elmundo

El perdón sólo se conjuga dimitiendo

Alguien debería recordarle al nuevo edil de Cultura que el humor y las redes requieren de inteligencia para su buen uso.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Editorial El Mundo). La bajeza moral de una serie de tuits xenófobos, insultantes y de mal gusto del nuevo concejal de Cultura de Madrid, Guillermo Zapata, es de tal gravedad que ha abierto la primera crisis en el Ayuntamiento de la capital y obliga a Manuela Carmena a prescindir de él de manera inminente. Anoche, la alcaldesa de Madrid en una entrevista en La Sexta declaró que no descarta destituirlo, pero decidió postergar la decisión a una nueva conversación con el concejal. El PSOE, sin embargo, debe llevar hasta sus últimas consecuencias la petición de dimisión de Zapata y dejar claro que no permitirá que los miembros de la nueva corporación, a la que ha dado su apoyo de investidura, se desvíen de los principios democráticos de tolerancia y respeto exigibles a todo cargo público.

En los tuits, que datan de 2011, Zapata realizó comentarios antisemitas, a su juicio jocosos, y mofándose de Irene Villa, víctima de un atentado de ETA. Guionista de profesión, defendió sus insultos intentando contextualizarlos «dentro del debate sobre los límites del humor en las redes sociales». Alguien debería recordarle al nuevo edil de Cultura que el humor y las redes requieren de inteligencia para su buen uso. Y él ha pecado de incauto. Pero no sólo son injustificables sus palabras, por muchas disculpas que haya intentando esgrimir, sino también el burdo empeño de miembros de su partido y medios afines de ligar la polémica a una presunta campaña orquestada contra Ahora Madrid.

Zapata es, junto a Pablo Soto -defensor en el pasado de la lucha armada- uno de los concejales más radicales que acaban de aterrizar en el consistorio. Vinculado a actuaciones okupas, fue uno de los artífices del 15-M. De hecho, pertenece a Ganemos, el núcleo fundacional de Ahora Madrid y la rama más populista del partido que tiene su origen en Municipalia y las acampadas del movimiento de indignados. A diferencia de entonces, ahora sí que tiene que rendir cuentas de todos sus actos. Y como dijo Juan Carlos Monedero en una ocasión: «En política, el perdón sólo se conjuga dimitiendo. Lo contrario es confundir el Estado con el salón de tu casa, el país con tu cortijo».

Tanto el PSOE, como el PP y Ciudadanos han exigido su destitución. En breve asistiremos al desenlace de esta polémica. El resultado mostrará si el PSOE realmente tendrá peso en las decisiones de la marca blanca de Podemos, a la que le ha brindado su apoyo, o si sólo ha sido utilizado como compañero de viaje para lograr su acceso al poder.

Categoría: Opinión