Diarios españoles critican con dureza la condena a Leopoldo

"Las pró­xi­mas elec­cio­nes en Ve­ne­zue­la que­dan así en­mar­ca­das en un es­ce­na­rio sin ga­ran­tías pa­ra los de­re­chos y las li­ber­ta­des", se señala en el editorial del diario ABC

Diarios españoles critican con dureza la condena a LeopoldoCréditos: Carlos García Rawlins /Reuters
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela) – Los diarios españoles han criticado, en sus editoriales de este sábado, la condena de casi 14 años al líder opositor Leopoldo López y, en el caso de ABC, han pedido “la presión y la denuncia internacional para defender la democracia en Venezuela”.

“Los delitos imputados a López -instigación pública, asociación ilícita, daños e incendio- no son más que la mascarada judicial con la que el régimen cubre su golpe de mano contra la oposición democrática. Pocas cosas delatan más a una dictadura que los intentos de cubrir con apariencia de justicia lo que no son más que arbitrariedades antidemocráticas”, señala el editorial de ABC.

Lea a continuación el editorial de ABC íntegro:

El régimen de Nicolás Maduro ha dado otro paso hacia su consolidación como una dictadura con la condena inicua impuesta al líder opositor Leopoldo López a casi 14 años de cárcel. La juez Susana Barreiros no se conformó con la petición de pena que había presentado el fiscal y la aumentó en un año, pervirtiendo así su papel de juzgadora para actuar como un acusador parcial y dócil a los deseos del chavismo.

Los delitos imputados a López -instigación pública, asociación ilícita, daños e incendio- no son más que la mascarada judicial con la que el régimen cubre su golpe de mano contra la oposición democrática. Pocas cosas delatan más a una dictadura que los intentos de cubrir con apariencia de justicia lo que no son más que arbitrariedades antidemocráticas.

Las próximas elecciones en Venezuela quedan así enmarcadas en un escenario sin garantías para los derechos y las libertades, sin margen de actuación para que la oposición democrática pueda lanzar sus mensajes sin cortapisas. Con la condena a López, la disidencia ha quedado judicialmente consagrada como delito y es un aviso a cualquier otro dirigente opositor que se atreva a movilizar a los venezolanos en las calles contra el régimen chavista de Nicolás Maduro.

La presión y la denuncia internacionales para defender la democracia en Venezuela son más necesarias que nunca. El salto cualitativo de exhibir sin pudor la subordinación del poder judicial a los dictados de Maduro fulmina cualquier esperanza, por mínima que fuera, de hallar en el propio Estado venezolano un resquicio de contrapeso a la fuerza bruta del régimen.

El expresidente José María Aznar, desde el liderazgo internacional que ha asumido para apoyar a la oposición democrática de Venezuela, reclamó ayer el envío de observadores internacionales para supervisar las próximas elecciones, que corren el riesgo de ser tan paródicas como el juicio a Leopoldo López.

La pulsión totalitaria del régimen chavista, sin embargo, no se conforma con arrasar la libertad de Venezuela. Quiere también desestabilzar la región con provocaciones a Colombia, como la deportación masiva de ciudadanos colombianos. El gobierno chavista es una amenaza para la zona, y las organizaciones iberoamericanas deberían asumirlo, fijando definitivamente posiciones de firmeza contra la deriva de Maduro hacia la dictadura.

Lo que propone el chavismo no es nuevo: es el viejo comunismo que en Europa hay quienes, como los dirigentes de Podemos, revisten de modernidad. Por eso, Pablo Iglesias y demás asesores de la dictadura venezolana quedan retratados cada vez que se han abstenido de condenar la represión política orquestada por Maduro.

EDITORIAL DE EL PAÍS

La condena a 13 años y 9 meses de prisión sufrida por el opositor venezolano Leopoldo López no puede ser justificada desde ningún punto de vista más que desde el enrocamiento del régimen de Nicolás Maduro, que ha optado definitivamente por enturbiar el ambiente en el que se celebrarán las cruciales elecciones legislativas del próximo 6 de diciembre.

Absolutamente todo lo que ha rodeado la acusación, el encarcelamiento, el procesamiento y la condena de López ha sido irregular y no ha cumplido las garantías mínimas de cualquier país democrático. No es sostenible la acusación de incitación y autoría intelectual de López en la muerte de 43 personas durante las manifestaciones realizadas en Caracas y otras ciudades del país convocadas contra la violencia, pobreza y corrupción de la que los manifestantes culpaban a la desastrosa gestión de Maduro.

Tampoco lo es el encarcelamiento durante 19 meses en una prisión militar con amplios periodos de aislamiento en los que ni su defensa ni sus familiares han podido tener acceso a López. Muchísimo menos observa una mínima garantía el juicio de 71 días de duración celebrado a puerta cerrada en el que el tribunal ha impedido al líder opositor presentar algunos vídeos como alegato de su defensa.

Es imprescindible recordar que López se entregó voluntariamente a la justicia para hacer frente a las graves acusaciones vertidas contra él desde la misma jefatura del Estado. En los meses transcurridos desde entonces, Maduro y su Gobierno se han negado sistemáticamente a escuchar los llamamientos realizados por numerosas personalidades y Gobiernos internacionales que le han solicitado la liberación del opositor, por justicia y como gesto de que estaba dispuesto a dialogar para reconducir la preocupante situación en su país. La condena de López es injustificable y debe ser liberado.