El Papa habló ante un Congreso dividido

El líder católico es el primer Papa en dirigirse a una sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes.

El Papa habló ante un Congreso divididoCrédito: Reuters.
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(Caracas, Venezuela. Agencias) – El papa Francisco inició este jueves su histórico discurso en el Congreso de Estados Unidos, ante cientos de legisladores un día después reunirse con Barack Obama en la Casa Blanca y una multitudinaria acogida en las calles de Washington.

El jesuita argentino, primer líder de la Iglesia Católica en hablar en una sesión bicameral del Congreso, agradeció la invitación de los legisladores, señalando: “Me gustaría pensar que lo han hecho porque también yo soy un hijo de este gran continente”.

El papa Francisco formuló este jueves un llamado a la vigilancia contra “cualquier tipo de fundamentalismo de índole religiosa o del tipo que fuere”, y evitar la tentación del “reduccionismo simplista” de dividir la realidad entre buenos y malos.

En un histórico discurso ante el Congreso estadounidense, el papa sostuvo que “combatir la violencia perpetrada bajo el nombre de la religión” y al mismo tiempo proteger la libertad de las religiones constituye un “delicado equilibrio” que requiere del trabajo de todos, reseña AFP.

ABOGÓ POR LA ABOLICIÓN MUNDIAL DE LA PENA DE MUERTE

El sumo pontífice se pronunció por la “abolición mundial de la pena de muerte”, porque “una pena justa y necesaria nunca debe excluir la dimensión de la esperanza y el objetivo de la rehabilitación”.

“Estoy convencido que este es el mejor camino, porque cada vida es sagrada, cada persona humana está dotada de una dignidad inalienable y la sociedad solo puede beneficiarse en la rehabilitación de aquellos que han cometido algún delito”, recogió EFE.

El Papa recordó en el contexto de su petición para acabar en el mundo con la pena capital, que “el parámetro que usemos para los demás será el parámetro que el tiempo usará con nosotros”.

“La regla de oro nos recuerda la responsabilidad que tenemos de custodiar y defender la vida humana en todas las etapas de su desarrollo”, agregó Jorge Mario Bergoglio en relación con la pena de muerte, que sigue vigente en Estados Unidos.

El papa pronunció un discurso en el que utilizó como referencias cuatro personalidades de la historia estadounidense, el expresidente Abraham Lincoln, el Premio Nobel de la paz Martin Luther King, la fundadora del Movimiento de Trabajadores Católicos, Dorothy Day, y el monje cisterciense Thomas Merton.

“HABLO COMO HIJOS DE INMIGRANTES”

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Por otra parte, reseña EFE que el líder de la iglesia católica pidió “no dar nunca la espalda a los vecinos”, en alusión a los millones de inmigrantes cuyos derechos -dijo- “no siempre fueron respetados”.

“Les hablo como hijo de inmigrantes”, recordó el pontífice, quien aludió a los extranjeros que en tiempos pasados, “bastantes convulsos y sangrientos”, llegaron a lo que hoy es Estados Unidos, pero afirmó: “Es difícil enjuiciar el pasado con los criterios del presente”.

“Cuando el extranjero nos interpela, no podemos cometer los pecados y los errores del pasado. Debemos elegir la posibilidad de vivir ahora en el mundo más noble y justo posible”, agregó.

Y eso se debe hacer “mientras formamos las nuevas generaciones, con una educación que no puede dar nunca la espalda a los ‘vecinos’, a todo lo que nos rodea”.

Nuestro mundo está afrontando una crisis de refugiados sin precedentes desde los tiempos de la II Guerra Mundial.

“Construir una nación nos lleva a pensarnos siempre en relación con otros, saliendo de la lógica de enemigo para pasar a la lógica de la recíproca subsidiaridad, dando lo mejor de nosotros. Confío que lo haremos”, dijo el papa en su defensa de la acogida a los inmigrantes.

“Nosotros, pertenecientes a este continente, no nos asustamos de los extranjeros, porque muchos de nosotros hace tiempo fuimos extranjeros”, recordó el Papa argentino al aludir al pasado común que comparte con muchos de los congresistas ante los que pronunció su discurso.

