“Se ve la mano de Cuba” en lo que pasa en Venezuela

Muestra preocupación por Venezuela al notar el gran parecido con el gobierno de los Castros

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caraas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Danilo Maldonado, conocido bajo el nombre de “El Sexto”, es un cubano detenido reiteradas veces por el gobierno de los Castros. Es considerado uno de los artistas más perseguidos de su país, ya que no teme al expresar su total rechazo hacia la presidencia de Fidel y Raúl.

En una entrevista realizada por El Mundo, el luchador por los Derechos Humanos asegura no poder dar la espalda a su país conociendo la situación actual. “No puedo estar de espaldas a la realidad cubana cuando hay un gobierno que se ha mantenido por la fuerza durante tanto tiempo, sin hacer elecciones. No puedo permanecer impasible y como artista tengo el compromiso de poner mi arte al servicio de la sociedad. El arte es un instrumento, si no tiene sentido para los demás, si no funciona, entonces no sirve”.

El artista se ha percatado de la situación que agobia a Venezuela y se muestra preocupado al ver un gran parecido con el gobierno de los Castros. Como activista opositor considera inspirador las acciones de los estudiantes y población venezolana por manifestar en contra del Gobierno actual y luchar por el país.

Apoyo la lucha de Leopoldo López y me gustaría ir a Venezuela para aprender sobre la organización de las manifestaciones de los jóvenes universitarios. Aquí en Cuba es difícil organizar protestas dentro de la universidad, por eso ver lo que se hace en Venezuela es inspirador. Si en Cuba hubiera una protesta grande en la Universidad de La Habana, por ejemplo, sería un paso importante”, dijo.

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‘El Sexto’ concibe el arte como como “un instrumento para construir conciencias”. Y eso es lo que trató de hacer cuando revisitó la obra de Orwell “Rebelión en la Granja” y decoró dos cerdos con los nombres de “Fidel” y “Raúl”. Iba a soltarlos en el Parque Central de La Habana, pero nunca llegó a hacerlo porque fue detenido en el camino. Eran las navidades de 2014. Su performance a medio acabar le valió 10 meses de cárcel. Hasta que en octubre de 2015 fue liberado.

Premiado con el Václav Havel a la Disidencia Creativa en 2015, un galardón que se entrega en el Oslo Freedom Forum, no ha sido hasta la edición de este año cuando pudo sostener la estatuilla entre sus manos. “Poder recoger el premio ha sido una realización. Para mí ha significado dejar probado que de verdad lo que uno piensa y quiere no es una locura. Hay más personas como yo. Me da fuerza”, señala a EL MUNDO en una entrevista realizada poco después recibir el premio.

“El año pasado estaba aquí con la conciencia y un año después, estoy aquí. Lo que yo quiero transmitir a la gente es cuántas cosas pueden construir con su mente, cuántas cosas positivas pueden hacer por los demás que al final se van a realizar. Con mi arte quiero transmitir fe y esperanza”, afirma. El arte lo lleva Danilo Maldonado, la verdadera personalidad detrás de ‘El Sexto’, tatuado en la piel y tiene el rostro del disidente fallecido Oswaldo Payá y de Laura Pollán, la fundadora de las Damas de Blanco. A ellos dedicó su premio.

“No puedo estar de espaldas a la realidad cubana cuando hay un gobierno que se ha mantenido por la fuerza durante tanto tiempo, sin hacer elecciones. No puedo permanecer impasible y como artista tengo el compromiso de poner mi arte al servicio de la sociedad. El arte es un instrumento, si no tiene sentido para los demás, si no funciona, entonces no sirve”.

Y por eso ‘El Sexto’ también mira a su alrededor, y sobre todo se muestra preocupado por la situación en Venezuela, un régimen que -para él- ya se parece demasiado al de los Castro. “En lo que pasa en Venezuela se ve la mano de Cuba, es típico de la seguridad cubana”. Como activista opositor que lucha por los derechos civiles, se siente conectado a sus homólogos venezolanos. “Apoyo la lucha de Leopoldo López y me gustaría ir a Venezuela para aprender sobre la organización de las manifestaciones de los jóvenes universitarios. Aquí en Cuba es difícil organizar protestas dentro de la universidad, por eso ver lo que se hace en Venezuela es inspirador. Si en Cuba hubiera una protesta grande en la Universidad de La Habana, por ejemplo, sería un paso importante”.

El graffitero está considerado el artista cubano más perseguido. Él da cuenta de su día a día: “Siempre hay detenciones y de vez en cuando uno está preso. Por ejemplo, cuando vinieron los Rolling Stone a tocar a La Habana, estuve preso. No puedo ir a un concierto, no puedo ir a nada, siempre es complicado”.

Pero, lejos de victimizar su situación, es capaz de ironizar sobre ella: “No pienso mucho en el trabajo de ellos; ya tengo bastante con el mío. Si ellos me meten preso, ya busco yo la forma de llegar a la gente. Yo sigo haciendo mi trabajo”. Otras veces, el régimen le ha amenazado con no dejarle salir del país. “Pero eso a mí no me preocupa. No quiero salir de Cuba, yo lo que quiero es que ellos ya no estén más en el Gobierno, quiero que ellos salgan…”, ríe.

‘La visita de Obama fue importante’

Maldonado ve de forma positiva el deshielo iniciado por Estados Unidos, que vivió su momento culmen con la visita del presidente, Barack Obama, a La Habana el 21 de marzo. Él, de nuevo, fue detenido durante aquel periodo. “La visita de Obama fue muy importante, inspiró mucho más a la oposición a hacer cosas en la calle, desde entonces las manifestaciones no han parado y la represión ha crecido”.

“El cubano quiere decirle al mundo basta ya y el imperialismo no es tan malo. Obama vino a restregarle el poder a Raúl, que no fue a recibirle al aeropuerto, con sus carros y limusinas. Hasta los más cercanos a Raúl se quedaron mirando el carro de ‘la bestia’.

También se vio que Obama respondía a las preguntas de la prensa de forma natural y Castro respondía como un dictador”, recuerda. Sin embargo, de la visita del Papa Francisco a la isla, entre el 20 y el 22 de septiembre de 2015, no tiene una opinión tan positiva. En sus palabras se advierte la decepción por que el Pontífice apenas mencionó asuntos clave.

“La visita de Francisco no fue tan importante como la de Obama, porque el Papa no habló de nada. Obama se atrevió a decir cosas; el Papa no. Hay personalidades mundiales que nadie puede tocar, ¿por qué no hizo uso de la palabra?”.

No espera que ningún líder mundial solucione la situación política en su país. “Los problemas de los cubanos los tienen que resolver los cubanos”, dice. Tiene claro los pasos que tiene que dar el liderazgo cubano: “Primero, organizar elecciones y promover los derechos humanos. Permitir los partidos de la oposición y abrir los medios de comunicación, que actualmente están sometidos a un monopolio. Es difícil que la gente sepa que hay una oposición organizada si no hay canales independientes y se permiten partidos políticos. Es la forma de que la población pueda decidir”.Mientras algo cambia en la política de Cuba, el artista trabaja en un proyecto nuevo, que es a la vez su casa. Es una visión metafórica del arte y del activismo que lleva tatuado.

“Quiero convertir mi casa en una obra de arte en la que las personas de mi barrio se sientan integradas, inspiradas. Y que los niños puedan venir a estudiar y a jugar”, describe.




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