El “stars system” de Tves, ¿lejos de su política “social”?

Lentejuelas, faldas cortas, producción internacional y copias de otros formatos llevados a la pantalla de una televisora que prometió reivindicar los contenidos de la televisión nacional y sobre todo, hacerlo mejor que Rctv.

Publicada por: el maumaitreb@gmail.com @Mariang_ab

(Redacción Sumarium) – En 2016 se cumplen ocho años del cese de concesión de Radio Caracas Televisión, un canal que el expresidente Hugo Chávez catalogó de “golpista”. Desde entonces, la planta televisiva que trabajó por más de 50 años para entretener al país, dio paso con su frecuencia (canal 2) al nacimiento de la Televisora Venezolana Social (Tves).

Tves se comprometió, con honestidad y solidaridad, a respetar a sus usuarios y a fomentar la construcción de una sociedad justa, participativa y protagónica, ajena al “capitalismo salvaje” que repudia el Gobierno venezolano.

“Nos comunicamos a través del intercambio de contenidos y saberes, orientados al sano entretenimiento y al fortalecimiento de la cultura, la identidad y soberanía nacional; asentados en los valores de solidaridad, participación, responsabilidad y justicia social”, dice la empresa en su perfil.

Sin embargo, mucho se critica en la redes sobre la fidelidad de estas premisas desde la asunción de Winston Vallenilla a la presidencia del canal 2.

Vallenilla fue una de las estrellas de Rctv. Con su particular y original estilo, siempre conciliador, se catapultó como el animador de la “familia” -su tarjeta de presentación- venezolana, hasta que hace algunos años se declarara -con discurso agresivo- “rodilla en tierra” ante el Poder Ejecutivo. Una retórica que dio un golpe bajo a la coherencia. Pero se respeta.

Esa misma coherencia es la que aparentemente se ve comprometida en Tves. Lo decía Luigino Bracci en su artículo para Aporrea El “rating” en los medios del Estado, grandes mentiras y pequeñas verdades: “El rating tiene su importancia. Pero el otro extremo del asunto es poner el rating como el centro de todo, y ese es otro error aún más peligroso, sobre todo cuando decidimos renunciar a principios (…) con el supuesto objetivo de ganar audiencias”. ¿Será esto lo que ocurre en Tves?

Lentejuelas, faldas cortas, producción internacional y copias de otros formatos llevados a la pantalla de una televisora que prometió reivindicar los contenidos de la televisión nacional y sobre todo, hacerlo mejor que Rctv.

La programación que manejan los canales comerciales en Venezuela se han concentrado en informar y entretener. En este sentido, la docente de investigación de LUZ, Esther Durante, advierte que los espacios de entretenimiento se han quedado rezagados en calidad, privando como fin último atrapar audiencias. “Son programas que no aportan mucho material constructivo, pero es lo que aparentemente está dando qué hacer“.

Para la doctora en Ciencias Sociales de la UCV, el país necesita una televisora que ofrezca material de calidad dirigido a un público heterogéneo y multicultural.

LA MUJER COMO “GANCHO”

Mucho se criticó el año pasado la participación de Diosa Canales en el segmento TeVes en la Noche (7:00 pm). De acuerdo con algunos críticos, el tratamiento del programa puso de manifiesto “una vez más” que la mujer es vista como “una moneda de intercambio” en la sociedad.

Las mujeres empoderadas, trabajadoras, profesionales, creadoras, pensadoras, las mujeres campesinas, indígenas, afrodescendientes, sexo-diversas, las mujeres preocupadas por los aspectos históricos, políticos y sociales de nuestro país “desaparecieron de Tves”, comentó al respecto Esther Pineda G. en un duro texto titulado, Mujer TVES cosificada.

La mujer se ha usado en pantalla como “gancho” para “proyectar lo que planta televisora puede ofrecer”, sobre todo si le genera dividendos, pasando el talento a un segundo plano. “Ahí entra el punto de los valores. Si yo muestro más piernas que cerebro, ¿qué es lo que estoy reflejando?, sumó Durante en un contacto telefónico con Sumarium.

Se trata del reflejo de la parte económica de quienes manejan los medios de comunicación: “Saben que mostrando estas cosas tienen audiencia“.

Si bien Tves -como el resto de los canales nacionales- ha tenido sus aciertos, pareciera alejarse cada vez más con su “sistema de entretenimiento” del carácter social que le dio origen. Buena parte de su programación está centrada en programas que solo promueven la individualidad y la superficialidad: más de lo mismo.

¿Coquetea Tves con el “repudiado” capitalismo?

Aun cuando el canal del Estado asegura que Tves avanza indetenible hacia su consolidación como la señal preferida de los venezolanos, tanto por su parrilla programática como por las “innovaciones en formatos televisivos”, y el incremento de su capacidad técnica, parece no afianzarse en sus propios estatutos. Finalmente, el plato gordo que consumen los venezolanos son los contenidos.

Se consume programación nacional cada vez más distante de las necesidades del pueblo, cada vez más frívola y ajena a su cultura, y esto va no a modo de crítica, sino de reflexión, pues los medios también muestran la condición y nivel de la sociedad a la que su material va dirigido.

Categoría: Venezuela | Claves: Medios de comunicación