La marihuana, un debate que no alcanza legalidad en Uruguay

El temor a registrarse en un organismo estatal está entre una de las causas principales por las cuales los consumidores se resisten aún a pasarse al sistema legal

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Montevideo, Uruguay. DPA).- Casi dos años después de que entrara en vigor la ley que regula el consumo de marihuana, Uruguay transita todavía por un “mercado gris” que oscila entre el negro y el legal.

Los consumidores del cannabis, en todas sus formas, empiezan a abandonar las bocas clandestinas de distribución, aunque aún en ínfimos porcentajes porque no se ha completado el proceso de implementación de la ley, que incluye la distribución comercial en farmacias, algo que seguramente se conseguirá a partir de mediados de este año.

Los organismos oficiales de control no tienen todavía datos precisos, pero un estudio de la Fundación Friedrich Ebert de Uruguay, de mayo del 2015, mostró que un 39 por ciento de los aproximadamente 120.000 adictos que hay en el país prefieren las flores del cultivo artesanal.

Eso implica apartarse progresivamente de las bocas clandestinas que distribuyen el llamado “prensado paraguayo”, que ya genera algún rechazo porque “se nota que no es marihuana; es como si fuera tierra o tuviera otra sustancia”, indicó a dpa Alvaro Delgado, un joven de 26 años, miembro de uno de los primeros “clubes cannábicos” autorizados.

Similar percepción tiene Julio Calzada, ex presidente de la Junta Nacional de las Drogas (JND) desde mayo del 2011 hasta 2015 y uno de los impulsores de la ley 19.172 que se aprobó en el Congreso en diciembre del 2013 y se reglamentó en mayo del 2014.

“La percepción es que progresivamente la gente se desplaza del prensado paraguayo hacia el uso de los clubes, pero no tenemos una herramienta potente para afirmarlo. Me parece que es muy prematuro para una opinión más fundada”, indicó a dpa.

El temor a registrarse en un organismo estatal está entre una de las causas principales por las cuales los consumidores se resisten aún a pasarse al sistema legal, comentó Delgado, quien además es defensor y militante a favor de esta causa.

MUERTES Y ESTIGMATIZACIÓN

“La política represiva no ha servido para nada. Solamente generó muchas muertes y estigmatización. Yo no estoy con quienes sostienen que fumar un ‘porro’ significa ser un delincuente o que estás mal”, agregó Delgado.

“Hay gente que piensa que si mañana cambia la orientación del gobierno uruguayo y asume algún conservador puede derogar la ley y usar esos registros para reprimir, pero hay que asumir el desafío”, reafirmó.

A favor del sistema legal empieza a jugar también el precio. En los clubes se paga poco más de un dólar el gramo, mientras que en el mercado negro está por encima de los dos dólares y por entre cuatro y cinco dólares el cogollo, que también es muy codiciado.

El mercado legal de Uruguay funciona en clubes y los llamados autocultivadores, que deben ceñirse a estrictas normas que incluyen, entre otras, un registro de datos que administra el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca), creado por la ley 19.172.

Los robos de las plantas aumentaron en los últimos dos años, aunque son hechos que no trascienden demasiado por los temores que existen.

Los clubes, los autocultivadores y las dos empresas que, hasta ahora, adquirieron las licencias para la producción pero recién se están instalando, deben ajustarse a un estricto esquema de seguridad para tratar de evitar los robos u otras situaciones de violencia.

Una idea acabada de cómo se conforma el nuevo mapa de la marihuana en el país se tendrá cuando se implemente la parte medular de esto, que es la distribución legal en las farmacias, comentó Calzada.

Me parece que una opinión fundada requiere de investigación. Una vez que se implemente el sistema de distribución en farmacias, que es lo más importante, habrá mayor información”, completó el ex titular de la Junta Nacional de Drogas.

Categoría: América Latina | Claves: Marihuana Uruguay