El martirio diario de las madres cuyos hijos estudian en Cúcuta

Los representantes de los menores de 12 años, deben presentar a diario su cédula de identidad para cruzar, así como una constancia de que el tutor el niño y el pasaporte.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Madres de Ureña y San Antonio, en el estado Táchira, confesaron pasar por un verdadero martirio para llevar a sus hijos al colegio en Cúcuta, en Colombia, luego que el Gobierno de Venezuela cerrara la frontera, reseñó el diario El Nacional.

Según precisaron, los controles que aplican los funcionarios de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) sobre los puentes que comunican a Venezuela con la nación vecina “perjudican los estudios” de los niños.

Iradi Arias es colombiana, vive en Ureña y es madre de dos niños que estudian en Cúcuta. Comentó que “tiene que irse uno a las 5 de la mañana para hacer cola” y llevar a los menores al colegio.

Dijo que “es traumático” cada vez que piensa en la cola que debe hacer para cruzar el Puente Internacional Francisco de Paula Santander.

“Dos buses no dan abasto para tantísimo niño y representante que viene a plena hora pico”, agregó al tiempo que recalcó que su hijo, de 13 años, no necesita cruzar la frontera acompañado.

Arias manifestó que el traslado de un lado a otro se hace en carros facilitados por ambos países, puesto que las autoridades “no lo dejan a uno venir a pie” y añadió que no hay contemplaciones por parte de los militares si no tiene la verificación para pasar al otro lado de la frontera.

DEBEN PRESENTAR SU CÉDULA A DIARIO

Los representantes de los menores de 12 años, deben presentar a diario su cédula de identidad para cruzar, así como una constancia de que el tutor el niño y el pasaporte.

Paola Gámez es madre un niño de 5 años que comenzó el pasado mes de febrero el colegio en Cúcuta. Aseveró que “es buena la forma como están pidiendo papeles pero a veces uno piensa en las trochas, donde pasan mucho mercado“.

Igualmente, precisó que se la pasa todo el día en Cúcuta mientras su hijo está en clases, puesto que si regresa sola “no me dejan entrar” a Venezuela.

María Sierra, quien lleva a sus sobrinas a una escuela del lado colombiano, sumó que “si uno trae comida, sabiendo que no hay, siempre dicen que no la puede pasar“.

Además, reveló que los niños llegan una hora después de iniciar las clases por los férreos controles en la frontera: “Nosotros a las cinco de la mañana estamos llegando a la acabala y son las siete y estamos todavía esperando para pasar“.