El empedrado camino para el diálogo en la Venezuela de hoy

El domingo, el secretario general de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), Ernesto Samper, aseguró que el retorno de las negociaciones de diálogo entre el Gobierno y la oposición para iniciar un diálogo franco será a partir de esta semana.

Publicada por: el maumaitreb@gmail.com @Mariang_ab

(Redacción Sumarium) – El diálogo, un mecanismo común en todas las democracias del mundo, es en Venezuela la manzana de la discordia. Gobierno y oposición no han podido acordar una agenda que les permita sentarse a dirimir sus diferencias y plantear soluciones a la grave crisis de la nación suramericana.

El domingo, el secretario general de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), Ernesto Samper, aseguró que el retorno de las negociaciones de diálogo entre el Gobierno y la oposición para iniciar un diálogo franco serán a partir de esta semana.

“Tenemos la buena noticia de que parecería ya abrirse camino una nueva fecha para que se sienten las partes a partir del 12, del 13 (de julio), en todo caso la próxima semana y esperamos que así sea”, afirmó Samper en entrevista a Efe después de clausurar en Sao Paulo el Foro Social Mundial de las Migraciones.

Sin embargo, la oposición ha dejado claro que no habrá agenda entre tanto no sean aceptadas sus condiciones: liberación de los presos políticos y regreso de exiliados, ayuda humanitaria, Referendo Revocatorio en 2016, respeto a la Asamblea, y participación de una comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Vaticano en las conversaciones.

LO QUE MAL COMIENZA… ¿MAL TERMINA?

Durante su primera visita a Venezuela, en mayo, como facilitador de un proceso de diálogo, el expresidente español, José Rodríguez Zapatero, sostuvo que la tarea sería “ingente”, pero la voluntad y la determinación de Unasur es “firme y decidida”.

“No vamos a descansar para que ese proceso arranque y pueda dar resultados”, sentenció.

Poco después, los detalles de una supuesta reunión secreta en República Dominicana entre los mediadores y representantes de ambos sectores políticos del país -por separado- salieron a la luz y complicaron el panorama para la oposición, a quien acusaron de “pactar” con el enemigo.

Ante los rumores, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) resolvió:

“Esta reunión se produce en un contexto altamente favorable para la lucha del pueblo venezolano por la libertad y la democracia. Al muy importante comunicado del G7 hay que agregarle otros varios elementos, que se hicieron visibles ante el mundo en las últimas 72 horas: La solicitud de Paraguay a Mercosur para discutir la situación de Venezuela; el significativo gesto del Papa Francisco recibiendo al secretario de UNASUR Ernesto Samper; la declaración del Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, respaldando la mediación de Zapatero, son datos todos reveladores de la voluntad política de la comunidad internacional orientada a respaldar la solución pacífica, electoral, política a la crisis venezolana”.

A partir de allí comenzó a empinarse la ya empedrada ruta para el diálogo. 

El primer mandatario venezolano, Nicolás Maduro, pidió a la alianza opositora MUD que no se retire de las conversaciones que impulsan un diálogo político. “Yo hago un llamado a la reflexión y a la rectificación de los partidos políticos asistentes a República Dominicana y de la MUD, y con serenidad, madurez y altura que ratifiquemos el camino iniciado”, dijo.

El Presidente dijo que la MUD anunció que se retiraba de esa mesa de diálogo, aun cuando la oposición ha negado que exista. “Espero que haya una rectificación pronta de la MUD y de los jefes verdaderos y líderes de la MUD y no dejen con las sillas vacías” a los mediadores internacionales, insistió.

Según un comunicado divulgado por la Secretaría General de Unasur, la oposición venezolana no acudió a las “reuniones exploratorias” y, ya iniciada la cita, envió un comunicado solicitando retrasar el encuentro en Punta Cana.

El organismo hizo un llamado a la MUD “a reincorporarse lo antes posible, y continuar en el único camino que permitirá reafirmar la paz, la convivencia y el diálogo, como mecanismos para el entendimiento entre los venezolanos”.

DIÁLOGO, ¿Y EL RR?

El 21 de junio, el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero afirmó en Washington que el objetivo de la iniciativa de diálogo que lidera entre el Gobierno y la oposición venezolanos es “trabajar porque la historia de Venezuela termine bien”.

“Voy a explicar el objetivo del diálogo, que resumiría en una frase, todos tenemos que tratar y trabajar porque la historia de Venezuela termine bien”, dijo Zapatero a los periodistas a su llegada a sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde dos días después sería presentado el informe del secretario general de la organización, Luis Almagro, para la activación de la Carta Democrática Interamericana a Venezuela.

Rodríguez Zapatero fue elegido por la misión de mediación, auspiciada por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), para ejercer de portavoz en la sesión extraordinaria de la OEA por invitación de Venezuela.

Su participación fue reveladora en vista del actual momento de pugna entre el Estado venezolano y Almagro, pero también entre la OEA, la Unasur y los diferentes actores políticos que buscan un papel en la crisis del país caribeño.

Zapatero defendió la iniciativa de diálogo, pero no mencionó que este coincide con el Referendo Revocatorio que la oposición impulsa contra Maduro, lo cual desató críticas y encendió alarmas.

DESCONFIANZA

La mediación del expresidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, junto a los expresidentes Martin Torrijos, de Panamá, y Leonel Fernández, de la República Dominicana, no es bien vista por la oposición que los acusa de ser brazos de Gobierno, en especial a Zapatero, quien encabeza la comisión.

El papel como mediador del expresidente español está siendo cada vez más cuestionado y criticado. Sus intentos a la hora de sentar a negociar a la oposición con el Gobierno no han tenido éxito .

El excandidato presidencial, Henrique Capriles, ya había manifestado su desconfianza hacia el exmandatario español y su capacidad para ejercer de mediador mientras viaja en aviones de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), lo que -a su juicio- evidencia sus vínculos con el chavismo para evitar el Referéndum Revocatorio, y ganar así tiempo.

Esta opinión es compartida por la dirigente opositora María Corina Machado, para quien el diálogo debe ser para negociar una transición en el país, y no para darle espacio a la “dictadura venezolana”.

Machado ha insistido en que “no se pueden repetir los casos de 2002, 2003 y 2014”, cuando el Estado “utilizó el diálogo para ganar tiempo, desmovilizar (la) protesta y bajar (la) presión interna”.

NUEVAS CITAS

Zapatero llegó a Caracas la noche del viernes para gestionar un contacto entre las partes, posiblemente este martes.

El pasado jueves, en un comunicado, la MUD se mostró dispuesta a sentarse a la mesa, aunque pidió que la mediación se ampliara con la presencia del Vaticano.

También exigió la realización del revocatorio. “El referendo no debe ser objeto de negociación, porque es un derecho. Lo que se tiene que dialogar es cómo apartar los obstáculos ilegales que el Gobierno ha colocado”, sostuvo Jesús Torrealba, secretario ejecutivo de la MUD.

El representante de la coalición aseguró que la Unidad defenderá ante Rodríguez Zapatero los términos en los que participaría en una eventual cita.

Además, sugirió que el lugar del encuentro tendría que ser Venezuela, porque “ese grupo negociador debe sentir la presión de un país por un cambio”.

Ya el presidente del Parlamento venezolano, Henry Ramos Allup, ha advertido que la conducta del grupo opositor “será altiva”, ya que no dialogarán “con los pantalones en los tobillos”.

“Los del gobierno se bajan los calzones en privado, pero en público se las dan de machotes” dijo Ramos, y sesgó que si la OEA, Unasur y el gobierno norteamericano quieren diálogo, ellos accederán.




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