Colombia recibe eufórica al papa Francisco: “No se dejen robar la alegría”

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Crédito: EFE

(Ciudad del Vaticano. DPA) – Miles de colombianos recibieron hoy eufóricos al papa Francisco en las calles de Bogotá, la primera de cuatro ciudades que el sumo pontífice recorrerá hasta el domingo en este país, donde pidió a los jóvenes no dejarse robar la alegría ni la esperanza.

“Gracias por la valentía y el coraje, no se dejen robar la alegría ni la esperanza, no dejen que nadie los engañe, no pierdan la sonrisa ni la fe”, pidió el papa a un grupo de jóvenes que lo recibió con una fiesta en la Nunciatura Apostólica, en donde se hospedará.

Después del recorrido que duró poco más de una hora entre el aeropuerto internacional El Dorado de la capital colombiana hasta la Nunciatura, Jorge Mario Bergoglio escuchó un concierto y las palabras de los jóvenes que forman parte de un programa de rehabilitación de drogas y alcohol.

Con la ruana que recibió como regalo de parte de un niño, el máximo jerarca de la Iglesia católica agradeció a todos por la acogida y los bendijo.

“Muchas gracias por la alegría que tienen, por el esfuerzo que han hecho y eso se llama heroísmo, hasta los más chicos, los más pobres, pueden ser héroes. Sigan adelante y no se dejen vencer, no se dejen engañar”, sostuvo.
El papa arribó por primera vez al país para realizar una visita de cuatro días que lo llevará también a Villavicencio, Medellín y Cartagena de Indias con un mensaje de “reconciliación y paz”.

El avión de la aerolínea Alitalia aterrizó en el área militar de El Dorado a las 16:12 horas (21:12 GMT), 18 minutos antes de lo previsto.

Al bajar del avión, saludó al presidente Juan Manuel Santos, a su esposa, María Clemencia Rodríguez, y al nuncio apostólico Ettore Balestrero.

El encargado de darle el primer regalo al papa, una paloma blanca en porcelana, fue Emannuel, el hijo de la congresista Clara Rojas que nació en cautiverio cuando su madre estuvo secuestrada por las desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entre 2002 y 2008.

Francisco saludó a un grupo de niños y niñas que lo esperaban y luego a la comitiva de Santos encabezada por el vicepresidente, Óscar Naranjo, y la canciller, María Ángela Holguín. Asimismo, dio la mano a los miembros de la Conferencia Episcopal de Colombia.

Luego, observó un baile de cumbia preparado para su arribo y sostuvo un encuentro con miembros de la Policía y las Fuerzas Militares heridos en guerra, con quienes rompió el protocolo al detenerse para abrazarlos y bendecirlos por varios minutos.

Posteriormente, subió al papamóvil para iniciar el recorrido de 13 kilómetros hasta la Nunciatura. El camino estaba lleno de feligreses que por momentos perdieron la cordura e intentaron acercarse más de lo permitido al vehículo que viajaba a unos 25 kilómetros por hora.

El equipo de seguridad del santo padre tuvo que abrir paso entre la multitud para mantener en movimiento el papamóvil.

Por las calles de la capital se vieron Pancartas con la frase “Bienvenido papa Francisco”, banderas de Panamá, Venezuela, Chile, Argentina, Estados Unidos, entre otros países, flores y pañuelos blancos. A su paso, se escucharon gritos, aplausos y cánticos.

“Viene a algo muy especial y es a empujarnos a dar ese primer paso para que empujemos todos por un nuevo país”, dijo el mandatario colombiano poco después de recibir al papa.

Francisco, que llegó a Colombia con un mensaje de “reconciliación y paz”, se reunirá mañana jueves con Santos en la Casa de Nariño, sede del Gobierno colombiano, para luego sostener un encuentro con obispos y finalmente ofrecer una misa en la Parque Simón Bolívar, a donde se esperan unos 700.000 asistentes.

