornada, los centros comerciales consumen más que eso.

Cavececo, sin embargo, disiente: “Los centros comerciales en Venezuela solo representan el 2,92% del consumo eléctrico nacional”, dijo Alfredo Cohen, el presidente de la asociación, a la cadena Televén.

Si se usa el horario que propone la Cavececo se ahorran 3.030 megavatios, mientras que el del gobierno solo ahorra 2.130 megavatios, aseveró Cohen.

¿EL GOBIERNO O LA SEQUÍA?

A pesar del anuncio de los cortes de electricidad, hubo venezolanos que acudieron a los centros comerciales. Crédito: AFP

Zorita Mirkovic, la gerente de un restaurante de comida rápida en el San Ignacio, dice que las lechugas que tiene en la nevera se le van a pudrir en un día si el racionamiento continúa.

“Así vamos a tener que cerrar eventualmente”, asegura.

A su lado, la cajera de un banco que come hamburguesa disfruta de una jornada corta: “Me dejaron salir del trabajo a la 1PM, qué más puedo pedir”, dice entre risas.

Ambas mujeres participan con vehemencia de la conversación, pero ambas culpan al gobierno de la crisis eléctrica.

Varios ingenieros eléctricos coinciden: se pudo haber aumentado la capacidad de generación del país, construir más embalses y ahorrar el agua que ya había, aseguran.

Desde algunos sectores de oposición se habla también de corrupción en el sistema.

Derek Guapache, un joven estudiante de un barrio en el oeste de Caracas, una zona tradicionalmente asociada al chavismo, disiente con quienes culpan al gobierno del racionamiento.

Sentado en el centro comercial Los Molinos, en el oeste de la capital, Guapache habla del consumo “desproporcionado” de electricidad, un argumento que también usa el gobierno, que dice que los venezolanos son los mayores consumidores per cápita de energía de la región.

En Los Molinos los ascensores están apagados, así como los baños, pero el corte de luz no es total como en otros centros comerciales.

Según Cavececo, solo el 50% de los centros comerciales tienen planta eléctrica para dar luz a los servicios esenciales.

En la otra mitad, parece de noche cuando en la calle brilla el picante sol del medio día.

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