El Estadio Nacional de Chile, un lugar marcado por la tragedia

Se estima que del total de los que pasaron por el campo de concentración del estadio, unos 300 eran extranjeros. Entre ellos, figura el periodista norteamericano Charles Horman, quien tras ser detenido fue asesinado por los militares en días posteriores al golpe

El Estadio Nacional de Chile, un lugar marcado por la tragediaCréditos: Sebastián Silva / EFE
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(Santiago, Chile. DPA) – Por más de 70 años ha sido el escenario de las más grandes justas deportivas y culturales del país. Sin embargo, el Estadio Nacional de Chile, que será el recinto principal de la Copa América de fútbol, está también señalado por una trágica historia que se desató luego del golpe militar: su pasado como campo de concentración.

El estadio, enclavado en la comuna de Ñuñoa, al oriente de la capital, fue el primer centro de detención y torturas que abrió la dictadura castrense encabezada por el general Augusto Pinochet luego de derrocar al presidente socialista Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973.

Desde el primer día del régimen militar, las instalaciones del campo deportivo comenzaron a llenarse de dirigentes, militantes o simples simpatizantes de los partidos que apoyaron al depuesto gobierno o de quienes se pudiera sospechar una actitud contraria a las nuevas autoridades.

MÁS DE 7.000 DETENIDOS EN SOLO 10 DÍAS

En sólo 10 días, unas 7.000 personas fueron detenidas en allanamientos masivos realizadas por militares armados en poblaciones obreras, fábricas y universidades, entre otras, y trasladadas hasta el estadio, según informes de la época de la Cruz Roja Internacional.

Los detenidos, que permanecían en un régimen de incomunicación, pues no estaban autorizadas las visitas de familiares o de abogados, dormían en lugares como los vestidores, que carecían de camas, a excepción de unas dependencias habilitadas para mujeres que contaban con unas colchonetas. Durante el día, los prisioneros eran sacados a las graderías.

En el lugar, se tornaron comunes entonces los interrogatorios bajo presión, incluida la tortura física y sicológica, lo que provocó la muerte de numerosos detenidos, según informes de organizaciones defensoras de los derechos humanos como la Vicaría de la Solidaridad de la Iglesia católica chilena, entre otras.

“Los delegados y delegados médicos del Cicr (Comité Internacional de la Cruz Roja) han podido constatar evidencias físicas de torturas sicológicas y físicas en muchos detenidos”, según reveló entonces un informe de la organización tras visitar el recinto.

AL MENOS 300 EXTRANJEROS DETENIDOS

Se estima que del total de los que pasaron por el campo de concentración del estadio, unos 300 eran extranjeros. Entre ellos, figura el periodista norteamericano Charles Horman, quien tras ser detenido fue asesinado por los militares en días posteriores al golpe.

Su caso fue mundialmente conocido por la película “Missing”, del realizador Costa-Gavras, quien recreó lo que vivió entonces el profesional en manos de los insurrectos y la infructuosa búsqueda que hizo su padre para encontrarle.

El recinto deportivo, devenido en campo de concentración, funcionó por dos meses, hasta el 19 de noviembre de 1973, fecha en que la dictadura ya tenía listos otros centros de detención a lo largo y ancho de todo el país para encerrar, torturar y asesinar a sus opositores.

EL ESTADIO, MONUMENTO HISTÓRICO

Informes oficiales estiman en más de 40.000 las víctimas, de las cuales más de 3.000 fueron asesinadas o hechas desaparecer durante los casi 17 años de la dictadura que se prolongó hasta 1990.

Tras estos hechos y ya en democracia, en 2013 las autoridades declararon el estadio Monumento Histórico, y en varias de sus dependencias hay señales que recuerdan lo ocurrido en 1973, como la escotilla 8, la puerta por donde conducían a los presos al interior del recinto, y el camarín número 3.

Además, en las últimas remodelaciones, el estadio, que ha bajado de unas 70.000 a unas 49.000 su capacidad, ha mantenido inalterable en el tiempo un pequeño espacio al lado de la galería norte, donde existe un lugar en el que en vez de los nuevos asientos siguen los antiguos tablones donde se mantenía a los prisioneros durante el día.

Muchos hinchas podrán advertir el pasado trágico del Nacional, escenario este jueves del partido entre chilenos y ecuatorianos por el grupo A, serie que integra además Bolivia y México, en la jornada inaugural de la Copa América, certamen continental que Chile organiza por primera vez desde 1991.

Categoría: América Latina | Claves: Copa América