El miedo que viven los choferes y usuarios en el transporte público por la inseguridad

“Para protegerse uno lo que hace es rezar” y “Sale uno a trabajar con Dios y la Virgen”.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) realizó un estudio en los pasados meses de abril y mayo, a través de sus sedes en Bolívar (UCAB Guayana), Lara (UCLA), Región Capital (UCV), Sucre (UDO) y Táchira (UCAT), con el objetivo de investigar y profundizar acerca de los problemas de seguridad y violencia que viven los chóferes de distintas líneas de transporte público y los usuarios.

De acuerdo con los chóferes entrevistados por la organización, el principal temor que tienen es quedar lesionados o perder la vida. “Comentaban como, día a día, muchos de ellos se despedían por las mañanas de sus familias sin tener la convicción de que regresarán con ellas al concluir su jornada”, reseña.

Un transportista de Ciudad Guayana, dice que “la delincuencia nos está arropando totalmente. Lo que estamos viviendo ahorita en la calle es un trauma como chófer porque realmente uno sabe cuándo sale a trabajar, pero uno no sabe si va a volver a casa”.

Otro conductor de San Cristóbal asegura que “la inseguridad es muy preocupante. Ves a tu compañero en el hospital y piensas que te puede pasar a ti también”.

“Puede caer cualquiera”, dicen los chóferes, porque “quienes menos piense puede ser un delincuente o su ayudante”. Comentan que en algunos casos estaban implicadas mujeres embarazadas o cargando niños te portaban el arma en las pañaleras, casos de “charleros” que se suben en las unidades para ofrecer algún producto o pedir dinero, y otros casos en los que la policía se ha visto involucrada en robos y actúa como cómplice, reporta la OVV.

El temor y la desconfianza son los resultados más recurrentes de la investigación, según una nota de prensa del OVV.

“Ojos en la espalda” es lo que se requiere tener en las paradas y en las vías de cada ruta. Comentan que no deben descuidarse en ningún momento ya que el de al lado “puede ser un delincuente”.

“Algunos delincuentes se instalan en las paradas como un usuario normal, se montan y cuando están en la vía es que hacen el atraco a las unidades”, dijo un transportista de Cumaná.

Chóferes expresaron que desconfían hasta de la policía porque “algunos funcionarios han realizado robos en las unidades de transporte”. “Imagínate tú, ¿en quién puede confiar uno? ¡Na’guará, los policías robando!”, exclamó un chofer larense.

¿DE QUIÉN ES LA CULPA?

Los choferes culpan a los usuarios y los usuarios a los choferes. Quienes prestan el servicio argumentan que la responsabilidad cae sobre los usuarios porque “portan y exhiben objetos de valor como teléfonos inteligentes, que es lo que más buscan los delincuentes”. Por otra parte, los usuarios aseguran que “los choferes se detienen en ciertas paradas peligrosas y no cierran las puertas, impidiendo que cualquier delincuente ingrese a la unidad con facilidad”, dice el reporte.

En otros casos, sospechan de la posible complicidad de los transportistas, ya que en ocasiones a ellos no los roban. “se montaron y atracaron, y es culpa de uno… los pasajeros dicen que el culpable es el chofer pues está en complot con ellos, el culpable es el chofer porque uno no puede sacar el teléfono porque él ya está llamando al ‘choro’ en
ese momento”, comentó un conductor de San Cristóbal.

MEDIDAS NECESARIAS

Los choferes de transporte público prefieren ganar menos dinero para preservar sus vidas: han reducido su horario de trabajo y toman medidas para superar el día a día.

“Antes, uno trabajaba hasta las 10 u 11 de la noche. Ahorita, se sale a trabajar hasta las seis de la tarde o las siete de la noche, porque es mejor que le quede un poquito de dinero a uno, que perderlo en un ratico”, explicó un transportista de Ciudad Guayana.

Situación que preocupa a los usuarios, ya que se les dificulta volver a sus hogares luego de las jornadas diarias. El estudio del Obervarotio Venezolano de Violencia rescata que algunos recurren a los servicios de carros piratas, mototaxis o taxis para llegar a su lugar de destino.

A LA GRACIA DE DIOS

Hubo choferes que manifestaron sentirse desamparados y desprotegidos por parte de las autoridades y órganos de seguridad, por lo que no les queda otra opción que encomendarse a Dios como protección.

“Nosotros salimos es con Dios por delante, tratando de que no nos vaya a poner ningún delincuente, a ningún desadaptado que nos vaya a echar una lavativa”, dijo un transportista de Ciudad Guayana.

“Para protegerse uno lo que hace es rezar” y “Sale uno a trabajar con Dios y la Virgen”, relataron dos conductores de San Cristóbal, respectivamente. Viven “hastiados” de las experiencias de violencia vividas. Hay choferes que tratan de defenderse portando palos, machetes y, en algunos casos, hasta armas de fuego.

No denuncian por el riesgo de represalias por parte de los delincuentes. “La otra vez pasó algo aquí con la Policía, pues agarró al delincuente y lo soltó más adelante, y después vino el malandro a buscar al chofer aquí”, narró un chofer de la Región Capital.

“Nos sentimos atados, porque como son personas que nos ven cada día en la ruta, sentimos miedo de denunciarlas porque al día siguiente ya el malandro está en la calle y uno se siente bajo amenaza”, señaló un transportista de Cumaná.

A modo de fortalecer la seguridad, los choferes evitan ciertas paradas. “Si yo voy subiendo o bajando y veo unos tipos sospechosos parados por allí, no me les paro; si los veo sigo de largo”, comentó un conductor de la Región Capital.

“En el caso de nosotros, hay unidades que avisan de cualquier caso irregular: ‘mira, pendiente que en tal zona hay unos tipos sospechosos”, manifestó un transportista de Barquisimeto.