El gestor criminal que ahorcó a una odontóloga por codicia

Los detenidos esperan su juicio, y el dinero que robaron nunca fue devuelto a los familiares de la dentista.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

La Policía científica realizó las experticias de la camioneta el mismo día del hallazgo.

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).– La odontóloga Isabel Cristina Valbuena no imaginó que el gestor que contrató para tramitar documentos para su casa, sería el boleto directo a su muerte.

Todo sucedió cuando Valbuena pidió a Franklin Jessy Gedler Serrano, por 5.000 bolívares, gestionarle unos documentos de su casa en el sector Irama, Zulia. El sujeto no quedó satisfecho con su pago, y con la mente propia de un delincuente, planificó junto con su novia, Astrid Alexandra Yépez Barroso, y su amigo, Enmanuel Josué Santamaría Moreno, e incluso su madre, robarle los ahorros valorados en 300.000 bolívares que tenía la odontóloga en el banco.

¿Como supo cuánto tenía en el banco? Gedler recurrió a su progenitora, María Encarnación Moreno Castillo, cajera de la entidad financiera donde la ya occisa era cliente y allí chequearon sus cuentas y decidieron cual ladrones, apoderarse de sus ahorros.

Fue así como el 25 de abril de 2013, la dentista se estaciona en la casa del gestor homicida, le abre la puerta de su camioneta y este se sienta de copiloto para simular que iba a recibir el pago por su trabajo. Ahí, sin mediar, la agarra por el cuello y la obliga a firmar un cheque en blanco.

El homicida, no satisfecho de haber obtenido la firma, la mató sin clemencia.

Los vidrios ahumados de la Terios a Gedler de Valbuena impidieron que los vecinos se percataran del forcejeo de la víctima y el agresor. “Reclinó el asiento del chofer hacia atrás, rodó el cadáver hasta la parte trasera, lo guardó en bolsas negras y por último se deshizo del vehículo”, precisó un detective encargado del caso.

Los detenidos esperan su juicio, y el dinero que robaron nunca fue devuelto a los familiares de la dentista.

La camioneta con el cadáver fue encontrado dos días después en el estacionamiento del Hospital Universitario. Personas, muchas curiosas por el olor que provenía del auto intentaron abrir las puertas, pero estaban bloqueadas.

La Policía científica en el lugar detalló que la víctima estaba irreconocible, de hecho, tuvieron que hacerle una llamada odontograma para corroborar que se trataba de la misma propietaria de la camioneta.

Los cuerpos de investigación se desplegaron y chequearon sus llamadas en los últimos días, y dieron con dos de los implicados, la novia y el amigo del aberrante gestor, quienes lo delataron.

“Astrid usurpó la identidad de la odontóloga cuando el banco la llamó para confirmar el cheque. Los 300 mil bolívares los cobró el gestor, quien le pagó 30 mil a la cajera para que lo ayudara. En las cámaras del banco quedó grabado todo. El dinero lo retiraron un día antes del hallazgo del cadáver”, reseña la investigación.

Las huellas dactilares de Gedler eran evidentemente las mismas que aparecieron en el carro, y su rostro estaba filmado por las cámaras de seguridad del local donde adquirió las bolsas negras para cubrir el cuerpo, reseñó La Verdad.

Las bolsas tienen un patrón de fabricación y las halladas en la casa del sospechoso concuerdan con las que envolvieron a la víctima y las vendidas en la tienda. Compró cuatro bolsas y usó tres para cubrir a la muerta, y una dejó en su casa”.

ESPERAN JUICIO

Los criminales fueron recluidos en El Marite. Todos fueron privados de libertad, y los abogados de estos han tratado de apelar la decisión, pero ha sido fallido.

Los detenidos esperan su juicio, y el dinero que robaron nunca fue devuelto a los familiares de la dentista.

Categoría: Venezuela | Claves: sucesos