La visita de Bergoglio se da en medio de un momento histórico para Colombia, a raíz de la implementación del acuerdo de paz que el Gobierno firmó en noviembre pasado con las FARC -grupo que ya entregó armas y constituyó un partido político- y el alto el fuego bilateral decretado en el marco de los diálogos que se celebran en Ecuador con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), segunda guerrilla del país.

De esta forma, Colombia intenta dejar atrás más de medio siglo de un conflicto armado interno que dejó más de ocho millones de víctimas.

‘UNA PAZ ESTABLE’

En un videomensaje enviado hace dos días, Francisco aludió a la necesidad de cerrar las heridas de 52 años conflicto en Colombia y de iniciar un nuevo camino.

“La paz es lo que Colombia busca desde hace mucho tiempo y trabaja para conseguirla. Una paz estable, duradera, para vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos”, dijo el Papa.

Francisco, que visitó tres veces Colombia cuando era sacerdote y arzobispo, llega en un momento particularmente positivo después que el lunes la última guerrilla activa del país, el ELN, anunciase un alto al fuego temporal.

“La paz nos recuerda que todos somos hijos del mismo Padre, que nos ama y nos consuela”, afirmó el pontífice.

Francisco, el primer papa latinoamericano de la historia, respaldó sin titubeos las negociaciones que permitieron el desarme de 7.000 combatientes y la transformación de la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) en partido político.

Francisco ha hecho de la paz y la reconciliación la mayor prioridad de su pontificado.

UN PEREGRINAJE DELICADO

Crédito: EFE/TELENEWS

“Iré como peregrino de esperanza y de paz”, afirmó.

Pero el suyo será un peregrinaje delicado ya que romper el ciclo sangriento en Colombia resultó complicado: parte de la sociedad y sectores de la iglesia católica rechazaron el año pasado los acuerdos con las FARC en un referéndum.

Inclusive el pontífice fracasó en su intento de mediar entre el presidente Juan Manuel Santos y el principal opositor al acuerdo, el líder conservador Álvaro Uribe, que gobernó el país entre 2002 y 2010.

Al final Santos y las FARC modificaron sus términos y el gobierno lo aprobó en el Congreso a pesar de la resistencia de Uribe.

Durante su viaje, que se prolongará hasta el 10 de septiembre, el Papa oficiará misas multitudinarias.

También visitará barrios olvidados en uno de los países de América Latina con mayor brecha entre ricos y pobres.

En Villavicencio, beatificará a dos sacerdotes católicos asesinados durante diferentes momentos del conflicto, antes de presidir una oración por la reconciliación nacional con las víctimas de la violencia, exguerrilleros y militares.

Para la misa se llevó el crucifijo de la iglesia donde ocurrió la masacre de Bojayá, en la región de Chocó, donde murieron en 2002 un centenar de civiles que se habían refugiado en una iglesia de los enfrentamientos entre las FARC y grupos paramilitares.

DEFENSA DEL MEDIOAMBIENTE

Francisco aprovechará su visita a Villavicencio, a las puertas de la región amazónica, para lanzar un llamamiento a favor de la preservación y la protección de la Amazonía.

“La Iglesia está llamada a promover la reconciliación con el medioambiente que es creación de Dios y que estamos explotando de una manera salvaje”, adelantó en su videomensaje.

En Medellín, la otrora capital del narcotráfico durante el reinado de Pablo Escobar, se reunirá con huérfanos de otra dolorosa y larga guerra.

En Cartagena rendirá homenaje ante la tumba del gran defensor de los esclavos, el jesuita San Pedro Claver, una de las figuras más carismáticas del cristianismo en el siglo XVII.

A pesar de las imponentes medidas de seguridad, Francisco se desplazará en tres papamóviles sin lujos ni vidrios blindados, fabricados localmente, para poder saludar a la gente, respetando su costumbre de dejarse tocar y abrazar tal como lo ha hecho en Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador y México.

Crédito: AFP

Crédito: AFP

Crédito: EFE/TELENEWS




Categoría: Mundo | Claves: El Papa en Colombia