Lo que dejó el caucus de Iowa: voto contra el establishment

Hillary Clinton se libró sólo por los pelos de una derrota que habría recordado de inmediato a lo ocurrido en 2008, cuando la ex primera dama quedó sorpresivamente por detrás de Barack Obama en Iowa. Allí fue donde comenzó precisamente el grito de guerra de la campaña de Obama "Yes, we can"

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Créditos: AFP

(Iowa, Estados Unidos. DPA) – Sorpresa en Iowa: el establishment político estadounidense recibió una sonora bofetada en el arranque de los caucus y primarias en el estado agrícola de Iowa, en pleno centro-oeste norteamericano. Pero Donald Trump no pudo sacar provecho de ello, al inicio de la larga y compleja carrera por la Casa Blanca que se definirá en noviembre.

Entre los republicanos, Trump quedó en segundo lugar con un 24,3 por ciento, por detrás del radiante vencedor, el archiconservador senador de Texas Ted Cruz, con un 27,7 por ciento, que también ha declarado la guerra a la guardia política en Washington.

Entre los demócratas, el rebelde de la izquierda Bernie Sanders y la favorita Hillary Clinton libraron una ajustada carrera que al final la ex primera dama y secretaria de Estado pudo ganar por sólo unas décimas (49,8 frente a 49,6).

Sanders, que consiguió movilizar sobre todo a gente joven en Iowa, podría dar impulso a su candidatura en la próxima cita de las primarias en New Hampshire, donde lidera las encuestas.

CLINTON SE LIBRÓ “POR LOS PELOS”

Hillary Clinton se libró sólo por los pelos de una derrota que habría recordado de inmediato a lo ocurrido en 2008, cuando la ex primera dama quedó sorpresivamente por detrás de Barack Obama en Iowa. Allí fue donde comenzó precisamente el grito de guerra de la campaña de Obama “Yes, we can”.

Las oportunidades de que esta vez Clinton logre la candidatura son mucho mejores, si no se lo impide el escándalo en torno a sus emails.

El hecho de que durante su mandato al frente del Departamento de Estado gestionara sus emails clasificados como secretos en una computadora que carecía de la seguridad suficiente podría ser punible bajo determinadas circunstancias. Los demócratas no quieren una candidata que esté acusada, algo que celebrarían sus opositores políticos, los republicanos.

TRUMP NO LOGRÓ EL PRIMER LUGAR

La cúpula de estos últimos se alegran también de lo ocurrido en Iowa, donde el controvertido Donald Trump no logró hacerse con el primer puesto. Quizá, azuzan sus críticos, porque lanzó la pregunta equivocada. “¿Cómo de tontos son en realidad los ciudadanos de Iowa?”, quiso saber en un momento en que las encuestas lo situaban por detrás de Ted Cruz.

Los ciudadanos del estado agrícola se consideran gente que se toma en serio la votación, que se informan en profundidad antes de votar, que plantean preguntas y buscan el diálogo con los candidatos.

Y la campaña electoral de entretenimiento y vacía de contenido del magnate urbanita neoyorquino Trump no pareció convencer en el centro oeste norteameriano, o al menos no lo suficiente. La pregunta de si Trump podrá convertir su boom en los medios sociales en votos sigue sin respuesta.

Y es que ese Trump, un hombre acostumbrado a ganar, que voló a Iowa en jet privado y a quien tanto le gusta dejarse fotografiar junto a bellezas femeninas, se ha convertido de repente en un perdedor electoral. No ha logrado ganar la primera votación política a la que se somete a sus 69 años. Y aunque no parece que alguien como él vaya a dejarse derrotar por algo así, sí es cierto que su estrategia y su alta autoestima han resultado tocadas, y ya no libra la lucha desde la cima.

LA CIMA, DE TED CRUZ

Allí se sitúa ahora Ted Cruz. El abogado y senador de Texas es considerado un hombre muy a la derecha, incluso dentro de los republicanos. Duro defensor de una política estricta contra la migración ilegal, tiene sus raíces en el sector cristiano conservador. No quiere discutir sobre temas como el aborto o el matrimonio homosexual y quiere retirar las patatas fritas del menú de las escuelas estadounidenses, incluso aunque sean parte de la cultura del país. “Dios proteja a este maravilloso estado de Iowa”, dijo tras su victoria.

Mientras Trump apuesta por grandes espectáculos con efecto “brillo”, Cruz se dirigió en la campaña en Iowa más bien a las bases: acudió a las granjas para prometer a los cultivadores de maíz mejores precios si destinan su producto a generar energía. En la votación fue decisiva el ala extremadamente conservadora en lo social de Iowa.

En el estado viven muchos cristianos ultraconservadores, como muestran las pancartas que adornan las calles a favor del derecho a la vida de los embriones, contra el matrimonio homosexual o por los valores de la familia.

No habían pasado ni 24 horas del inicio de la elección cuando un grupo de contrarios al aborto ya había emitido una recomendación electoral contra Trump, sin necesidad de decir quién era la alternativa. De poco le sirvió a Trump sostener una Biblia delante de las cámaras de televisión el domingo.

EL CASO DE MARCO RUBIO

Entre los demócratas, la mitad de sus votantes optaron por un candidato fuera del establishment político. Pero en el caso de los republicanos, con los votos de Cruz, Trump y del ex neurocirujano Ben Carson, que obtuvo el 9,3 por ciento, suman incluso un 60 por ciento los seguidores del partido que dan una lección a su partido.

El resultado de los republicanos apunta a que podría salir a la luz la estrategia oculta de la cúpula del partido, que salió en ayuda de Cruz con tal de evitar la candidatura de Trump para poder enviar a un candidato algo más moderado y con más opciones de ganar a los demócratas en noviembre.

Sin embargo, ese candidato podría ser Marco Rubio. El senador de Florida se hizo en Iowa con el 23,1 por ciento de los votos, un dato mejor del esperado, y se situó a escasa distancia de Trump. Si otros candidatos, como los decepcionantes Jeb Bush o John Kasich, se retiran de la carrera, sus seguidores, más moderados, podrían sumarse al bando de Rubio. Por ese motivo quizá sea éste el verdadero ganador de Iowa.