El “equipo B” de México dejó una buena imagen ante Chile

Cuando un equipo con poca experiencia es capaz de marcar tres goles ante el conjunto local, no se puede hablar de casualidad. Mucho menos si enfrente se encuentran hombres de la talla de Arturo Vidal, Alexis Sánchez, Jorge Valdivia o Gary Medel.

El “equipo B” de México dejó una buena imagen ante ChileCréditos: Carlos García Rawlins / Reuters
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(Santiago, Chile. EFE) – La selección mexicana, calificada por muchos en Chile como un equipo alternativo o B de este país, plantó su bandera en la Copa América gracias a la experiencia demostrada por sus jóvenes jugadores, que pusieron cara nada menos que a la selección anfitriona en un ambiente que les era sumamente hostil.

Cuando un equipo con poca experiencia es capaz de marcar tres goles ante el conjunto local, no se puede hablar de casualidad. Mucho menos si enfrente se encuentran hombres de la talla de Arturo Vidal, Alexis Sánchez, Jorge Valdivia o Gary Medel. Sin embargo, también puede aparecer al gesto de insatisfacción o tristeza. Se produce cuando se mira con frialdad el resultado, ya que lograr tres goles como visitante y quedar sin el premio del triunfo puede resultar duro.

No lo ha sido en este caso para el equipo que entrena Miguel Herrera, que se adelantó dos veces en el marcador y que luego fue capaz de acallar el estadio Nacional de Santiago de Chile con el gol del empate definitivo logrado por el argentino nacionalizado mexicano Matías Vuoso mediado el segundo periodo.

El equipo supo sufrir a partir de entonces, tuvo alguna tímida llegada a la meta de Claudio Bravo y vivió, al margen de alguna ocasión clara, un par de jugadas clave en las que la decisión del juez de línea le favoreció en dos acciones muy ajustadas de fuera de juego. En el tramo final del encuentro fueron anulados dos goles a Chile, uno a Jorge Valdivia y otro a Alexis Sánchez que parecieron legales, sobre todo el segundo.

Es cierto, por otra parte, que el penalti señalado a favor de Chile, que transformó Arturo Vidal al principio del segundo periodo y que supuso el 3-2 para el conjunto local, fue muy riguroso. México llegó a la Copa sin algunos de sus principales jugadores y más de uno pensó en que su paso por el torneo iba a ser poco más que testimonial ante selecciones más cuajadas y con mucha experiencia.

La pobre impresión que ofreció el equipo en el insípido empate sin goles ante Bolivia en su presentación en la Copa América auguraba lo peor y presagiaba un gran sufrimiento en el segundo partido ante los chilenos.

Muchos daban a México como candidato a volver a casa a las primeras de cambio, pero el equipo mejoró sustancialmente ante Chile y está ahí, con todas las opciones abiertas para clasificarse en el tercer encuentro del grupo en el que se medirá contra Ecuador, que ha perdido los dos partidos ya disputados.

A la teórica falta de potencial del equipo se añadió en el primer partido la lesión de su capitán y hombre más experimentado, Rafael Márquez. Su ausencia, es cierto, se notó en defensa y los tres goles recibidos ante l conjunto local así lo demuestran, pero pese a ello, los jugadores supieron sufrir y mostrarse compactos en el tramo final del encuentro.

La mejoría se notó en futbolistas como Gerardo Flores y su capacidad de lucha, la proyección al ataque que generaba Javier Güémez, la creatividad y el remate del delantero Raúl Jiménez y la capacidad para definir de Matías Vuoso, autor del primero y el tercer tanto del equipo.

Todo queda ahora al albur de la imagen que México sea capaz de ofrecer ante Ecuador. Si es el equipo espeso que jugó ante Bolivia, tiene muchas posibilidades de volver a casa, pero si se muestra como ante Chile, está llamado a jugar los cuartos de final de la Copa américa.