El Nuevo Herald: El espectro de la hambruna ronda Venezuela

“El 75 por ciento de la población venezolana está comiendo dos veces al día o menos”

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Ya no solo la inseguridad y la enfermedad están cobrando la vida de los venezolanos. El hambre se sumó a los ayudantes de la muerte, por lo que se está convirtiendo en común escuchar sobre el fallecimiento por desnutrición, principalmente en niños que aún no se desprenden del los brazos de sus madres.

Un artículo publicado por El Nuevo Herald, del periodista Antonio María Delgado, revela como esta dura realidad se está llevando a ciento de pequeños que viven en condiciones de miseria y hambruna, que son comparadas con los padecimientos de países africanos.

Denuncian como en los hospitales parecen proliferar los casos de marasmo, abundan los niños con la cabeza y la barriga hinchada y con la piel del cuerpo pegado al hueso, cuyas madres esperan a que su condición mejore y que no falte el alimento también en el hospital.

Según el reportaje, 20% de los niños venezolanos están enfrentando problemas de desnutrición, mientras que 9 de cada 10 hogares venezolanos carecen de recursos para una alimentación balanceada.

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Niños desnutridos que se desmayan en las escuelas por deficiencia calórica. Menores que, en casos más extremos, fallecen por complicaciones derivadas del marasmo, sus débiles cuerpos reducidos a piel y hueso, sus costillas claramente delineadas en el torso.

Imágenes como estas se han vuelto comunes en Venezuela donde la crisis de escasez está llevando a cientos de miles de niños a vivir bajo las extremas condiciones de miseria y hambruna que tradicionalmente han plagado las naciones más pobres de África.

Crédito: William Barrientos – You Tube

El diputado opositor William Barrientos dio a conocer este video en el que denuncia las condiciones de desnutrición de niños venezolanos debido a la severa crisis económica que golpea al país, considerado alguna vez como una de las más prósperas naciones sudamericanas.
Crédito: William Barrientos YouTube

“Estamos viendo casos que desde hace 40 años no se veían”, dijo desde Caracas William Barrientos, un médico que forma parte de la bancada de la oposición en la Asamblea Nacional.

“Estamos viendo casos marasmáticos, que es un tipo de desnutrición muy grave. En los hospitales, buscando ayuda, nos encontramos con niños con la cabeza hinchada, con la piel del cuerpo pegado a la estructura esquelética y con la barriga hinchada”, comentó en una entrevista telefónica.

El diputado, quien es el vicepresidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, dijo que alrededor de un 20 por ciento de los niños venezolanos están enfrentando problemas de desnutrición y se han disparado los ingresos de niños a los hospitales por casos de desnutrición severa.

Un estudio elaborado por la comisión concluyó que nueve de cada 10 hogares venezolanos carecen de recursos para una alimentación balanceada en un país que incursiona por el sendero de la hiperinflación.

Según los últimos datos disponibles, la canasta alimentaria para una familia de cinco personas está por el orden de los 226,000 bolívares mensuales, mientras que el salario mínimo se ubica en el orden de los 15,000 bolívares.

Eso significa que los venezolanos están pasando hambre pese a vivir en un país que ostenta las mayores reservas de petróleo del planeta.

“El 75 por ciento de la población venezolana está comiendo dos veces al día o menos”, dijo Barrientos.

Expertos explican que la economía venezolana comenzó a implosionar hace tres años con el colapso del modelo petropopulista aplicado por el chavismo que asfixió la producción nacional con políticas antiempresariales, mientras mantenía los supermercados llenos con productos importados.

Pero la situación entró en una etapa realmente desesperada a partir del año pasado con la contracción de los precios del crudo, que hizo que la renta petrolera genere ahora solo una décima parte de los $500 millones mensuales que el país requiere para importar alimentos.

“Venezuela empieza a mostrar signos de pobreza pertenecientes a otros continentes”, comentó desde Washington Antonio De La Cruz, director ejecutivo de la firma Inter American Trends. “Y el impacto de está crisis está golpeando más severamente a los sectores más vulnerables, que son los niños”.

El hambre también se ha hecho presente en las escuelas, añadió la diputada Karin Salanova en una entrevista divulgada por el periódico Panorama.

“Tenemos niños que se desmayan en los colegios […] El hambre entró en las aulas de clase; hay niños que mueren por desnutrición”, manifestó la legisladora opositora.

Es difícil ilustrar con cifras la proporción del problema en Venezuela, ante la negativa del régimen de Nicolás Maduro a divulgar indicadores sobre la economía y la salud pública.

Pero Barrientos enfatizó que los médicos venezolanos han comenzado a ver en los centros asistenciales problemas que no se registraban en el país desde hace más de cuatro décadas.

La pobreza y la desnutrición se ven con más fuerza en las zonas rurales, donde existen pueblos enteros totalmente desabastecidos de productos, dijo.

“En las zonas rurales, distantes de las zonas urbanas, se encuentran imágenes que antes solo veíamos en los documentales del Discovery Channel o en las fotos que aparecían en National Geographic”, dijo Barrientos.

La crisis alimentaria se suma a la escasez de medicamentos, situación que también está dejando un rastro de muertes en el país y de complicaciones en la asistencia médica en el país.

El desabastecimiento de medicinas en Venezuela está por el orden del 85 por ciento, lo que está dejando a los niños en una situación de gran vulnerabilidad frente a brotes de enfermedades que habían sido erradicadas años atrás como la sarna y la malaria y otras dolencias que se tornan incontrolables como el dengue.