El pánico invade a los turcos

Muchos habitantes estaban preocupados o cedían al pánico. Se dirigían a los comercios para comprar agua y a los cajeros automáticos para sacar dinero.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Estambul, Turquía. AFP).- Cuando empezaron a emerger las primera noticias de un intento de golpe de Estado en Turquía, los jóvenes que disfrutaban la noche afirmaban que no se irían sin sus tragos, pero a medida que pasaba la noche las sillas se fueron vaciando y el miedo crecía en Estambul.

La cadena TRT anunció que “hay un golpe, hay ley marcial”, gritó el dueño de un local en Estambul y en segundos las sillas se vaciaron y la gente se dispersó.

Minutos antes de la advertencia del dueño del local, Ali, un orgulloso habitante del barrio de Besiktas en Estambul, dijo que no quería otro golpe de Estado, mientras los helicópteros sobrevolaban la ciudad y la gente miraba nerviosamente hacia el techo.

“Este país ha vivido tantos golpes, estoy en contra. No va a funcionar”, dijo mostrando su tatuaje con el rostro de Ataturk, que expresa su amor por el fundador el Estado turco moderno.

“Miren, todos se van a casa por el golpe. ¿Cuánta gente ven aquí? Este lugar debería estar lleno”, expresó.

“Este golpe no es bueno, nos va a atrasar 20 años. Los hermanos no deberían derramar sangre”, dijo.

Su amigo Basak concordó.

“Este país ha visto muchos golpes y no estamos listos para otro”, señaló.

En los alrededores, otros cafés y restaurantes ya habían cerrado la cortina después de que un grupo de militares anunció haber tomado el poder en Turquía.

El presidente Recep Tayyp Erdogan afirma que se trata de un intento destinado al fracaso, durante la noche varias personas murieron y fueron heridas en Ankara y en Estambul.

COLAS EN LOS CAJEROS

Las televisiones mostraron a muchedumbres congregadas cerca del aeropuerto Ataturk de Estambul para celebrar el intento de golpe de Estado. Otros, en la plaza Taksim, protestaban contra el golpe.

Muchos habitantes estaban preocupados o cedían al pánico. Se dirigían a los comercios para comprar agua y a los cajeros automáticos para sacar dinero.

Cuando Ali quiso salir, sus amigos le advirtieron: “mejor espera hasta mañana”.

Después de que los jóvenes finalmente se pusieron en marcha todo el resto también se había ido. En la calle decenas de personas hacían colas en los cajeros automáticos preocupadas de tener dinero para los próximos días.

Poco después de que Alí y sus amigos se marcharon un fotógrafo de la AFP informó que las tropas turcas hirieron a varios civiles que protestaban contra un intento de golpe de Estado en uno de los puentes sobre el Bósforo que unen los sectores asiático y europeo de Estambul.