“Nuestro mundo está afrontando una crisis de refugiados sin precedentes desde los tiempos de la II Guerra Mundial. Lo que representa grandes desafíos y decisiones difíciles de tomar”, alertó Jorge Mario Bergoglio.

“A lo que se suma, en este continente -dijo Bergoglio- las miles de personas que se ven obligadas a viajar hacia el norte en búsqueda de una vida mejor para sí y para sus seres queridos, en un anhelo de vida con mayores oportunidades”.

CAMBIO CLIMÁTICO

El papa Francisco lanzó un dramático llamado a adoptar “acciones valientes” y desarrollar estrategias para enfrentar los efectos del cambio climático, asunto de una encíclica que publicó este año, señala AFP.

“Estoy convencido de que podemos marcar la diferencia y no tengo alguna duda de que los Estados Unidos y este Congreso están llamados a tener un papel importante”, expresó el pontífice, quien se refirió a la necesidad de implementar lo que denominó una “cultura del cuidado”.

DIFERENCIAS HISTÓRICAS

El papa Francisco afirmó hoy ante el Congreso de los Estados Unidos que su “deber es construir puentes” y reconoció los “esfuerzos que se han realizado en los últimos meses” para superar lo que denominó “diferencias históricas”, expuso la agencia EFE.

El papa consideró en su discurso, pronunciado en inglés, que “ser un agente de diálogo y de paz significa estar verdaderamente determinado a atenuar y, en último término, a acabar con los muchos conflictos armados que afligen nuestro mundo”.

A continuación se preguntó: “¿Por qué las armas letales son vendidas a aquellos que pretenden infligir un sufrimiento indecible sobre los individuos y la sociedad? Tristemente, la respuesta, que todos conocemos, es simplemente por dinero”.

En este sentido, denunció que se trata de “un dinero impregnado de sangre, y muchas veces de sangre inocente. Frente al silencio vergonzoso y cómplice, es nuestro deber afrontar el problema y acabar con el tráfico de armas”, pidió el pontífice.

INVITADOS DE CONTRASTE

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Invitados tan diferentes como el precandidato presidencial Ben Carson y líderes de grupos de defensa de los inmigrantes escucharon hoy el primer discurso de un papa ante el pleno del Congreso estadounidense, reunido en sesión conjunta.

De acuerdo con EFE, el papa Francisco fue invitado por el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, de confesión católica, como el 31 % de sus compañeros del legislativo, un porcentaje superior al 22 % de católicos de la sociedad estadounidense.

Como presidente de la Cámara de Representantes, Boehner pudo llevar a cuatro invitados, mientras el resto de legisladores contó con solo una invitación.

Ente los invitados a la sesión con el papa estuvo el neurocirujano retirado Ben Carson, católico y uno de los aspirantes más populares para lograr la candidatura presidencial republicana, por la que compite, entre otros, con el magnate inmobiliario Donald Trump.

En el otro lado de la bancada -y del espectro político y social- se sentó la presidenta del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU, por sus siglas en inglés), Mary Kay Henry, férrea defensora de un aumento del salario mínimo, que fue invitada por la líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi.

Varios líderes comunitarios dedicados a ayudar a los inmigrantes indocumentados también encontraron su lugar en la concurrida bancada del Congreso gracias a la invitación de legisladores demócratas como Juan Vargas (California) o Luis Gutiérrez (Illinois), uno de los rostros más visibles en la lucha por una reforma migratoria.

Monseñor Richard Duncanson, pastor de la Misión de San Diego de Alcalá, en la ciudad de San Diego (California), fue el invitado de honor de Vargas para quien, por razones de fe, el discurso del papa tiene una importancia especial.

Mientras el papa daba su histórico discurso ante el Congreso de Estados Unidos, en el exterior, miles de personas esperaban a que saliese al balcón del edificio.

Entre los invitados, en el exterior figuraban algunas de las mujeres que peregrinaron cien millas para pedir al papa Francisco que “toque el corazón” de los congresistas, encargados de decidir sobre una reforma migratoria para regularizar a los inmigrantes indocumentados.

A la sesión conjunta del Congreso asistieron, además, el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, de confesión católica, y el vicepresidente, Joe Biden, también católico, en calidad de presidente del Senado y que se sentó detrás del papa junto a Boehner.

Crédito: AFP

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