El drama de una mujer con biopolímeros

- No es posible eliminar 100% de la sustancia en el organismo

- Los especialistas recomiendan estar atentos ante las estafas

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium). En un local del segundo piso del Centro Comercial Galerias Mall en Maracaibo, Rosa Angélica Parra pagó cinco mil 500 bolívares en 2013 por un supuesto coctel de colágeno y otras vitaminas para reafirmar sus glúteos. Tres meses después comenzó a sentir la diferencia, pero no era lo que pensaba.

Su cuerpo comenzó a presentar ulceraciones, sus manos y pies se inflamaron y sus piernas se endurecieron. Estaba rechazando los 65 centímetros cúbicos de aquella sustancia.

Rosa, de 32 años, comenzó a tener dificultad para respirar y los pulmones le dolían. Fue entonces cuando unos estudios de laboratorio y una resonancia magnética confirmaron que su sangre estaba infectada por biopolímeros.

Rosa, cuenta que las mejillas y el mentón le cambiaron de tamaño: “Me veía al espejo y no me reconocía, me destruyeron la vida por completo”.

LA FATALIDAD DE LOS BIOPOLÍMEROS

Reseña Panorama que sobre los riesgos de este procedimiento, la médica cirujano especialista en medicina estética, Mary Amado, explica que en los casos menos graves, el biopolímero se transforma en gel o en pelotas de silicón duro, que deforman la piel: “El biopolímero no se reabsorbe, por lo que el cuerpo la encapsula”.

En otros casos, expone que la sustancia puede “viajar” por los vasos sanguíneos y localizarse en otro órgano distinto al cual fue inyectado.

Es tan dañino para el organismo que puede provocar deformidad, mutilación e infección en cualquier parte del cuerpo.

Por su parte, el médico cirujano Daniel Slobodianik indica que “las secuelas de biopolimeros son en el 100% de los casos, unos mas leves que otros, y pueden tardar hasta 30 años en aparecer”.

VIVIENDO CON EL ENEMIGO

Rosa Parra tiene dos años con biopolímero en su sangre. Los efectos de la sustancia aparecen lentamenente los, pero con fuerza.

Actualmente se enfrenta a dos contiendas: la legal para ganarle la demanda a la doctora que le inyectó la sustancia y así ser indemnizada, y la psicológica para poder asimilar que los daños son irreversibles.

“No tengo el suficiente dinero para poder operarme y minimizar los riesgos que contraje con ese tratamiento. He ido varias veces hasta el consultorio de la doctora que me inyectó para que responda por lo que me hizo pero no da la cara. El caso lo tiene la Fiscalía N° 5”, dijo la víctima a Panorama.

LEGALIDAD DE LOS TRATAMIENTOS DE BELLEZA

En Venezuela el uso de los biopolímeros está prohibido por ordenanza del Ministerio de Salud desde 2012. Solo en ese año se registraron 866 denuncias de pacientes afectados por ese tratamiento.

Según el Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria del Ministerio, se prohibió el uso de biopolímeros bajo sus formas genéricas polimetacrilato (PMMA y Phema) y silicona líquida o cualquiera de sus mezclas, comercializados bajo las marcas Biofill, Bioskin, Metacol, Silome y Bioderm.

Explica la doctora Amador que las víctimas del biopolímero pueden someterse a cirugías para tratar resarcir los daños ocasionados, sin embargo no es posible eliminar 100% de la sustancia en el organismo.

Los especialistas recomiendan estar atentos ante las estafas. “Lo mejor es verificar que el médico tratante esté afiliado a la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica Reconstructiva, Estética y Maxilofacial. Hay mucha publicidad engañosa en la calle”, argumenta Amado.

Categoría: Venezuela | Claves: Biopolímeros